Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE tardar en salir? No sé si algún insensato se atreve a ponerle fecha. Pero yo no me atrevo. Aunque desde luego no será dentro de muchos años. Pero corremos el riesgo de que ésta no sea una crisis de caída rápida y de subida rápida; sino que vivamos una situación, larga y plana, de crecimiento bajo. Eso sí es posible; y será malo porque entonces el empleo será la última variable que se recuperará. Y el desempleo es lo que más hace quebrar y sufrir a las sociedades. -Creo que debe tener un ritmo medio europeo. En este momento, la tendencia no es todavía a crecer, pero es a decrecer más despacio. Lo cual es ya un primer paso para el giro hacia el crecimiento... Aunque es verdad que el empleo se recuperará en una segunda variable. De nuevo Javier Solana utiliza un lenguaje amable y críptico para endulzar un anuncio amargo. Pero a buen entendedor- -incluso a entendedor mediocre- esa diplomática frase basta: parece que en España nos queda todavía un largo camino por delante. ¿Qué ritmo de salida tendrá España? Flanqueado por soldados franceses y noruegos, Solana visita un campo de refugiados en Albania en plena guerra de Kosovo EPA Con un algo de místico de izquierdas Ningún entrevistado es lo que parece. Y especialmente Javier Solana... Desde luego, es el hombre educado y discreto que da su imagen, y con ese lenguaje entre diplomático y enrevesado, del sí pero no y, de entrada, tal vez. Pero hay algo más: esa forma abstraída de hablar, como en las nubes- -lo que resulta lógico viviendo siempre en el aire- Esa capacidad física- -a pesar de un aspecto tan asténico- -para resistir el continuo tíovivo de su agenda... Porque, más que un político al uso, tiene algo de místico de izquierdas- -o social- demócrata, que resulta menos comprometido- En su conversación siempre está presente la pobreza, el dolor presenciado, la necesidad de mejorar la vida de tantos, la obligación- -su obligación- -de prestar ayuda... Y siempre, también, la absoluta esperanza, casi el convencimiento- -optimismo, según él- -de que todo tiene arreglo. Que antes o después los conflictos se superarán, y remontaremos la crisis, y mejorará la vida del mundo; no sólo de Europa. Y él está dispuesto a participar en ello. ¿Desde dónde? ¿Y cómo? Lo tiene previsto, aunque no lo dice... Difícil papeleta para el porvenir de un hombre lúcido y, quizás, todavía en la mejor etapa de su vida. -Estoy convencido de ello. De esta crisis saldremos... Pero cuando salgamos el mundo será distinto. Será distinta la sociedad, habrá nuevas relaciones de mercado, de Estados, se cambiarán algunos paradigmas, los países emergentes tendrán más peso. El G 8 no podrá resolver los problemas y dejará de existir a favor de un G 20... Para evitar las grandes crisis habrá que contar con Rusia, China, México, Brasil... Todos esos países que en la mesa de decisiones ahora estaban invitados sólo a los postres tendrán que sentarse a la mesa desde el principio. Por ponerle un ejemplo: Hoy, ya resulta imposible resolver la crisis económica sin contar con China, que es el primer país ahorrador del mundo. -Usted advierte también que saldremos de la crisis, seguro, pero que el mundo ya será otro. la poca atención que se ha prestado a la pobreza. Piense usted que, de aquí al año 2025, la población va a aumentar mucho en África, mientras que en Europa se va a estancar. Por darle un dato: hacia ese año 2025 casi la mitad de la población de toda África tendrá menos de 18 años. ¿Sabe usted lo que eso significa? Cientos de millones de jóvenes buscando empleo... Tensiones migratorias... ¿Y en Europa bajará el nivel de vida? -No, yo creo que podemos mantenerlo. Lo que no podremos seguramente es tirar cohetes. Tendremos que acostumbrarnos a que el empleo tenga unas características distintas a las que tenía hasta ahora. Habrá que alargar la vida activa, y aceptar los cambios de empleo. Los mecanismos fundamentales de la seguridad social seguirán funcionando... Estoy seguro. Ahora bien, será necesario aumentar la productividad por hora tra- bajada. No podemos caer en la molicie e ir hacia abajo. Hay que mantener ese esfuerzo vivo si queremos conservar nuestro nivel de vida. Que todo el mundo sea consciente de ello. -Ya estamos en el buen camino. La cuestión ahora es el ritmo, la velocidad de salida; y qué países saldrán más deprisa y quienes lo harán más despacio. ¿Cuánto se va a -Usted repite siempre: De esta crisis se va a salir ¿Cuándo? ¿Cómo? -No tengo la menor duda de que China va jugar un papel fundamental, que se va a desarrollar, que la gente saldrá de la pobreza. A mi juicio, lo más importante es el aumento vertiginoso de su clase media. Piense usted que sólo unos pocos meses antes de nuestra transición China acabó con la revolución cultural. Por tanto, en el mismo tiempo histórico de nuestra transformación, ha pasado de las universidades cerradas a generar cada año miles y miles de ingenieros, de físicos, de químicos... de gente educada y sofisticada. Ha pasado de ser nada, a lo que es hoy. Realmente es un magnífico esfuerzo. Si China no siguiera ahorrando, no siguie (Pasa a la página 6) -Jesús Fueyo dijo, allá por los 60, que cuando viéramos asomar la primera coleta china por detrás de los Urales Occidente se podría dar por perdido.