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24 5 09 FIRMAS mostraban que no se había dejado invitar a un viaje, pero finalmente se ha archivado la denuncia contra él. Y de sobresalto en sobresalto anda Francisco Camps, que salió muy satisfecho de su declaración ante el juez pero al que ha crujido el supuesto sastre José Tomás con su insistencia en que hubo trajes regalados de por medio. Aunque también es verdad que el llamado sastre ha vuelto a contradecirse en sus declaraciones, nada que ver la que hizo ante la fiscalía, con la policial, la de Garzón, las declaraciones a periódicos y, ahora, la que ha hecho ante el Tribunal Superior de Justicia de Valencia. Estos días personas cercanas al presidente valenciano han explicado con argumentos aparentemente sólidos toda la historia de los trajes, y lo que sorprende es que Camps no hubiera permitido antes que los periodistas tuvieran acceso a esas informaciones que aclaran bastante las cosas. Dicen en el PP que fueron los abogados de Camps los que aconsejaron silencio total, porque ese silencio era fundamental para su defensa. Por lo visto, tanto Rajoy como Cospedal le aconsejaron que cambiara de estrategia y diera la cara, pero no quiso hacerlo, se dejó llevar por lo que indicaban sus abogados. A ver cómo se resuelve finalmente el asunto. En el PP pasan de los nervios a la confianza sin solución de continuidad. Y mientras la política se dirime en los juzgados, la campaña se centra en los vídeos. El primero del PSOE suena a dejà vu y el PP respondió con elegancia con el suyo de Otra vez Los jóvenes socialistas han dado pruebas de ingenio al sacarse de la manga la serie de la Oreja Mayor, con planteamientos muy superficiales y pedestres, pero eficaces, sobre todo si se tiene en cuenta que están dedicados a captar el voto de los que andan por los veintitantos. Blanco, a pesar de ser ministro, continúa llevando personalmente las cuestiones más importantes de la campaña electoral. De eso sabe, lo ha demostrado hasta la saciedad. Si dice que esos vídeos y cómics son efectivos, que el Partido Popular se ande con cuidado en lugar de parecer sobrado por las buenas noticias que les pone en bandeja la agencia que les hace sondeos sobre las elecciones europeas: estos comicios son gratis se puede castigar a Zapatero sin temor a que gobierno Rajoy y por tanto no es difícil ganarlas. Pero hay que hacerlo, hay que ganarlas, no empatarlas como dice el CIS. Si tal como está el país- -de mal- -Rajoy solo iguala con Zapatero el próximo 7 de junio, entonces ya puede olvidarse de ganar las generales. Porque nunca un líder de la oposición ha tenido enfrente un gobierno más incapaz. Un vídeo deja vu Tres veces llamó Trillo para presentar su dimisión: a Rajoy, a Cospedal y a Sáenz de Santamaría FRANCISCO SECO PUNTO Y SEGUIDO Tres llamadas POR PILAR CERNUDA a primera fue a Mariano Rajoy a los pocos segundos de conocer la sentencia del caso Yak. Trillo puso su cargo a disposición del presidente de su partido y le dijo que haría lo que él, Rajoy, considerase oportuno. Rajoy le respondió que no tenía sentido la dimisión, ni tampoco dejar la política. No estaba imputado, no había indicios de conducta irregular como ministro de Defensa y las responsabilidades políticas las habían determinado los votantes, cuando le reiteraron su confianza en las elecciones. La segunda llamada, que se produjo inmediatamente después, fue a María Dolores de Cospedal, secretaria general del partido. Y la terce- L ra a Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del grupo parlamentario del que Trillo forma parte. Idénticas: su cargo estaba a disposición del partido. Las respuestas de las dos fueron calcadas a la de Rajoy. Trillo por tanto continúa, dolorido por lo ocurrido y por el sufrimiento de las familias, pero sigue adelante. Los suyos piensan que es víctima de una operación política y hay razones sobradas para pensar que efectivamente es así, pero es evidente que no todo el mundo coincide con ese planteamiento y no parará hasta ver pasar el cadáver del ex ministro. Mayor fortuna ha tenido el presidente canario del Partido Popular. Ha hecho falta que transcurrieran dos años desde que José Manuel Soria presentó las facturas que de-