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5 7 09 EL ZOO DE PAPEL RADAR La guerra de los cotillas Detrás del cadáver está el dinero ¿qué pasará con los derechos de las canciones de los Beatles) las dudas sobre su estómago y su cabeza, los informes médicos más o menos truculentos. Detrás de la piel blanca de Michael Jackson está el negro tinta con el que se imprimen las noticias. El hombre de moda esta semana en los medios de comunicación es Harvey Levin, manager de tmz. com, la web de cotilleos de America On Line que contó en primicia la noticia y el posterior thriller de la muerte del autor de Billie Jean No fue ningún periódico ni tampoco la CNN o la Fox. Fue el equipo de Levin, el hombre desconocido que se hizo cargo de TMZ en diciembre de 2005. Esta semana, su página de chismes ha sido referencia y consulta obligada de todos los grupos de comunicación del mundo. Una muestra del cambio de los tiempos, como la marea de Twitter en Irán. J. F. ALONSO Hasta el pasado fin de semana, Perez Hilton (perezhilton. com) y TMZ peleaban codo con codo en los gráficos de las audiencias de internet, en ambos casos entre las quinientas direcciones más vistas, una mina de tráfico y de popularidad. Hasta que Levin cazó el caso Jackson y Perez Hilton- -seudónimo de Mario Lavandeira, con algún ancestro gallego- -tropezó con un post en el que decía que todo era un montaje del artista para huir del compromiso de sus conciertos en Londres... A partir de ahí, siempre fue por detrás en la guerra de los cotillas, Levin vs Hilton, aunque alrededor de las celebrities hay espacio para los dos y para muchos más, como egotastic. com Michael Jackson y el cotilleo global: o digitalspy. co. uk. Harvey Levin (arriba) vs Perez Hilton El primer obituario global de la era de Twitter dejó horas de una intensidad de tráfico pocas veces vista. La dirección del Levin en esta red de mensajes cortos (twitter. com HarveyLevinTMZ) ha crecido desde el 25 de junio al ritmo de miles de seguidores por día. Detrás del cadáver, la vida. Colin Farrell ya ha mostrado en alguna ocasión que no tiene motivo de queja con su cuerpo Campeones en el club de los bien dotados El estreno por la HBO de Hung serie protagonizada por un señor que la tiene muy grande, ha vuelto a poner de actualidad los secretos peor guardados POR ROSA BELMONTE a HBO, esa cadena que tanto gusta a los que siempre han odiado la televisión, ha estrenado serie. El protagonista es un tipo que la tiene muy grande. Un talento como cualquier otro a la hora de ir tirando en tiempos de crisis económica (el sector servicios es infinito) Aunque por lo de individuo de clase media que se ve obligado a hacer cosas que no se le habrían ocurrido si no hubiera necesitado dinero lo parezca, no es comparable a Weeds (viuda se mete a camella de marihuana) o a Breaking Bad (enfermo terminal que monta un laboratorio de pastillas) Hung es una comedia lúgubre y deprimente, calificativos que no se pueden aplicar a las otras dos. Es deprimente no sólo por lo que calza el protagonista. Pero también. El del tamaño es un asunto eterno y doloroso que la serie ha reavivado. Algo que por grande que sea sólo interesa como curiosidad y para escribir artículos chorras. Y así nos hemos acordado del enorme pene de Rasputín, ése que parece una trompa de elefante y está en un bote de cristal en el museo erótico de San Petersburgo (su director lo compró a un anticuario francés por 8.000 dólares junto a varias cartas del místico ruso) Que vete a saber si es suyo o no porque, vaya, es difícil dar certificados de auten- Desmesuras L