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T M j el porche de la entrada a esta residiaa ia. íigvara w. vítor coa la- leyenda siguiente: El Caudillo de España inauguro esta residencia. MCMLXI. A oonftínuacdán, hicieron Sus Excelencias ima detenadla visita a las más im ¡portaintes dependencias: de la residencia, tíárado- la por inaugurada. El Oaiudlillo, su esposa y séquito reanudaron seguidamente viaje- en dirección a Orense, donde inauguraron las Escuelas Normales del Magisterio Ante la puerta principal del edificio esperaban a Sus Excelencias el ministro de Educación Nacional y varios directores generales, así como él alcaide y tras autoridades. La esposa del alcalde hizo entrega a la de Su Excelencia el Jefe del Estado de un ramo de flores. Una compañía de Infantería ¡rindió honores. Después de pa? sar revista a la citada compañía. Su Excelencia penetró en el- vestíbulo del edificio, donde el obispo, revestido de. peo- tífica! procedió a la bendición del centro. Una enorme muchedumbre, congregada en, las inmediaciones, tributo al Caudillo una nueva demostración de afecto y adhesión. i Finalizada la ceremonia de la bendición, el Generalísimo recorrió las diversas dependencias, en las cuales se, había montado una interesante exposición. de rea- üzaciones y proyectos, en la que ios organismos locales, provinciales y estatales expresan, con gráficos, maquetas y fetografías, la realización de numerosas obras llevadas a cabo en esta provincia. i La comitiva se dirigió luego al Gobierno Civil, a través de avenidasflanqueadaspor una gran muchedumbre. A Un lado del edificio del Gobierno Civil esperaban al Jefe del Estado las Corporaciones municipal y provincial en pleno, bajo mazas. Frente a ellas se detuvo el coche del Caudillo, quien descendió para saludarles, eír el aaomentoen aue la B u ehedumbre congregada en el Parque de San Lázaro prorrumpió en vítores y aclamaciones. E n este lugar aguareaban también al Caudillo los alcaldes de los noventa y tres Ayuntamientos orensanos con sus respectivas Corporaciones, Consejos Loca- les y Cabildos de las Hermandades de Labradores y Ganaderos. Después de saludar las Corporaciones. autoridades y representaciones, el Generalísimo penetró a los acordes del Himno Nacional en el edificio, subiendo al Salón del Trono del palacio del Gobierno Civil El gobernador pronunció seguidamente üh discurso, en el que expresó l a lealtad y ei entusiasmo del pueblo orerisano por la presencia del Caudillo, suplicándole que, con motivo de esta visita, -diera por inauguradas las obras que la Administración Central v los organismos Provinciales y locaies han llevado a cabo en Orense en el curso del año tíolítieo comprendido entre el 18 de juüo d 196 Ü v la misma íeoha de este año Destacó el gobernador la importantísima aportación que para el progreso de esta provincia supone ese gran cúmulo de obras; acometidas muchas de ellas con la prestación personal de los- vecindarios y de ios pueblos. Terminadas las palabras del gobernador civil, Su Excelencia él Jefe del Estado se dirigió al balcón principal del edificio, para corresponder a. las aclamaciones del gentío, que se multiplicaron al aparecer él Caudillo. Desde el balcón, su Excelencia pronunció él siguiente discurso, DE ÍSfil. EPÍCIOM PE ANDALUCÍA. PAGINA 16. tusares la unión de los esfuerzosjde todos tos de servicio, otros con sü cooperación, para levantar a la Patria, para corregir como esa cooperación fecunda que ¿sos abandonos seculares, para recuperar. el ofrece toda esta provincia tiene su m sj tiempo perdido. fiel expresión en la prestación de V 2 e stros No es el Estado, pesimista, liberal, capequeños pueblos para construir, siis- espitaiisla y anárquico del dejar hace cuelas. Esa. fe es ci respaldo mayor y e que muchos conocisteis; es ei tener fe en nraizamiento de u Movimiento. (un f. u t u r o, es el enfrentarse con losi Y. es que el. Movimiento está ya en vosproblema es el no conformarse con las otros mismos, en vuestra unión; el Mocondiciones oreadas por la naturaleza, es vimiento está en vuestra fe, y, si fuera el qac tiene y seguridad en la labor necesario, estaría también en el cora, je con e técnica de los hombres para transforma? que, sabríais defender estar hora de pleninuestra tierra y mejorar nuestra vida, que tud, este nuevo amanecer de nuestra- 3 P repuebla nuestros montes, multiplica nues- tria, v- i tra riqueza, emt al- ía. las aguas y aumenta IArriba España! las escuelas y ios medios de