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14 6 09 LA ENTREVISTA Abderrahman Ait Khamouch ATLETA DE ORIGEN MARROQUÍ QUE GANÓ DOS MEDALLAS EN LOS PARALÍMPICOS DE PEKÍN Me jugué la vida cuatro veces TEXTO: ALFONSO ARMADA FOTO: ELENA CARRERAS e una mísera aldea marroquí a la habitación 212 (el mismo prefijo que Marruecos y Manhattan) del Centro de Alto Rendimiento para atletas de élite junto a Barcelona, de dormir en la calle a ganar dos medallas en los Juegos Paralímpicos de Pekín, de correr diez kilómetros para ir a la escuela a entrenar cuatro horas al día para competir algún día en el maratón de todas las categorías, de perder un brazo a los ocho años por una cura con ungüento de harina y huevo que acabó en gangrena y le hizo perder su brazo derecho a jugarse cuatro veces la vida para llegar a España en patera. La historia de Abderrahman Ait Khamouch es la de un africano que se ha negado a aceptar la cruel lotería del nacimiento. D de un camión, la única posibilidad era la agencia de viajes Era la única manera. Me jugué la vida cuatro veces y he visto la muerte cuatro veces, he vivido el miedo y he pasado mucho frío, mucha hambre. En la patera estaba como dentro de una bolsa negra sobre la que echaban agua helada. -Porque nací en Marraquech, pero en realidad vivía en el desierto. Pero estoy nacionalizado español y considero a España mi país de adopción, el que me ha dado una oportunidad que estoy aprovechando. -La suerte existe, la buena suerte se busca. La suerte puede ser encontrar un billete, pero para encontrarlo siempre te lo tienes que currar. ¿Por qué es un español del desierto como dice en su libro El ángel del ala partida -El sufrimiento me ha hecho madurar, me ha obligado a aprender. A veces de lo malo se saca algo bueno. El sufrimiento siempre sirve porque luego te hace estar feliz. Si no superas obstáculos, si no sufres, la victoria sabe menos. El sufrimiento es algo que acompañará siempre al ser humano, sea pobre o rico, viejo o joven. Después de una racha mala viene una buena. Así va la vida. ¿Para qué le ha servido el sufrimiento? El atleta de 22 años, en la pista del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat del Vallès, En la pista tiene el handicap del brazo ausente: menos equilibrio en las curvas y menos impulso ¿Cree en la suerte o en que es posible forjarse un destino? El ángel del ala partida Aunque dice edición de Manuel Franco está claro que Abderrahman Ait Khamouch ni escribe ni habla como este periodista y escritor que ha dado voz a la impresionante peripecia de este atleta marroquí al que le falta un brazo. Un sueño de bandera El epílogo, en clave de política ficción, muestra al atleta de abanderado de los Juegos Olímpicos de Madrid en 2016 y en la grada el nuevo Rey de España, Felipe VI, junto a su padre, ya anciano, que había abdicado tres años antes para ofrecer la oportunidad a su hijo de dedicar sus mejores años al país y junto a la Familia Real, Alberto Ruiz Gallardón, ahora presidente del gobierno -La política de los gobiernos. Porque son ellos mismos, y más los grandes países del primer mundo, los culpables del tráfico de seres humanos, de las desigualdades. En este mundo hay muchas injusticias y seguirán para siempre. Para mí la política es engañar, interés de poder. Siempre va a haber ricos y pobres, y el pobre es el que tiene que buscarse la vida de verdad- -He tenido una infancia maravillosa, al lado de mi madre y mis amigos, y ahora mismo es otra cosa. -Todavía tengo fotos con los dos brazos, el pelo rubio, cuando jugaba al fútbol, De cuando gané mi primer título. Los sueños que tenía antes era llegar algún día a ser un gran atleta. Hay que entrenar mucho, pero espero que la desigualdad que sufre el deporte paralímpico cambie, porque ser emigrante y -El negocio de las ilusiones como llama a las mafias, se aprovecha de la necesidad, pero ¿quién tiene la culpa de las muertes en el mar? -Dice que si hubiera nacido en España no habría perdido el brazo. ¿Castigo o mala suerte? -Ni mala suerte ni castigo, sino lástima de vivir en el Tercer Mundo, donde las condiciones son muy duras. Era algo que ha tenido que pasar. Si me hubiera ocurrido aquí me habría curado. ¿Sigues soñando lo mismo que en Marruecos? -A pesar de haber perdido el brazo. -Hizo cuatro viajes en patera para llegar a España, pero dice que no lo volvería a hacer. Muchos sienten que no hay otro camino... -Hay otro camino, pero en realidad no lo hay. Es muy difícil que vengas legal, y más en esta situación que estamos viviendo. La gente busca una manera de llegar jugándose la vida a la ruleta rusa. En mi caso, como no podía meterme en un barco, por el brazo, o debajo El atletismo me encanta, me ha sacado de la calle, de la pobreza, me ha dado un lugar donde comer, donde dormir, donde formarme. Es un deporte que educa