Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE El matrimonio Puelles posa, durante unas vacaciones familiares, con sus hijos Rubén y Asier La última víctima de ETA se procuraba todas las medidas de seguridad necesarias cuando uno tiene responsabilidades tan sensibles como las suyas. Pero su hermano reconoce que era muy difícil una protección total cuando todo el mundo te conoce, cuando eres parte del vecindario desde hace tanto tiempo Y eso que él mismo recomendó a su hermano hoy asesinado y a su esposa que se cambiaran de vivienda hace unos años y se trasladaran al barrio donde se celebra la entrevista. Ya- -aclara Paqui- pero es que aquel era nuestro hogar y nos gustaba vivir ahí Tanto era el amor de esta pareja por Santa Isabel que, en los años impacientes de la marcha del cabeza de familia a Lérida, decidieron ponerla en venta. El cartel estuvo puesto. ¿Pero sabes lo que hacía yo? le pregunta Paqui al herma- FOTOS: ÁLBUM FAMILIAR DEL MATRIMONIO PUELLES El policía que huía de las compras La esposa (Paqui) y el hermano (Josu) de Eduardo Puelles están de acuerdo en una cosa: la única afición de Edu era la familia. Pero su mujer reconoce que lo que menos le gustaba del mundo era ir de compras. Tanto es así, que el pasado 7 de junio (12 días antes del asesinato) fueron convidados a una comunión en la Galicia natal de Paqui. No sabes cómo me costó convencerle de que fuéramos a comprar ropa para que la luciera en ese acto familiar explica. Finalmente accedió y me acompañó a El Corte Inglés, de Bilbao, en los primeros días del que sería su postrer junio, a por un pantalón. Recuerdo que fue elegir la prenda y quererse ir inmediatamente. Le agobiaba mucho la aglomeración de gente Paqui Hernández recuerda que en ese último viaje, para ir de Comunión a Villagarcía de Arosa y a O grove, inopinadamente se compró unos zapatos en esta última localidad. Como lo cuenta la mujer hiela la sangre. ¿Sabes Josu, que esos zapatos eran los que llevaba en su muerte? ¿Estás segura? -Sí, porque los busco y los busco en el armario y no están por ningún lado... no de su marido. Pues cada vez que se aproximaba un comprador con interés en adquirir la casa le subía el precio. Así conseguí que nunca nadie se hiciera con ella y continuar viviendo allí Hoy en esa casa ya sólo viven Paqui, Rubén y Asier. Aquellos que tuvieron que ser ingresados en el Hospital de Basurto con la taquicardia de la pérdida del ser querido; aquellos que claman contra el chantaje de los asesinos y la putrefacción moral. El ertzaina Puelles quiere que ABC deje bien sentado que su apellido es vasco de pura cepa, de la Rioja alavesa, aunque el origen de su padre era Valladolid y el de su madre Fuentelcésped (Burgos) Y, entre lágrimas, recuerda que su hermano se ocupó de él cuando era chico, que tuvo que trabajar desde bien pequeño y que era responsable, serio, pero muy guasón e irónico. Con diplomacia, siempre solucionaba los problemas familiares Queda dicho. Y al final, en la despedida, Josu le ofrece un regalo a ABC, si es que cabe algo positivo en medio de la devastación: A Paqui le ha venido muy bien hablar contigo para desahogarse