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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Es la imagen de la desolación tras el ataque bestial a la casa cuartel de Vic donde el 29 de mayo de 1991 fueron asesinadas nueve personas, cuatro de ellas niñas do Barcelona etarra asesinó a 9 personas, cuatro de ellas niñas, e hirió a otras 45. El empleo de coches- bomba se ha convertido últimamente- -dice la orden- -en una de las modalidades más profusamente utilizada por las organizaciones terroristas a la hora de cometer sus atentados, tanto contra el personal de los Cuerpos de Seguridad del Estado como contra sus instalaciones. Con este tipo de acciones, los terroristas consiguen un mayor impacto en la opinión pública ya que normalmente ocasionan un mayor número de víctimas y daños materiales que los conseguidos por otros medios y ello con una relativa impunidad En consecuencia, se hace imprescindible la puesta en marcha de una serie de medidas de auto protección de las dependencias e instalaciones de los Cuerpos de Seguridad del Estado, tendentes a impedir la comisión de los atentados de esta naturaleza o, al menos, a aminorar sus efectos, si éstos tuvieran lugar Entre estas disposiciones, se propone prohibir el estacionamiento de vehículos en el perímetro de las dependencias policiales, así como en las aceras situadas frontalmente a las mismas y en un determinado tramo de las calles que, desembocando en aquellas, tengan pendientes que permitan fácilmente dirigir vehículos de este carácter hacia las mismas solicitar autorización para cerrar al tráfico rodado las vías que discurren por las dependencias y en todo caso por las noches colocar en las áreas de seguridad perimetral en la que sea factible jardineras, árboles, vallas o cualquier otro elemento disuasorio y que bajo ningún concepto permanezcan abiertas y sin vigilancia las puertas que den acceso al interior del acuartelamiento Hoy, 18 años después, los guardias civiles sólo piden que se cumpla. Y ésa fue la demanda de los agentes de la AUGC valenciana al coronel jefe de la comandancia en una reunión oficial celebrada el 19 de mayo de 2008 a la que también asistieron otros responsables militares y en donde obtuvieron como contestación a sus peticiones, según han relatado los protagonistas a D 7, que no éramos objetivo terrorista Allí, donde al sur de la región, en Santa Pola, el pasado martes se recordaba en un sencillo acto a las dos víctimas mortales que se cobraron los mafiosos de la ETA cuando hace siete años bombardearon el cuartel de la población turística en pleno ferragosto. ¿Qué no somos objetivo terrorista? insiste atónito Juan, guardia civil y víctima de la desidia política: desde el 12 de junio de 2008, el representante de 1.500 guardias de esta provincia ha solicitado tres veces por escrito- -la última el 5 de febrero de 2009- -una entrevista con Ricardo Peralta, delegado del Gobierno en Valencia, máxima autoridad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en la provincia y competente para paliar las graves deficiencias de seguridad que existen en los cuarteles por tres veces, la callada ha sido la única respuesta. Hoy confiesa que no van a tolerar que se siga enmascarando con servicios ineficaces la verdadera inseguridad que padecen los acuartelamientos ni vamos a quedarnos de brazos cruzados ante tanto olvido y desatención Tampoco han contestado al guardia que desde su cuartel canario y su puesto en el servicio de puertas, donde debiera velar por la seguridad de las instalaciones, clama siquiera por ver quién anda ahí: desesperado, el pasado 19 de marzo cursó la instancia pertinente ante el general jefe de Personal y Apoyo de la Guardia Civil, comunicando que no podía cumplir su función porque desde su puesto ni ve el acceso desde la calle ni el vestíbulo interior algo que pudiera ser compensado con la salida esporádica del agente al exterior de las dependencias, pero que resulta imposible cuando está realizando llamadas telefónicas, transmisiones con las patrullas, gestiones de coordinación con otras policías y búsqueda de información. La inexistencia de circuito de televigilancia tampoco compensa la cantidad de ángulos muertos y zonas sin visión que hay Semejante situación, más propia de la guerra de Gila que de una Policía moderna del siglo XXI, lleva al centinela a concluir su misiva advirtiendo que por todo ello la seguridad del Puesto, y especialmente la del guardia civil en el servicio de puertas, quedan notablemente comprometidas Y sin perder la esperanza, solicita al fin que en una hipotética reforma futura se atienda especialmente al factor seguridad en el acuartelamiento; que en caso de no realizarse reforma alguna se cubran las deficiencias de falta de visión con cámaras de vigilancia que puedan garantizar la seguridad del agente del servicio de puer- El centinela de un cuartel canario, sin cámaras de vigilancia, denunció en marzo que además carecía de visibilidad desde su puesto sobre los accesos. Nadie le ha contestado (Pasa a la página siguiente)