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8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE Samuel Eto o (nadie protestó, obnubilados con que era un jugador conflictivo pero qué error, ¡qué inmenso error! o el Barcelona con Di Stéfano hace más de medio siglo: lo dejaron marchar, allí por una cifra irrisora, aquí en un trueque de jugadores tildado de grotesco por lo barato. Algún periodista ha calificado la compra de Gasol por los Lakers como la mayor estafa perpetrada en el baloncesto americano en los últimos diez años. Las carcajadas de la canallesca periodística que sigue a los Lakers empezaron pronto a oirse rememorando el canje de Gasol porque el español no tardó en probar que era una pieza sustancial en el equipo angelino. La razón fundamental, aparte de la calidad intrínseca de Pau en la cancha, es que el irrepetible Kobe Bryant se sintió cómodo, respiró ufano. Los oráculos de los Lakers, los periodistas que filosofan hasta sobre las pulgadas de las zapatillas del divo o sobre su dieta, los que escudriñan en las entrañas de las aves los cambios de humor del superdotado concluyeron que Kobe no sólo estaba entusiasmado con la aportación física o técnica de Pau sino con su personalidad en el campo. La compenetración entre los dos era envidiable. Vamos, poco menos que una complicidad similar a la que los palmeros de cualquier líder europeo dicen que ha surgido entre su jefe y el admirado Barack Obama (el presidente norteamericano debe de ser ya según estas proclamas lanzadas desde el Viejo Continente íntimo y cómplice de un mínimo de dos docenas de dirigentes, en estos días de Silvio Berlusconi... Y la cuenta sigue) La leyenda dice incluso que Kobe Bryant hace con Pau Gasol chascarrillos en la cancha en español. La afirmación es peregrina, le saldrían más graciosos en la lengua que domina, que es el inglés, pero quizás el genio suelta frasecitas, probablemente rudimentarias, en la lengua de Cervantes para desconcertar al equipo rival. El hecho es que la química viene funcionando y ha contribuido a la apoteosis de estos días. Gasol, siempre situado en la pleitesía colectiva a distancia de Kobe, es omnipresente en la prensa de Los Ángeles y en parte de la nacional americana. Es, sin duda, el más fotografiado después de Kobe y aunque el tarro de elogios no derrame para el catalán el calificativo de genial los piropos son abundantes y extendidos. Sports Illustrated la revista que hace doctrina en el país, escribe que viene puliendo sus defectos (era acusado de blando) y potenciando sus virtudes: maneja y dispara con las dos manos, es el que mejor pasa de los gigantes de la NBA y es un hombre tranquilo en la cancha con unas es- Al Consulado de España, confundiendo nuestro papel con el de su agente, llegan cada vez más peticiones para que el jugador vaya a este u otro acto benéfico La leyenda dice que Kobe Bryant hace con Pau chascarrillos en español en la cancha. Quizás el genio suelta frasecitas en la lengua de Cervantes para desconcertar al equipo rival tadísticas, tantos, rebotes, asistencias, impresionantes. El marcaje que en los partidos de la final hizo Pau a Howard, la estrella del Orlando, obtiene muchos plácemes. Al Consulado de España, confundiendo nuestro papel con el de su agente, llegan cada vez más peticiones para que el jugador vaya a este u otro acto benéfico, ceremonia, etcétera. Gasol es ya figura destacada de un equipo que, con un poco de suerte, hará historia; en una ciudad y un país en los que cualquier éxito tiene una repercusión mundial. Los responsables de los Lakers se esfuerzan en que la galopada continúe. Tienen atado a Gasol (34 millones de dólares por las dos próximas temporadas) a Bynum (14 por temporada) Odom (otros 14, que tendrá que rebajar) y Ariza (3 1 millones) que, a sus 24 años, querrá duplicar. Lo importante, con todo, es Kobe Bryant. Puede ejercitar una opción a marcharse dentro de días y los periodistas piafaban a su alrededor en fechas pasadas indagando sobre si la ejercería. Cuando uno de los santones de la prensa inquirió si veía el futuro fuera de los Lakers, el voluble Zeus del baloncesto respondió sonriendo: No Al oirlo, algún fan ha dicho que después del domingo del título este era el día más feliz de su vida. Un monosílabo redentor. Kobe, que en agosto cumplirá los 31, renovará por cinco años con un contrato global de 135 millones, el máximo para un jugador de su edad; más que Ronaldo. Los propietarios de los Lakers, el millonario Buss, Michael Jordan... parecen estar dispuestos a pagar el impuesto de lujo que contempla la legislación cuando una entidad rebasa el techo de presupuesto fijado. La paradoja es que en el país del capitalismo acendrado el deporte tiene unas normas igualitarias que intentan aminorar las diferencias crematísticas de los clubes. En el próximo sorteo de jugadores (draft) por ejemplo, los Lakers escogen en 29, 42 y 59 lugar. Los ingresos de televisión tambien tienden a la equidad. Esa divinidad técnica, la televisión, hace que los dioses terrestres, Bryant y el humano, accesible y tranquilo Gasol, el español en un año encumbrado al Olimpo, aparezcan en carne mortal en buena parte de los hogares del mundo. Cuestión de química El futuro ¡Balones a mí! Pau Gasol ha hecho historia en la NBA DISNEY