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4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE Proust en tinta electrónica Lo importante no es el soporte, sino la calidad de las historias. El talento de Homero es lo que cuenta. Salvo apocalípticos, la mayoría de los autores no temen al lobo electrónico, al ocaso del papel TEXTO: ALFONSO ARMADA pocalípticos e i nt e g rad o s fue la más brillante aportación teórica del semiólogo y novelista Umberto Eco. Mientras los apocalípticos lamentaban el impacto de los medios de comunicación de masas y su degradación de la cultura, los integrados celebraban esa democracia del comercio. Parecida dicotomía parece suscitarse ante internet y los nuevos soportes digitales. ¿Se ha vuelto el autor que arrasó con El nombre de la rosa un apocalíptico? El martes confesaba Eco en Madrid: Hace poco me preguntaron si yo sería capaz de leer a Proust en uno de esos artefactos o artilugios que se llaman e- book. Mi respuesta: soy un hombre bueno y no podía desearle caos semejante a mis amigos El escritor y periodista Javier Reverte (Madrid, 1944) cree que habría que hablar del principio del fin: Creo que el libro convivirá un tiempo con los sistemas electrónicos y luego se impondrán los segundos. Es inevitable. El libro y la imprenta también acabaron con los papiros y los pergaminos manuscritos. Es ley de vida. Pero llevará un tiempo: quizás el que tarden los ojos a acostumbrarse a leer de otra manera El viajero empedernido no muestra la menor reticencia a que los libros o los periódicos se lean en soporte digital: Los conte- A nidos no los dicta el sostén tecnológico, sino el talento. A Homero le escuchaban en las plazas cuando vivía y transmitía oralmente su poesía. Y luego sus textos han seguido el proceso de la tecnología: del papiro y el pergamino a la imprenta y de la imprenta a la electrónica. Y Homero sigue siendo Homero, pase lo que pase. En todo caso, la tecnología abre la cultura a nuevas capas de lectores. Y eso es estupendo Para el novelista chileno Luis Sepúlveda (Ovalle, 1949) más que estar frente al ocaso de la galaxia Gutenberg cree que estamos frente a un debate urgente y necesario, y que tiene que ver mucho más que con los derechos de autor, con el riesgo de una minusvaloración definitiva de la obra escrita Ganador del premio Primavera 2009 con La sombra de lo que fuimos dice Sepúlveda: Supongo que es lícito que en el futuro se lean libros y periódicos en formato digital, pero la serie de preguntas subyacentes empieza con una: ¿Y qué ocurrirá con el valor del trabajo de los que escriben los libros y los periódicos? Creo que se seguirá leyendo sobre papel, al menos en los próximos veinte o treinta años. Luego no sé. Tampoco sabemos si seguirá habiendo papel. O mundo dice Eduardo Jordá (Palma de Mallorca, 1956) Autor de novelas tan insólitas como Pregúntale a la noche Jordá considera que el concepto periódico no desaparecerá. Es más, a medida que aumente el caos informativo, el orden que impone un periódico (que es sólo un selector y difusor de contenidos) se hará tan necesario como lo era hace 50 años. Cambiará el soporte. La prensa- -la información- -se leerá en otro soporte. Ahí sí que tendrá sentido el Kindle DX, o el cachivache que sea. Se podrá leer en el avión, en el tren, en el water, en la sala de espera del dentista. ¡Perfecto! Más que para leer literatura sostiene Jordá, estos artilugios electrónicos servirán para almacenar y consultar, buscar citas, datos, frases, informaciones. Las casas se han vuetlo demasiado pequeñas para guardar libros. El Kindle (o el Boozzotronic XXX) servirá de consola multiusos. A veces para leer el periódico, o apostar al póker, o ligar con alguien que se hace llamar Gutenberg, o para buscar un poema de Milosz en el archivo de memoria. Pero el libro con formato papel se mantendrá como lo que es: un objeto de seducción A Susana Fortes (Pontevedra, 1959) que acaba de ganar el premio Fernando Lara de novela, tuvo que casi abrirle la cabeza un tomo de 823 páginas Hacia los confines del mundo de Harry Thompson) para que pensara en aligerar su biblioteca y comprarse un Kindle. Los libre- Ligar con Gutenberg ros están que trinan. Pero cuando se lanzó el ordenador personal muchos escritores también decían que la máquina Olivetti no iba a desaparecer y ya ven. Si el ritmo de implantación del Kindle es el mismo que el del teléfono móvil, dentro de nada pasará con los libros de papel como con los discos de vinilo. El único problema entonces, como siempre, será contar buenas historias Para Doménico Chiappe (Lima, 1970) autor de la novela hipermedia Tierra de Extracción y de la novela tradicional Entrevista a Mailer Daemon el fin del libro códice y de otros soportes de papel no significa el final de la literatura ni del periodismo. En un par de generaciones el legado de Gutenberg pervivirá sólo para la fabricación del libro como objeto, cuando el continente sea tan o más importante que el contenido. El formato electrónico potencia los contenidos al desechar el continente y permite nuevos tipos de lecturas, puesto que el lector no está sujeto a la relación con un solo objeto (el libro o periódico de turno) al mantener contacto con una innumerable cantidad de libros y periódicos a la vez. Estos nuevos tipos de lecturas provocan nuevas retóricas y lenguajes. Vivimos la era de los incunables digitales, así como ya se vivió una era de incunables códices. Todo contenido textual se leerá en artilugios más sofisticados que el Kindle u otras tabletas electrónicas. Por ahora no superan al papel, pero lo harán, como el códice superó al papiro. Estos artilugios serán tan ligeros y flexibles como una hoja de papel y contendrán una biblioteca y hemeroteca tan vasta como la que tiene un buen lector en su casa, mientras que también permitirán el acceso a tantas obras como las que alberga la Biblioteca Nacional de España. ¿Quién podrá negarse a tenerlo en su bolsillo? JULIÁN DE DOMINGO MILLÁN HERCE ENRIQUE CÓRDOBA RAÚL DOBLADO FELIPE GUZMÁN Luis Sepúlveda: ¿Y qué ocurrirá con el valor del trabajo de los que escriben los libros y los periódicos? Susana Fortes: Si la implantación del Kindle es la misma que la del móvil, a los libros les pasará como a los discos de vinilo Doménico Chiappe: Estos nuevos tipos de lecturas provocan nuevas retóricas y lenguajes. Vivimos la era de incunables digitales Eduardo Jordá: El Kindle servirá de consola multiusos. El libro de papel se mantendrá como un objeto de seducción Javier Reverte: El libro y la imprenta también acabaron con papiros y pergaminos manuscritos, Es ley de vida