Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
7 6 09 FIRMAS con rasgos de candor que pudieran están más que calculados, fue un discurso de civilización: Jerusalén, ciudad de las tres religiones. Lobbies los hay ara ver hasta dónde pueden llegar las cosas, compárese la satanización de la imagen pública del lobby tabaquista con la edulcoración del lobby proabortista. Compárese luego el lenguaje eufemístico de las argumentaciones pro- aborto con la aparición de calaveras y pulmones podridos en las cajetillas de tabaco. P En la campaña, la perla la fueron aportando personajes como Leire Pajín y artefactos como el Falcon JAIME GARCIA LA SEMANA EN UN BLOC l niquelado de la campaña electoral europea ha resultado de tal imperfección rasposa que da grima a pesar de que los mejores ingenios de la publicidad y las relaciones públicas de Bruselas se hayan puesto las botas con los encargos. La mayor ocurrencia: que el astronauta europeo dedicase un instante de ocio orbital a sugerir a todos que votemos. No quepa duda que, en aquel momento cósmico, Europa dio un vuelco. Por otra parte, según los primeros resultados, el avance de la derecha de Wilders en Holanda estaba cantado y la alta abstención era más que previsible. En España, comenzó y acabó siendo un empedrado de garbanzos. Ni tan siquiera se habló de las consecuencias de la recesión. Quizás tengan que rectificar quienes todavía dicen que España es el más euro- entusiasta de los países- miembro de la UE. En la campaña, la perla la fueron aportando personajes como Leire Pajín y artefactos como el Falcon. Los asesores de imagen de los dos principales candidatos debieron padecer pánico escénico y eludieron lo que podía ser más atractivo de la confrontación: el choque de dos personalidades antagónicas, de dos maneras prácticamente contrapuestas de entender lo que es la sociedad española. Claro que eso era un riesgo y las campañas electorales hoy suelen optar, sobre todo, por la exclusión del riesgo. Sobre la E La perla Pajín Unión Europea continuaremos in albis El sistema de buscar la fórmula mágica cada cuatro años es absurdo. Una futura opinión pública europea- -un demos -requiere de larguísimas sedimentaciones, mucho más de como fue en el caso de las opiniones públicas nacionales. Uno tiene la experiencia de que al escribir sobre asuntos europeos los lectores se largan en busca de bocados más llamativos de política nacional. VALENTÍ PUIG acía tiempo que un político de relevancia no reafirmaba la buena oratoria como elemento de comunicación por lo menos tan a tener en cuenta como el sound bite televisivo. Eso es Obama. En su discurso de El Cairo tuvo visión y en algún momento osado de jugador de póker. Arriesgó. Apostó. Tal vez calcule que si no le sale bien la jugada estará claro que los culpables serán los que no le escucharon, los que no atendieron a su llamada. Momentos de mayor riesgo: hablar de extremismo violento y no de terror, ambigüedad con Hamás, el Al Andalus y Córdoba, por ejemplo. Pero al mismo tiempo iba fijando posiciones muy claras como el compromiso norteamericano con Israel, la necesidad de acabar en Afganistán con los ejecutores del 11- S. Asumió errores del pasado para poder exigir reciprocidad al Islam. Fue un discurso claro y muy articulado. Incluso H Obama con Mahoma s que la edad nos cambia tanto o es que el lenguado ha perdido definitivamente sus finos matices de antaño? Su sublimación a la meunière ha ido desapareciendo de las cartas de los restaurantes y se mantiene ocasionalmente pero como una anestesia del paladar cuando fue en otros tiempos el plato exquisito para las familias que comían fuera solo una o dos veces al año. Entre el enharinado sin tasa y todo un pegote de mantequilla, el lenguado, si no es que también se le inunda de limón, pierde esa levedad de gusto que lo puso en boga. Incluso a veces está como arenoso, váyase a saber donde lo habrán pescado, enorme, viejo, ostentosamente insípido. Las franjas más ambiguas de la política británica se explican in extremis por los lenguados inanes que se sirven en los selectos clubs de Saint James. También eso explica que en esos lugares del Establishment prototípico se beba mucho más que no se come. Una sole meunière en un viejo club con sirvientes que carraspean por los pasillos tiene algo de tediosamente lapidario para una mini- civilización en continua pérdida de energías. Hay quien supone que el atolondramiento del bueno de Bertie Wooster ya se debía fundamentalmente al consumo de lenguado meunière y no a la coctelería exquisita que le suministraban en el Club de los Zánganos. ¿E Nostalgia de lenguado Cajas y caixes esulta que sí, que algunas cajas de ahorros tienen problemas, según reconoce Zapatero. A nadie va a alegrarle, a derecha e izquierda, que algunas estén muy visiblemente vinculadas al poder socialista. Por lo demás, de nuevo Zapatero reconoce la realidad pero solo cuando la ve como parte del universo en expansión, algo tan ajeno y distante como los restos de un satélite de comunicaciones flotando en el espacio. R vpuig abc. es