Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 6 09 LA IMAGEN El sombrerero loco al aparato TEXTO: ALBERTO SOTILLO FOTO: PETE SOUZA a Casa Blanca es un lugar que invita a poner los pies encima de la mesa. Lo que es la posición del loto para Buda se transforma en sentado con las patolas por delante para el líder de la superpotencia. Como si así se absorbieran mejor las energías universales para dirimir el destino de la paz y la guerra, la prosperidad y la pobreza, la paz y la gloria. Es el estilo casual y campechano de Teddy Roosevelt, Harry S. Truman, Lyndon B. Johnson, Ronald Reagan o George W. Bush, a quienes les gustaba aparentar que dirigían el mundo como quien regenta su rancho. Una pose- -la de los pies sobre la mesa- -muy de blancos, dicho sea de paso. Marthin Luther King no lo habría hecho. Y tampoco era el estilo de Malcom X. La imagen corresponde al momento en que Obama hablaba por teléfono el pasado martes con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Lo cual ayuda a explicar una posición que debe ayudar a relajarse y cargarse de paciencia. El presidente norteamericano ya ha advertido de que él no es de los que van a decir que sí a todo lo que diga Israel. Y ahora espera la respuesta que dará Netanyahu en un discurso que debe pronunciar este mismo domingo. Quien le conozca sabe que más vale esperar con calma y, si es posible, con los pies encima de la mesa. Netanyahu es de los que les gusta negociar hasta la hora de ir al servicio, negociar los más anecdóticos detalles para al final no negociar nada de lo esencial y seguir saliéndose con la suya. Obama le ha dicho que espera que Israel detenga la construcción de nuevos asentamientos en territorio palestino y reconozca el derecho de éstos a tener un Estado. Pero que nadie aguarde que Netanyahu vaya a dar un sí o un no claro e inequívoco. Durante su anterior etapa de primer ministro ya demostró ser capaz de estar dando rodeos durante tres años antes de pronunciar una respuesta que no quiere dar. Ahora lo tiene fácil: lo del Estado palestino da para años y años de circunloquios en las nubes mientras los asentamientos siguen creciendo sobre tierra. Vamos, que más vale ponerse cómodos mientras nos disponemos a escuchar al mayor maestro de la fuga y el regate: al más brillante alumno de la lógica del sombrerero loco de Lewis Carroll. L