comunicación, (Una clamorosa salva de aplausos y de el que pretende hacer un poco más felices vítores al Caudillo subraya las palabras a vuestros hijos; en una palabra, él que de Su Excelencia. ha hecho. que n España- empiece a amaSu Excelencia se: retiró seguidamente ai necer. Grandes y prolongados aplausos descansar unos instantes en el despacho interrumpen al- Caudillo. v. del gobernador civil, y minutos más. tarEsta es la tarea del Movimiento, la in- de subió al pabellón de la primera autoridad provincial, donde; le. fue ofrecido un quietud del Movimiento. No constituye el Movimiento (un partido; el Movimiento es almuerzo. ia obra de todos los españoles que quieran El Generalísimo emprendió viaje desde, engrandecer á su Patria, unos en los puesestá capital- a l salto de San Pedro, de Saltos del Sil, a las tres de la tarde. A las tres y media llegaba a dicho salto. En todos los pueblos del recorrido se habían; levantado arcos de triunfó y pancartas de salutación al Caudillo. El Generalísimo se dirigió- a la presa, donde se había improvisado un altar- desde donde el prelado de- la dióessis bendijo las obras Terminada ía ceremonia, él Caudillo accionó- loa mandos de las compuertas, qué inmediatamente se; cerraron, d e j a n d o ¡Refrigeración- electroauiomática desaguar el embalse por el aliviadero. De una manera sknuliánea se, pusieron en marcha los dos grupos de ía central. E 1 5 Caudillo se interesó por- los detalles- de la ebra, A las cuatro de la tarde, Su Excelencia el Jefe del Estado, esposa y séquito se despidieron de- las personalidades de la empresa y autoridades. locales. INAUGURACIÓN de la TEIÓPORADiV El Jefe del Estado llegó a Poní errada a con las nueve y veintede. la noche, siendo recibido con incesantes aclamaciones y yfo tores- por parte de nwnéíosó gentío, qua- EL FILM MAS ESPECTACULAR DE le siguió hasta la bas fcsa de la. Virgen da TODOS LOS TIEMPOS la Encina donde le esperaban las auto ridades regionales, provi nciaies y locales f ¡LA TERCERA M A R A V I L L A DEL él obispo de la diócesis dé Astorga. Bajá MUNDO, LLEVADA A LA PANTALLA palio, penetró el Caudillo en el templo, acompañado de su esposa, que había reEN UN ALARDE DE GRANDIOSIDAD cibido im amo de flores de la señora INCOMPARABLE! del alcalde, oró unos sninutós, mientras la Schola CrintoríKn eatonó una Salve. SORV CALHOUN LEA MAS SARI ÁNGEL MANDA A. la salida d i- teiíiplo, el público quéGE 0 R 8i SIWARCHAL- jg, lé aguarda proiTumipió en vítores de) a ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco! y ¡Arriba España! Acompañado del ministro de Agrieultu ra, del- director general de Obras Hidráulicas y del di eetor del INI, se- dirigió a la residencia del. Instituto Nacional d Industria. A su paso desde la provincia de Orensl a. Poníerrada, éi Caudillo se detuvo en el salto de Peñamíbia, que quedo inaugurado. Todos los pueblos del recor ido recibieron a. Su Excelencia, el Jefe del Estada con grandes demostraciones- de simoatía. y afecto, vitoreándole. sin cesar. -EPE, HOY l r MNR T 1 B v r r Ávila, en honor del Caudillo T Avila 15. -Para c o n m e m o r a r él? CXV. aniversario de- la evitación del heralísimo Franco a la Jefatura del Estado, las au oñdades de Avila han dispuesto que las grandes columnas de granito qu señalan la entrada en la provincia de 1 a- s cuatro carreteras nacionales más importantes, lleven grabadas, en lugar de hoi! or. el nombre del Caudillo y las fechas 1936- 1961, al lado, de los nombres preclaros de. Santa Teresa de Jesús y de Isabel dé castilla, que ya. figuran n dicüas- scó- lumnas, como las más. gra- ndes figuras do la Historia de España nacidas é n U- erras de- Avila. Al propio tiempo, y según acuerdó de la corporación municipal, -a- la éñtfa da de la capital serán colocadas otras dos grandes columnas de granito simiiares a las anteriores, ea homenaje al cau; v Discurso de Su Excelencia Orensanos: Nada más grato para mi al venir a Orense que comprobar, en la exposición que acaba, de hacérseme de las obras realizadas n la provincia, cómo el Movimiento se encuentra en plena marcha y como rinde sus grandes y fecundos frutos. lítica nacional; entraña el cambio total de aquel abandono secular en que estaban sumidas las provincias españolas para levantarlas y ponerlas en movimiento; no es la obra ni la gloria de un jefe: es el fruto- de todo nn si 5 tein Je JUliáaá PfiKsJ Autorizada mayores 3 La política del Movimiento es una po- SE PRECISA ¡jala, y ayudanta de sastrería. Bh- Iftifje