Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 6 09 LA ENTREVISTA Siddiq Barmak DIRECTOR AFGANO DE CINE. REALIZADOR DE OSAMA Y LA GUERRA DEL OPIO Si fe y política se mezclan, viene el fascismo a la iraní TEXTO Y FOTO: PABLO M. DÍEZ. KABUL u primer largometraje, Osama ganó en 2004 el Globo de Oro a la mejor película extranjera y numerosos premios internacionales por su descarnado retrato de la infancia de una niña afgana, cuya madre la viste como un varón para poder sobrevivir así al infierno del Afganistán de los talibanes. Su segunda obra, La guerra del opio vuelve a analizar la situación que se vive en su convulso país tras la caída de los radicales estudiantes del Corán que no ha traído la ansiada paz. Así lo demuestran, entre otras cosas, los bloques de hormigón que blindan su casa en Kabul, donde Siddiq Barmak recibe a D 7. En clave de comedia, La guerra del opio narra la historia de dos soldados norteamericanos, supervivientes de un accidente de helicóptero en Afganistán, que se encuentran con una familia de campesinos que vive en un carro de combate de la época soviética en medio de un campo de adormideras. El choque entre tan diferentes personajes, auténtica metáfora de la invasión estadounidense, le sirve a Siddiq Barmak para reflexionar con fina ironía y profunda humanidad sobre el drama afgano. Nacido en 1962 en el Panshir, Barmak estudió cine en Moscú durante la ocupación soviética en la década de los 80, pero luego se unió a los muyahidin de la Alianza del Norte para rodar documentales sobre su líder, el comandante Ahmed Shah Massoud. Tras exilarse en Pakistán en 1999, donde trabajaba en un programa de la BBC como actor, volvió a Afganistán en febrero de 2002, poco después de la caída del régimen talibán. S -Cuando regresé hace ya siete años, conocía nuestras potencialidades. Por supuesto, sabíamos que habría muchos obstáculos por el peso de la tradición conservadora ¿Qué es lo que está fallando en Afganistán? ya que a veces las situaciones que se crean parecen tan serias que se vuelven ridículas. y religiosa, pero todo el mundo esperaba mucho de aquel momento. Pensaba que en 2009 habría comida para todas las familias afganas, pero lo que veo ahora a mi alrededor son muchos parados y mendigos por todos sitios. Los refugiados vuelven de Irán o Pakistán y nadie se preocupa de buscarles un trabajo o alojamiento. El creci- Enfant terrible comprometido No sólo es el cineasta más famoso de Afganistán, sino también un irreductible enfant terrible que contempla la dramática situación de su país con tanta lucidez como amargura. Educado durante la invasión soviética en el Instituto de Cine de Moscú, e influido por los clásicos rusos, Siddiq Barmak ha sido documentalista de la guerrilla muyahidin y actor en los seriales de radio de la BBC. Debido a su fuerte activismo social, ha compaginado su combativa y exitosa labor como director y guionista con su apoyo a proyectos culturales como el Movimiento para la Educación de los Jóvenes Afganos, que prepara a futuras estrellas del celuloide de este destrozado país. -La gente está cansada de las tragedias en Afganistán. Tras el drama que era Osama quería mostrar los cambios que está sufriendo el país, pero con humor. Actualmente, hay un choque cultural muy fuerte que resulta divertido, -Con la insurgencia controlando buena parte del país, la corrupción rampante y la producción de opio a toda máquina, ¿hay motivos para seguir sonriendo? Siddiq Barmak, en su domicilio en Kabul