Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
31 5 09 LA ENTREVISTA Karl W. Giberson Físico y teólogo. Estudioso de las relaciones entre la ciencia y la religión Dios creó a través de la evolución TEXTO: EMILI J. BLASCO FOTO: DAVID J. SALAS ísico y teólogo, Karl W. Giberson es muy conocido en EE. UU. por su asidua participación en los debates televisivos sobre evolución y creacionismo. En este Año Darwin, en el que se celebran los dos siglos del nacimiento de Charles Darwin y el 150 aniversario de El origen de las especies Giberson recorre también Europa. Ha estado en Londres en un congreso sobre Ciencia y Religión convocado en homenaje al español Mariano Artigas, especialista en esa materia, fallecido en 2006. El título del último libro de Giberson, Salvar a Darwin: cómo ser cristiano y creer en la evolución lo dice todo sobre cuál es su posición en todo este debate. -En el cristianismo protestante de EE. UU. prima la idea de que no hay una autoridad externa que diga lo que tenemos que pensar. No hay un Magisterio como en la Iglesia Católica, que cuenta además con una Pontificia Academia de las Ciencias que ha hecho que el pensamiento católico esté más en diálogo con la ciencia. En el protestantismo cualquiera puede crear su propia nueva rama cristiana y usar las ideas que en cada momento son más populares con el fin de ganar más adeptos. Gran parte del antievolucionismo se debe al hecho de que a la gente no le gusta la evolución; por tanto, si predicas en contra, tienes una gran audiencia, vendes más libros, la gente te da dinero y puedes crear todo un movimiento. F creció el creacionismo. Y éste, a su vez, se ha fortalecido cuando autores como Richard Dawkins, Isaac Asimov y Carl Sagan han unido evolucionismo y ateísmo, diciendo a la gente que ya no tienen que creer en Dios porque la evolución lo hace innecesario. Las dos opciones parecen estar muy fuertes. En EE. UU. no tenemos personas cristianas de cierto liderazgo que defiendan la evolución. Es una de las principales diferencias con la Iglesia Católica o la Iglesia de Inglaterra. ¿Por qué el creacionismo está tan extendido en Estados Unidos? Científico y cristiano Cristiano no católico de origen canadiense y residente en Boston, Karl W. Giberson es vicepresidente ejecutivo de la Fundación Biologos, creada recientemente junto con el prominente científico Francis Collins, responsable del Proyecto Genoma Humano, con el fin de ayudar a los cristianos conservadores de Estados Unidos a hacer las paces con la evolución. Profesor de Física en Eastern Nazarene College y director del Foro Fe y Ciencia del Gordon College, ambos en Massachussets. Autor de varios libros. Entre ellos, The Oracles of the Science: Celebrity Scientists Versus God and Religion escrito con el filósofo español Mariano Artigas, de la Universidad de Navarra. Ha sido director de la revista Science Theology News -Sí, creo que las dos cosas crecen juntas. El fuerte creacionismo en EE. UU. emerge a mediados del siglo XX, momento en que la ciencia estadounidense conoce un impulso, en medio de la carrera espacial con los rusos; entonces se invierte en enseñar ciencias en los colegios públicos, con la inclusión de la biología en el currículo. La evolución empezó a enseñarse con detalle en los centros escolares en la década de 1960 y con ello, como reacción, -Por un lado crece la presión del creacionismo, y por otro aumenta la voz del ateísmo. ¿Están relacionados? -La ciencia es en cierto sentido un conjunto de herramientas para descubrir cosas del universo. Algunos científicos concluyen, debido a su éxito en descubrir las partes mecánicas del mundo a las que se dedican, que no existe otro tipo de realidades; para ellos sólo hay lo que puede ser descubierto con sus herramientas. Pero eso no es razonable. En relación con esa posición suele citarse una famosa analogía. Un pescador que pesca siempre con una red con agujeros de tres pulgadas nunca pesca un pez menor que los agujeros por los que éstos se cuelan. Al cabo de una serie de años concluye que no hay peces en el océano que midan una pulgada porque él nunca los ha pescado. Pero el problema es su red, no la composición del océano. Las herramientas de la ciencia no van a descubrir a Dios; no se va a poder diseñar un experimento que permita decir aquí está Dios o verificar algunas de sus propiedades. Entonces, ¿cómo podemos decir que Dios no existe, si no podemos descubrirle aún en el caso de existir? Creo que eso es un abuso de la ciencia. -En uno de sus libros, usted acusa a esos científicos que ha mencionado de abuso de la ciencia ¿Por qué? -El debate estaría mejor encauzado, según ha dicho en varias ocasiones, con creyentes más sofisticados y ateos menos dogmáticos ¿Quién tiene más razón, los creyentes perezosos o los ateos intransigentes -Me parece, si es que se puede hablar así, que son los cristianos fundamentalistas los que están más lejos de la verdad, porque su