Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE La biblioteca de la Universidad de Michigan, en EE. UU. cuenta con 2,4 millones de volúmenes. Hace un lustro empezaron a digitalizarlos ha sido menos veloz de lo que ahora nos parece, fascinados por la estrategia de Amazon. Han sido más bien movimientos espasmódicos, según la definición de Millán. Hacia 1996 apareció el Rocket eBook, un artilugio que hoy ni nos suena. En 2000, Stephen King vendió su novela Riding the Bullet sólo por internet. La compraron 500.000 personas. Luego lo intentó con The Plant un relato en capítulos por el que sus fans pagaban lo que consideraban justo, o nada, una vez descargado. La apuesta de King, uno de los grandes autores de best sellers de las últimas décadas, no fue suficiente para alimentar el nuevo sector. Y así hasta finales de 2007, cuando Jeff Bezos, el gran jefe de Amazon, parió el primer Kindle, el principio de algo. La segunda versión nació en febrero de 2009. Y la tercera, pensada para leer periódicos, apoyada por el New York Times y el Washington Post, este mes de mayo. Ahora sí, parece que todo va muy deprisa... Bezos quiere ser el Steve Jobs (Apple, iPod) de los libros. Dicen que el 6 por ciento de los que vende Amazon. com son ya digitales. Y en el primer semestre del año ha sido capaz de presentar dos modelos del Kindle, que han revuelto las aguas del sector, sobre todo el último (el DX cuesta 498 dólares y el modelo anterior, 359) ¿Es la salvación de los periódicos? leímos aquí y allá. La suscripción Kindle del NYT cuesta 13,99 dólares al mes (Washington Post o Boston Globe, a 9,99) incluida la conexión wireless para realizar la descarga, como en los libros. El NYT estudia rediseñar el periódico para estos dispositivos, y, mientras tanto, se especula con que Apple está a punto de lanzar su e- book, con la tienda iTunes como base de operaciones. Javier Celaya, creador de Dosdoce. com, predicador del nuevo orden digital en colegios o en editoriales, dice que este año aparecerán unos quince modelos nuevos similares al Kindle y se muestra convencido de que, en diez años, la mitad de los ingresos de las editoriales no procederá del papel. A nuestra cita, en una librería de Madrid, un gesto de buena vecindad, llega con el i- Rex que utiliza para sus clases. Los e- reader de primera generación (1995- 2003) emitían luz como los ordenadores y cansaban la vista. Los de segunda, como éste, utilizan tinta electrónica, una experiencia de lectura parecida a la de un libro. Además, podemos tomar notas o subrayar. Pero cada mes se perfeccionará algo: paso de páginas más rápido, incorporación del color y de los formatos multimedia, más capacidad, wifi... Celaya habla de los esfuerzos de algunas editoriales francesas, inglesas o alemanas por hincar el diente a los nuevos tiempos, pero la realidad en España aún es perezosa. El día 29 comienza en Madrid la Feria de Libro, una cita para tocar el papel y hasta a los autores. Hace años hubo un pabellón dedicado al libro electrónico, pero el invento murió, según Teodoro Sacristán, director de la Feria, por falta de interés. En la edición de 2009- -aclara- -nadie del sector de los contenidos o de los soportes ha solicitado participar en este encuentro. He estado en la feria de Fráncfort, busqué el Sony Reader por curiosidad y lo encontré en un pequeño stand de un rincón Sacristán recuerda, en cambio, que el Ministerio de Educación sí organiza dentro de la Feria las Jornadas sobre el libro digital: Del sinodal al digital Va a haber mucho debate y durante mucho tiempo, y eso es bueno ¿Pero de verdad no hay interés entre los editores? ¿Ven lo digital como un futuro muy, muy lejano? Hace unos días hubo en Barcelona una cumbre en la que participaron representantes de Planeta, Alfaguara, Tusquets o Random House Mondadori. Allí se habló de cómo replantear los contratos de derechos con los autores y sus agentes AP para empezar a abrir el melón digital. Y hace unos meses, la empresa navarra Leer- e (www. leer- e. es) que vende soportes y contenido, anunció un acuerdo con la agencia literaria de Carmen Balcells para poner en marcha el proyecto Palabras Mayores, la edición en formato electrónico de obras clásicas de Goytisolo, Marsé, Delibes, Vargas Llosa o García Márquez. Claudio López Lamadrid, director editorial de la división literaria de Random House, lleva mucho tiempo en el negocio. Es un lector profesional. Y, desde hace menos de un año, su vida resulta mucho más cómoda. En el verano de 2008 su empresa regaló un Sony Reader a todos los editores. En esas tripas que hacen bip bip viaja ahora la última novela de Orhan Pamuk, El museo de la inocencia ochocientas páginas que en otra época hubiera llevado por el mundo en su maletín. Tenía uno antes de que me lo regalaran. Lo compré en Nueva York y me entusiasmó. Pero sólo lo utilizo para leer material de trabajo Lamadrid también cree en la convivencia pacífica, y menciona el elemento ideológico que supone viajar o ir por la calle con un autor y no otro. Los libros se tienen que ver y tocar En Planeta, uno de los gigantes (Pasa a la página siguiente) Convivencia pacífica El nuevo orden digital El New York Times estudia rediseñar el diario para ofrecerlo en el Kindle. Mientras tanto, se especula con que Apple lanzará su e- book, con la tienda iTunes como base de operaciones