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D 7 26 7 09 LA CARTA DEL CORRESPONSAL 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Marruecos TEXTO Y FOTO: LUIS DE VEGA tros, lo peor de la subida hasta el santuario de Mulay Abdesalam Ibn Mashish, uno de los pilares del sufismo marroquí. No faltaron manos ni consejos para tratar de calmarme a mí y a los desesperados conductores que pitaban en la retaguardia. No había hueco para aparcar. Imposible dar la vuelta. Intuyo que fue el santón el que me sacó de aquella. Tras 20 minutos de refrigerio arranqué y pude coronar en medio de un pestazo a chamusquina. El chófer de Nizar Baraka, ministro delegado de Asuntos Económicos, trató de tranquilizarme. Lo comprobé al oler el resto de coches que iban llegando. Los Baraka son una influyente familia encargada de guar- Un santo y tres religiones Musulmanes, cristianos y judíos bailan juntos en la romería del santón sufí Mulay Abdesalam, al norte de Marruecos os meandros de asfalto que elevan hacia Jbel Alam (la montaña del mundo) eran al principio suaves toboganes desde los que acelerando el coche en segunda se podía contemplar un paisaje salpicado de alcornoques muy parecido a Huelva o Cádiz. Pero el auto empezó a atragantarse con la acumulación de peregrinos. Aquello me recordaba a las hordas de aficionados buscando un hueco en las llegadas en alto del Tour. No valían de nada los arcenes, tomados por chiringuitos y tenderetes. El motor empezó a quejarse y la humareda a hacer de las suyas. El embrague había dicho basta y quedaban los últimos me- L El marroquí Nabil Baraka baila con un rabino en presencia del arzobispo de Tánger en la romería en honor de Mulay Abdesalam dar en estas montañas de la Yebala los santos lugares de Mulay Abdesalam. La tumba es la más sencilla de las que he visto en los morabitos de Marruecos. En la sobria construcción encalada, al abrigo de las ramas de un enorme alcornoque, no entra nadie. Los peregrinos se disponen a rezar sentados alrededor sobre un suelo hecho de planchas de corcho natural. El bosque y los riscos que rodean el morabito se cubren de familias que pasan el día orando, comiendo, jugando o disfrutando de grupos regionales en un lugar sagrado. En la región creen que hay que visitar la tumba del santo al menos una vez en la vida, pues estiman que sustituye a la peregrinación a La Meca. En la práctica, casi todos terminan yendo más de una vez. Decenas de miles de fieles se concentran cada 2 de julio en su romería. En paralelo, un puñado de invitados VIP, muchos extranjeros, se habían dado este año cita también en la cima del monte. Entre ellos dos rabinos llegados desde Nueva York y el arzobispo de Tánger, el gallego Santiago Agrelo. Mulay Abdesalam, nacido en estas montañas en el siglo XII, nos dejó en herencia el amor, la paz y la tolerancia sufí me dijo Nabil Baraka, primo de Nizar. Instantes después ordenó hacer sonar la música tradicional yebalí y encabezó la formación de un corro en el que se pusieron a bailar musulmanes, judíos y cristianos. La efusividad rabínica ganaba de calle al arzobispo, que se retiró en cuanto pudo de la rueda para mantenerse de testigo haciendo palmas. La escena no dejaba sin embargo de sorprender por su espontaneidad, aunque se tratara de un simple gesto y no hubiera por medio convocatoria a los medios de comunicación. No contento con la que había organizado, Baraka ofreció el fez burdeos con el que cubría su cabeza a uno de los rabinos, que le entregó su sombrero negro. Así siguieron bailando mientras caía el sol sobre el impresionante balcón de Jbel Alam. PRESIDENTE DE HONOR Guillermo Luca de Tena PRESIDENTA- EDITORA Catalina Luca de Tena CONSEJERO DELEGADO José Manuel Vargas DIRECTOR GENERAL José Luis Romero DIRECTOR Ángel Expósito Mora DIRECTOR ADJUNTO José Antonio Navas SUBDIRECTOR Alberto Aguirre de Cárcer REDACTOR JEFE Alberto Sotillo D 7