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26 7 09 LA ENTREVISTA Emilio Butragueño DIRECTOR DE RELACIONES INSTITUCIONALES Y DE LA ESCUELA UNIVERSITARIA DEL REAL MADRID Soy un mal ejemplo: yo no pensaba, actuaba TEXTO: ANTONIO ASTORGA FOTO: FRANCISCO SECO on Francisco de Quevedo y Villegas rasgaba el papel con su pluma de buitre en la predela de los mesones, y así llenó su siglo XVII de obras jocosas y escritos satíricos, críticos, costumbristas, muy plásticos de escritura y vivos de trazo. Quevedo inventaba el Periodismo dos siglos antes. Con su espalda recta, piernas robustas y cortas, brazos largos y pendulares y una cabecita poliédrica cuyo punto de fuga era una nariz triangular (como lo definía con maestría su descubridor, el Budd Schullberg español, Julio César Iglesias) Emilio Butragueño, un pícaro madriles de cinco velocidades, le enseñaba el caramelo al defensa y en el último suspiro lo convertía en objeto invisible, poseído por el alma del gran Houdini. Con imperturbable timidez, inclinaba la testa y devolvía, honrado, los aplausos. Estaba inventando el fútbol arte desde el amague imposible. Se detenía, y con él todo el Bernabéu, en un metro cuadrado, pero jamás pensaba. Actuaba cual sublime prestidigitador. Lo aprendió del maestro Johan Cruyff y de su espectacular cambio de ritmo. La estrella holandesa brillaba de una velocidad a otra con tanta rapidez como efectividad y belleza. Hace un cuarto de siglo, San Alfredo Di Stéfano hizo debutar a Butragueño en Primera con el Real Madrid. En el descanso, don Alfredo le espetó: ¡Nene, calentá! Butragueño voló sobre el nido del Cádiz y anotó dos goles. Le llamaban Buitre, y en la soledad de las concentraciones asomaba con libros. Le miraban como a un bicho raro. Dos años después, por su apoteosis contra Dinamarca (cuatro goles) en el Mundial de 1986, la afición imploraba en Cibeles: ¡Buitre a la Moncloa! ¡Buitre presidente! (a los cuatro días había elecciones generales) Los niños quieren hoy volar sobre el nido de un Buitre que agigantó la leyenda del Real Madrid desde el axioma de Juan Gómez Juanito: Noventa minuti en el Bernabéu son molto longos Licenciado en Administración de Empresas, Butragueño dirige hoy la Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid. D -Sí. Cada nueva etapa es abrir un camino, con lo cual estoy bastante ilusionado. El ámbito académico, la formación... ¡Es algo tan importante para un país que la gente piense! Por lo menos, intentar pensar. Y, cuanto más intentas prepa- ¿Un nuevo vuelo para el Buitre? -El ser humano tiene la obligación de estar en constante formación. -Es fundamental. El ser humano, primero, tiene que ser humilde. rarte, más te das cuentas de tus carencias. La formación te abre la mente, te hace mejor, más maduro. ¿Y qué significa la humildad? El nido del Buitre La Universidad, un estado de ánimo. Emilio Butragueño dirige la Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid: Es una Universidad moderna, vanguardista, con inquietudes muy saludables para los estudiantes y la sociedad. Propone soluciones muy novedosas. Fomentará la investigación. Estoy muy esperanzado La letra con deporte entra. Que el Real Madrid esté en este ámbito es muy positivo para el club y para la sociedad. Los clubes de fútbol, al final, deben lo que son a la sociedad. Como yo creo que tenemos un gran impacto social, debemos utilizar nuestro nombre también para este tipo de actividades que son muy importantes para la sociedad. Que el Real Madrid tenga esa vocación hacia el ámbito académico me parece fundamental, esencial La cátedra de Mario Vargas Llosa. Soy un ferviente admirador de su manera de escribir, y para nosotros es un honor que esté aquí El reflejo del Buitre en el estadio que le convirtió en leyenda: el Bernabéu