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CLAVES DE ACTUALIDAD
Bilderberg
El club más secreto del mundo
Su sede está en Holanda. Se reúnen desde 1954 y casi clandestinamente en un hotel de Europa o América del Norte. ¿Cuáles son su fines? ¿Por qué tanto secreto? ¿Se trata de una conspiración de millonarios y ultrapoderosos para controlar el mundo?
TEXTO: JOSÉ M ARENZANA FOTOS: J. M. A. Y DANIEL ESTULIN
asi no podía creerlo. Pero sí, están llegando, son ellos, están aquí, en un hotel de superlujo a las afueras de Ottawa, la capital de Canadá. Bajan de un tropel de limusinas blindadas, rodeadas de silencio y secretismo, con los cristales tintados y una enorme B en el salpicadero. La zona permanece cercada por la policía y por un sigiloso ejército de agentes de seguridad privada. Son ellos, los amos del mundo (así los llama el escritor Daniel Estulin) los megapoderosos del planeta, los nuevos masters del Universo los grandes profetas de la globalización y del Nuevo Orden Mundial: los 130 miembros (80 fijos y el resto invitados ocasionales) del Club Bilderberg, la organización de líderes mundiales más clandestina de cuantas se conocen. Daniel Estulin, autor de La verdadera historia del Club Bilderberg (Planeta) uno de los libros de no- ficción más vendidos en nuestro país, me alertó esta vez de la fecha y el lugar: ¡Lo tengo! Será dentro de tres semanas, en Ottawa, del 8 al 11 de junio En su libro, Estulin afirma que los planes del Club Bilderberg consistirían en una suerte de planificación para esclavizar a la pobla-
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ción mundial, utilizando para ello técnicas perversas de control y manipulación social, inyectando en nosotros miedos viscerales, compulsivos, mezcla de terror psicológico, inestabilidad política y económica, incertidumbre social y refuerzos positivos con el fin de obtener un control absoluto de la población y de la economía hasta reducirnos a todos a meros esclavos obedientes de una élite que establecerá a nivel global un solo Gobierno, un solo ejército, una sola moneda, una sola religión y, en definitiva, una sola voluntad, la de ellos, el Club Bilderberg. Según Estulin, Bilderberg decide guerras, expande o aplasta revoluciones, interviene o desequilibra monedas mediante operaciones financieras, planea el curso de la ciencia y de la economía planetaria, todo ello a favor del gran objetivo final: el control total del mundo, algo así como el famoso Dr. No en James Bond o el profesor Magneto en los X- Men. Estulin no es un comunista rijoso, no es un sectario impenitente, ni un lector compulsivo de comics de mutantes, ni un profeta antisistema al uso. Se trata, por el contrario, de un tipo usualmente bien informado que intenta demostrar una especie de conspiración mundial urdida en la sombra por esa élite económica, política e intelec-
tual que se reúne secretamente desde hace ya 52 años sin interrupción, los más influyentes líderes globales del turbocapitalismo, gente cuya primera condición, en palabras del ex senador Barry Goldwater, es que cada uno de ellos tiene en sus manos un trozo del planeta Estoy frente al Hotel Brookstreet como un simple espectador curioso, un turista tal vez algo raro que en lugar de fotografiar la Torre Eiffel prefiere recorrer 7.000 kilómetros sólo para observar de lejos, perplejo y asombrado, a los más altos consejeros de Seguridad y Política Económica del presidente Bush, al presidente del Banco Mundial, James Wolfhenson, a la senadora Hillary Clinton, a la reina Beatriz de Holanda, al autor de los acuerdos de Dayton, Richard Holbrooke, al gobernador de Nueva York, George Pataki, a los ministros de Interior y de Defensa de Alemania, al ex consejero de Seguridad de Reagan y afamado
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En EEUU, la Ley Logan prohíbe reuniones privadas entre funcionarios públicos y hombres de negocios para tratar asuntos políticos
Bernardino León, secretario de Estado de Asuntos Exteriores, entre Matías Rodríguez Inciarte, y Juan Luis Cebrián
Ahmed Chalabi, primer ministro iraquí
Etienne Davignon, presidente del club Bilderberg y de la empresa energética Suez- Tractebel