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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE 02,15 Encuentran un lugar a escasos metros de la discoteca Pachá, iluminada de rosa al fondo, donde hacer botellón. 05,30 Los cinco amigos tomándose la única copa que consumieron en el interior de la discoteca Pachá para mantener el pedo El vuelo golfo El vuelo golfo es un viaje en horario nocturno que la compañía aérea Easyjet vende a un precio más económico. La intención, llevar a la isla a todos aquellos que quieran disfrutar de la fiesta y las playas pitiusas sin la necesidad de tener un amplio presupuesto indica Beatriz Fernández, directora de marketing de Easyjet para España y Portugal. Desde que lanzaron esta partida al mercado en 2007 ha gozado de gran afluencia de público, sobre todo de grupos de despedidas de solteros según la compañía. Los precios de salida, si se compran con dos meses de antelación, parten de 18,99 euros, hasta los 150, si se espera al último momento. Desde Madrid salen veinte vuelos de este tipo a la semana. Desde Bilbao, tres. No tienen previsto el despegue desde más ciudades españolas, pero sí, de cara al año que viene, incluir una oferta que incluya también discotecas. 16,45 Momento de relax en la arena. Esperan, con sus equipajes en la playa y media botella de ron y refresco (en la bolsa amarilla) a que comience la fiesta en Bora Bora, prevista a las 18.00 h. rro. A punto de tocar suelo ibicenco, los aplausos y silbidos entre el público se suceden. Con el estómago semilleno para no vaciar la cartera antes de tiempo advierte Álex, de 24 años, y estudiante de Arquitectura Técnica, emprenden su particular búsqueda de una gasolinera para hacer botellón Cualquier producto en la isla tiene un precio elevado. Necesitamos vasos, refrescos y mucha bebida energética para aguantar toda la noche informa Javi. La suma, 60 euros. Es más barato que pagar cualquier copa en las discotecas comenta jocoso Nacho el estudiante de Obras Públicas, de 23 años. Por 35 euros adquieren en el El botellón, a la isla puerto las entradas a la famosa, y más cara, discoteca de Ibiza, Pachá. El precio no incluye bebida aclara el vendedor. No importa. Los chavales llevan su preparado. A escasos metros de la sala de fiesta encuentran un lugar donde ingerir su preciado tesoro. El taxista nos ha dicho que aquí se puede beber en la calle, que para eso es de todos dice reconfortado Guillermo E. técnico de mantenimiento de naves, de 24 años. A continuación, bebida, risas, anécdotas, más bebida y planes para menos de 20 horas. ¡Vamos a bailar, chicos! anima Javi. Ya han calentado motores con el alcohol. Sin intención de perder su arsenal líquido esconden la bebida detrás de un arbusto. A ver si podemos entrar y salir para pimplar comenta Javi. No lo consiguieron. Consumamos una- -por 15 euros- -para aguantar el pedo advierte Nacho. La oferta de la droga En menos de tres horas en la isla la oferta de la droga comienza para los viajeros express Antes de entrar en Pachá se acerca un joven traficante informando de que tiene de todo lo que quieran A los chavales les basta los chutes a base de Red Bull y ron que han ingeri- Una chica que muerde un botón, se lo saca de la boca y se lo ofrece a los chicos a modo de pastilla. Parece estar colocada. Procede de la misma forma con otros clientes mientras baila do minutos antes. En el interior de la sala, las imágenes de elegantes gogós ataviadas con monos de encaje ajustados a su esbelto cuerpo, se repiten al son de la música electrónica que monopoliza la isla blanca. Los madrileños comienzan a estudiar al colectivo femenino. Al cabo de una hora, una mujer cuarentona, rubia platino, con un minúsculo vestido ceñido, se acerca a charlar con Álex. Parece que al margen de la conversación, la fémina tiene otra intención. El futuro arquitecto pide auxilio a golpe de tirones en la camiseta de Guille E. para deshacerse de ella. La mujer capta el mensaje y huye en busca de otro objetivo. La noche trans (Pasa a la página siguiente)