Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24- 25 D 7 LOS DOMINGOS DE -Aunque suene demagógico, ¿es ético gastar en los animales cuando casi la mitad de la humanidad está por debajo del límite de la pobreza y un quinto de ella se muere de hambre? Y vaya por delante que más que en seres vivos la gente gasta ingentes cantidades en cosas accesorias. -No es demagogia. Que la mitad de la población mundial está bajo el límite de la pobreza es una realidad, como también es una realidad que es un deber moral y político erradicarla. Por eso es urgente cambiar las formas de consumo para que puedan disfrutar de los bienes de la tierra todos los seres humanos. no dañarles. Pero eso es bien distinto de reclamar derechos para ellos como los que tienen los seres humanos. -Responde al hilo de las demandas de los animalistas, y de lo establecido en la Declaración de Derechos del Animal e iniciativas como el Proyecto Gran Simio, si habría que ampliar nuestra comunidad moral y política al reino animal. ¿Su conclusión? mana siempre son personas, porque tienen la capacidad de desarrollarse como tales en las comunidades humanas. Los que no quieren desarrollar su razón cordial renuncian a ser personas en el más pleno sentido de la palabra. Ser persona es una realidad y un proyecto compartido. -El Proyecto Gran Simio es una chapuza. Por una parte, tacha de especistas a las gentes que sólo reclaman derechos para los miembros de la especie humana, alegando que hay que exigirlos para todos los seres que tengan capacidad de sufrir. Y a continuación reclama derechos sólo para los grandes simios dando como razón que son los que más se asemejan a los seres humanos. Es decir, que acaba dando la razón a los especistas, porque, al parecer, sólo tienen derechos los humanos y sus parientes próximos. -Por cierto su expresión me ha recordado a la que usaba don Pío Baroja cuando en los años atroces del hambre de posguerra le invitaban a algún sarao y se metía en los bolsillos las sobras. Son los apoforetas decía, en alusión a las donaciones a los invitados en las antiguas fiestas romanas. Ya ve, hoy miles de hambrientos en España recogen los apoforetas de los cubos de la basura. -Pensaba que era redundante decir personas humanas que tanto se escucha, pero ahora y en plena discusión de si una persona puede ser un animal, y dicho así, la verdad es que conocemos a unas cuantas carentes de razón cordial que podrían encuadrarse en esta última categoría... -Los miembros de la especie hu- Los animales tienen un valor, los seres humanos dignidad. Y siempre hay que priorizar en las personas. Es un deber moral y político erradicar la pobreza El Proyecto Gran Simio es una chapuza. Se contradice reclamando derechos para los animales que se semejan a los humanos y no para todos los que tienen capacidad de sufrir -A mi juicio, la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que se está elaborando no responde a una demanda social, como reconocen también grupos del Partido Socialista, ni se propone resolver un problema prioritario en nuestra sociedad. Lo prioritario con respecto al aborto, que es un problema serio para nuestra sociedad, es insistir en la prevención y en la educación, que ha de ser sexual y sobre todo integral. ¿Qué le sugiere en medio de esta discusión el choque del derecho humano supremo a la vida frente al aborto y su ampliación en España? De hecho, la Iglesia usó publicitariamente a un lince protegido frente a un ser humano sin protección. -Lo que es una injusticia palmaria con la que tenemos que acabar ya, eliminado las causas de que tengan que vivir así. Ésa es una implacable prioridad. -Pobre es el que carece de libertad, el que no tiene capacidad de alimentarse, vestirse, guarecerse, mantenerse sano, el que tiene una esperanza de vida corta y no recibe educación ni puede participar de la cultura, el que no puede decidir por sí mismo ni tomar parte en las decisiones de su sociedad. La pobreza es falta de libertad y es preciso acabar con ella. El desprendimiento es otra cosa. ¿Se puede ser libre siendo pobre? -Ética sin moral es el título de un libro que escribí hace ya veinte años, en el que criticaba la corriente ética en la que yo trabajo, la ética del diálogo, porque tal como la presentaban sus creadores era insuficiente para dar cuenta del fenómeno moral. Se ocupaba sólo de las normas morales y dejaba de lado los valores, los sentimientos, las virtudes y la felicidad. Por eso he intentado ir complementándola hasta escribir una Ética de la razón cordial que sí tiene en cuenta todos esos elementos. -Si antropocentrismo moral y político significa que sólo los seres humanos tienen dignidad y derechos, no ha muerto ni debe hacerlo. Si quiere decir que las personas pueden tratar a los animales y a la naturaleza como les parezca, sin reconocerles ningún valor, entonces no ha muerto, pero debe morir. ¿La ética sin moral es como el sexo sin amor? -Bajo mínimos, cuando en realidad es verdad palmaria. Una economía que no ayuda a formar una buena sociedad es un fracaso como ciencia y como actividad humana. ¿Cómo anda la convicción de que la meta primordial de la economía es mejorar la vida de las personas? -Deberíamos ir hacia un modelo de crecimiento con equidad, que apueste por modelos de consumo que todos los seres humanos puedan asumir. Un consumo liberador, justo, responsable y felicitante. -Propone nuestro Gobierno un nuevo modelo productivo y la situación actual nos lleva a otros modelos de consumo. ¿Hacia dónde vamos? ¿El antropocentrismo moral y político ha muerto? -Pero es verdad. A quien tiene padrinos le bautizan, y nunca mejor dicho. Hay que contar con grupos de presión muy potentes incluso para conseguir que un término se recoja en el diccionario. Los animalistas han logrado que se recoja especismo pero no hay forma de que figure un término para expresar el miedo y rechazo al pobre, como podría ser la aporofobia, que es mucho más fuerte que la xenofobia. -Se queja de que el Diccionario de Oxford ya recoja la expresión especismo tras las reivindicaciones de los movimientos animalistas, y que el de la Academia de la Lengua haya hecho oídos sordos a su neologismo aporofobia o miedo y rechazo al pobre. ¡Con la de pobres que hay ahora! -Claro que siento la soledad como mujer y estoy deseando que entren mujeres valiosas. A ver si es posible. Y en cuanto al profesor Jiménez de Parga, es persona, no sólo sumamente competente, sino además magnánima, como se echa de ver en el afecto con el que habló de mí y en tantas otras cosas. Pero creo que tiene toda la razón al afirmar que las academias deben tratar de responder públicamente a los problemas de la sociedad, porque realmente tratan de ellos y es también tarea suya transmitir sus conclusiones a la sociedad. En ello estamos. -El martes cumplió con su cita en la Academia, ¿siente la soledad de ser la única mujer en la de Ciencias Morales y Políticas? El profesor Jiménez de Parga, además de ponerla a usted por las nubes y alentar el ingreso de otras féminas, propugna en la Tercera de ABC que las academias dejen de ser casi semiclandestinas y respondan públicamente a los asuntos que importan a la sociedad, ¿lo comparte? -Con más control y regulación transparentes donde sea necesario, e incorporando en bancos y empresas la convicción de que actuar éticamente es rentable para todos. -Como directora de la Fundación Étnor, ¿por dónde habría que empezar la reconstrucción?