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26 7 09 EN PORTADA Abril 2009. La Princesa con sus dos hijas antes de asistir a la misa de Resurreción en la catedral de Palma Julio 2008. Los Príncipes, en el pantalán del Club Náutico de Palma, donde se disputa la regata de la Copa del Rey Agosto 1979. Don Juan Carlos practica windsurf en la bahía de Palma Agosto 1987. La Princesa Diana de Gales, invitada de los Reyes Verano Real Palma espera a los Reyes POR ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS FOTOS: ERNESTO AGUDO Y ABC ocas familias llevan 36 años veraneando de forma ininterrumpida en el mismo lugar. Ese es el tiempo que ha transcurrido desde aquel 4 de agosto de 1973, cuando unos jovencísimos Príncipes- -él tenía 35 años y ella 34- acompañados de sus tres hijos- -dos niñas de nueve y ocho años y un niño de cinco- -empezaron a pasar unos días de descanso en la isla de Mallorca. Un año antes, la Diputación de Palma les había ofrecido como residencia de veraneo la casa de Marivent, una villa construida en 1923 por el arquitecto Guillem Fortesa en una de las zonas más bellas de Mallorca, cuyos antiguos propietarios, Juan de Saridakis y su esposa la habían donado a la Diputación. Desde entonces, la Familia P Real no ha faltado un solo año a su cita con Palma y la llegada de los Reyes a la isla es una tradición que para muchos marca el comienzo de las vacaciones. Además de sus preciosas calas y paisajes, Mallorca ofrece a los Reyes, a los Príncipes y a las Infantas una hospitalidad respetuosa que les permite disfrutar de unos días de cierta normalidad en sus movimientos. Así, es frecuente que cada uno de ellos conduzca su coche para desplazarse, que salgan a cenar a restaurantes, de compras por el centro o a tomar un helado, sin que mallorquines y turistas les pidan constantemente fotos o saludos, como ocurriría en otras ciudades. Desde hace años se sabía que Marivent acabaría quedándose pequeño cuando las Infantas y el Príncipe formaran sus propias familias. Como Mallorca es consciente de lo que significa para la isla la presencia de la Familia Real, el Gobierno Balear consiguió en los años noventa que el Ministerio de Defensa le cediera unos terrenos anexos a Marivent que permitieron ampliar la residencia real. En ellos se encontraba un antiguo pabellón militar que hoy es el Palacete de Son Vent, destinado a los Príncipes de Asturias. El complejo de Marivent cuenta también con los denominados pabellones de las Infantas, en los que se alojan Doña Elena y Doña Cristina con sus familias durante las estancias en Mallorca. Y es que Palma se ha convertido, por encima de todo, en el lugar de encuentro familiar, aunque sólo sea por unos días. Poco tienen que ver los veranos de Mallorca con los de los primeros años, cuando Don Juan Carlos, Doña Sofía y sus tres hijos se desenvolvían en un ambiente distendido, espontáneo y relajado que no conocía La Mallorca de los primeros años