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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Este hombre sería capaz de meterse en un agujero sin comer una semana con tal de no llamar la atención contó su novia a los investigadores momento dado le controla tanto Policía como Guardia Civil- Tras el asalto a la mansión de José Luis Moreno (20 de diciembre de 2007) sus maniáticos hábitos de seguridad se intensifican. Compra tarjetas y más tarjetas de teléfono en locutorios, visita cada día a su gente para impartir órdenes siempre en sitios abiertos donde haya una salida rápida, frecuenta todas las cabinas de Madrid. Come en centros comerciales- -tiene debilidad por el de Isla Azul- -y cena en su casa o en la de algún íntimo sobre todo si hay partido de fútbol, una de sus grandes pasiones. No tiene nada a su nombre, coches alquilados, robados o adquiridos (Mercedes, Audi, BMW, Porsche... todos parecen pertenecer a otra persona. Dicen que es colérico en la intimidad y lo paga con Julitja, que aspira a formar una familia con el albanés. Ella vive para él y él le planta en la mesa tacos de mil euros para sus caprichos. Algunas noches sale de fiesta con el vividor Deda, que le presenta a chicas españolas con las que también intima; al mismo tiempo se aficiona a las prostitutas suramericanas. No bebe, o lo hace con moderación; dicen que a veces esnifa cocaína aunque nunca se le ha visto. En plena resaca del caso Moreno una patrulla le sorprende en un chalé de La Moraleja con un revólver y un vehículo robado. Nadie sabe aún quién es Bushi. El juez le manda 25 días a prisión y vuelve a quedar en libertad. Decide entonces invertir en droga el dinero ganado con los asaltos. Se asocia con un kosovar, Nuradin Mendzici, que desde su chalé de El Molar hace negocios con mafiosos calabreses. Nuradin, que fue ejecutado el 17 de octubre del año pasado, era otro paranoico de la seguridad. Los negros (en referencia a Policía y Guardia Civil) pueden estar por allí. Hay que ser cauto se repiten continuamente. Las células de robos y de droga se alternan hasta la caída de la banda en noviembre pasado. El resto de la historia es conocido, peripecia reciente de la delincuencia y del esperpento en algún punto. Bushi ni siquiera está imputado por el asalto a Moreno, pese a que Deda, su mano derecha, guardaba unas monedas olímpicas robadas en esa casa. Sólo tiene seis delitos pendientes, según su abogado. El sistema judicial con las costuras abiertas juega a su favor. Huye y se refugia en su casa de Albania y allí le sorprenden. Miles de horas de investigación para engrilletar al prófugo de oro. Otro más. Su abogado da la clave. Está tranquilo. Son procesos menores Astrit Bushi, tras ser detenido en la localidad albanesa de Lac EFE Armas y objetos confiscados a Bushi tras su detención sión reemprende su carrera delictiva. La mano derecha de Bushi en España es Fred Deda, un paisano de Lac que actúa como lugarteniente. Son la cara y la cruz. Deda, que se hace llamar Alejandro, es ostentoso, estrafalario, inseparable de los zapatos blancos cuando sale a beber y a ligar en discotecas de moda de Madrid, como Joy Eslava o New Garamond. Es un fanfarrón, que tira de billetera sin pestañear y alardea de sus palos, lo que a la postre llevará a la banda a la ruina. Bushi es consciente y le pregunta una y otra vez que si se está yendo de la lengua. Me has llamado desde tu teléfono. Quiero que lo hagas desde una cabina le recriminaba a su segundo. Su obsesión por la seguridad acababa calando en todo su entorno. El lábil Bushi EFE elige con mimo sus viviendas, pese a que se muda una vez al mes con su inseparable Julitja, que cada noche le prepara mesa y mantel a él y a los amici si toca. Se convierte en asiduo de la zona nueva de Carabanchel Alto, urbanizaciones con piscina y jardines, vigilancia y vecinos desconocidos que le permiten camuflarse y sortear los seguimientos policiales- -en un