Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
D 7 24 5 09 LA CARTA DEL CORRESPONSAL 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Clericus Cup POR VERÓNICA BECERRIL. ROMA La Champions Vaticana Más de trescientos ochenta curas y seminaristas de 69 países, encuadrados en dieciséis equipos, disputan el campeonato de fútbol vaticano, la Clericus Cup donde espíritu y deporte se dan la mano Cuando se puso en marcha la competición, hace tres años, hubo una reticencia inicial de los rectores de los seminarios, que temían que los estudiantes se distrajeran de sus deberes Pero, una vez superado ese obstáculo, los jugadores compaginan perfectamente los entrenamientos y partidos con la oración y el estudio. En la Champions Vaticana no ha habido lesiones, pero sí tarjetas rojas. Pocas, la verdad, porque suele bastar con la tarjeta azul innovadora sanción que castiga con la expulsión temporal del jugador. Novedad que incluso está siendo estudiada por la propia International Football Association Board (IFAD) y que se podría poner en práctica de forma experimental a partir del próximo campeonato en Italia. Por otra parte, tanto éxito ha tenido la Clericus que los seminaristas que finalizaron su periodo de estudio en Roma han solicitado organizar campeonatos de fútbol en sus respectivas diócesis. Así que si la idea progresa, pronto podríamos estar ante un Mundial de fútbol Vaticano. Aunque el balompié no es el único deporte con el que se atreven los religiosos, que organizan también sus propias competiciones de baloncesto, esquí y críquet. Los sacerdotes son los primeros que tienen que practicar la deportividad nos cuentan los responsables del Centro Deportivo Italiano, fundador de la Clericus Cup ¿Y las mujeres? Todavía quedan muchas barreras por superar- -contestan- porque las monjas no quieren que se las vea sin el hábito, y para poder competir en cualquier deporte es necesario utilizar el equipo idóneo, pero estamos trabajando en esa dirección El mundial de natación que acogerá Italia a mediados de julio podría ser el acicate para ver a sacerdotes y seminaristas en bañador, y compitiendo por alcanzar lo más alto del podio. Entre tanto, nos quedamos con la imagen de futuros sacerdotes y monseñores alzando la copa de la Champions Vaticana: un balón con el sombrero cardenalicio. o ganan millones por temporada, no conducen coches de lujo ni salen en la prensa del corazón, pero disputan su Champions. Eso sí, en el Vaticano. Disputan la Champions Vaticana. Mientras Roma se prepara para acoger la final de la Champions League entre el F. C. Barcelona y el Manchester United, la Santa Sede celebró ayer la conclusión de su campeonato de fútbol particular: la Clericus Cup con 16 equipos en competición y 386 curas y seminaristas procedentes de 69 países diferentes, que olvidan por una tarde la sotana y los libros de estudio para disputar el balón. En el banquillo los entrenadores siguen el partido N sin quitarse el alzacuellos; y en las gradas, los aficionados entonan a veces cánticos eclesiales adaptados para el encuentro deportivo. En la euforia futbolera, los jugadores a menudo celebran los goles levantándose la camiseta hasta la barbilla, dejando ver entonces mensajes como Gracias Dios o alabanzas al patrono particular de cada jugador. Al fin y al cabo son jóvenes normales como todos los de su edad, pero que al mismo tiempo crecen en su espiritualidad explica a ABC Claudio Paganini, presidente de la Clericus Cup El lema de la competición es mens sana in corpore sano porque cuando el cuerpo está bien, la espiritualidad también explica Paganini. Un sacerdote- entrenador de la Clericus sigue las incidencias del partido con pasión... y con alzacuellos CATHOLIC PRESS PHOTO PRESIDENTE DE HONOR Guillermo Luca de Tena PRESIDENTA- EDITORA Catalina Luca de Tena CONSEJERO DELEGADO José Manuel Vargas DIRECTOR GENERAL José Luis Romero DIRECTOR Ángel Expósito Mora DIRECTOR ADJUNTO José Antonio Navas SUBDIRECTOR Alberto Aguirre de Cárcer REDACTOR JEFE Alberto Sotillo D 7