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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Pasado y futuro. En uno de los 352 colectores de cristal de la recién inaugurada planta termo- solar de Iberdrola en Puertollano se refleja una vieja central térmica Puertollano TEXTO: ALFONSO ARMADA FOTOS: JAIME GARCÍA l pueblo de las dos mentiras se rebela contra los estereotipos. De él dicen las malas lenguas que ni es puerto ni es llano, pero Puertollano engaña como algunos espejos. El AVE le ha dado nueva vida, pero también una equívoca visibilidad. Desde los amplios ventanales del tren de alta velocidad se vislumbran vestigios del pasado minero de la segunda urbe de Ciudad Real: siluetas de castilletes, una montaña de escoria y cenizas (El Terry) de las explotaciones canceladas, ruinas de tinglados y de habitáculos que eran casas, amén de las grandes cuencas a cielo abierto, como ojos ciegos, que dieron sobrenombre al lugar e hi- De la mina a las renovables Desde el AVE no se ve la realidad. Pasa demasiado deprisa. Puertollano, el emporio industrial de Castilla- La Mancha, parece una ciudad condenada por la crisis. Pero las ruinas de las viejas minas son equívocas: aquí echa raíces un laboratorio de un futuro llamado energías renovables, como la solar E cieron correr la plata por cerros y lomas. El sol campa inmisericorde donde antaño tuvo asiento un genuino poblachón manchego. Pero Puertollano, con una población estancada en las 50.000 almas, ha sabido ser fiel a sí misma haciendo de la energía que mueve el mundo su resorte, y del sol negro del carbón y del petróleo ha optado por mirar de frente a la misma estrella que le frió los sesos a don Quijote (así se llama el flamante y despejado aeropuerto provincial) para convertirse en polo tecnológico de las energías renovables que, como la del astro rey, parecen limpias e inagotables. Desde el tren que siempre tiene prisa, Puertollano parece la cruda estampa de una ciudad castigada por la crisis. Y sin embargo, pocas veces resulta tan falso el adagio de que las apariencias engañan. Pero para ello hay que echar pie a tierra, andar los caminos y comprobar que Puertollano no encalló en el monocultivo del carbón, primero, y en el de la petroquímica, después. Echar pie a tierra y alejarse, por la carretera de circunvalación, la que permite descubrir que sí hay puerto, y que es ahí donde se En el punto kilométrico 25 hay un plano del futuro: la nueva central termo- solar que acaba de inaugurar Iberdrola sobre una extensión equivalente a 130 campos de fútbol yergue la figura del minero en bloques esculpida por José Noja, que mira a Puertollano tendido a sus pies y al horizonte, y seguir en dirección a Calzada de Calatrava (el terruño de Pedro Almodóvar) Entonces se descubre, a la derecha de la ruta, por qué se ha convertido Puertollano en faro industrial castellano- manchego, europeo, mundial Cosa de manchegos ilustres. El complejo petroquímico parece una ciudad en sí mismo, con sus altísimas chimeneas coronadas de penachos de fuego, hitos que algún ingeniero de nueva planta denomina, como los silos de las dos térmicas, arqueología industrial especialmente cuando se compara con la explosión de energías renovables que han encontrado en estos secarrales la tierra más fértil de la Península Ibérica. En el punto kilométrico número 25 hay un mapa del futuro: la nueva central termo- solar que acaba de inaugurar Iberdrola. Sobre una extensión equivalente a 130 campos de fútbol se despliega un mar de espejos: 352 colectores de cristal, paneles cóncavos programados para empezar a girar 180 siguiendo el arco tenso del sol desde el alba hasta el crepúsculo en un lento ballet postindustrial. España es potencia junto a Estados Unidos en esta variante de la energía solar. Las termo- solares no usan paneles fotovoltaicos, sino que calientan hasta los 400 centí (Pasa a la página siguiente)