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8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE pasó en Ajuria Enea y la electricidad se ha quedado obsoleta señalaba a ABC uno de los miembros del equipo del ex lendakari. En Ajuria Enea no van a entrar ni siquiera pintores insistían a nuestro periódico, por otra parte, fuentes del gabinete de Patxi López, quienes recalcaban que el palacio está perfectamente acondicionado para acoger actos como la toma de posesión de los consejeros del nuevo Gobierno, que se celebró el sábado de la pasada semana, sin entrar a valorar el estado de conservación de la zona privada destinada a vivienda, ubicada en el último piso. Begoña Gil no tiene ningún interés personal en instalarse en Ajuria Enea. Cuando en Guernica comentaba a nuestro periódico que el estado de la casa podría retrasar su traslado, añadía que tal circunstancia le haría a ella la vida más cómoda, puesto que no tienen la intención de dejar de desempeñar su trabajo como concejala en Bilbao. El hecho de que Patxi López y su mujer no tengan hijos siempre facilita planes y movimientos de la pareja. Su vida cotidiana no ha cambiado tanto como podría suponerse, pues la falta de privacidad y de libertad que supone llevar constantemente escoltas es algo a lo que ambos se acostumbraron hace mucho tiempo. No sólo el secretario general del PSE, sino todos los cargos públicos no nacionalistas y, por tanto, también los concejales como Begoña Gil, llevan escoltas en el País Vasco por la amenaza de ETA. Hace años que la mujer del lendakari no va sola ni al supermercado y, como ocurre a la mayoría de los cargos públicos en el País Vasco, pisan menos la calle que el resto de los mortales, porque a nadie le gusta ir a la pescadería con guardaespaldas. Al margen de su presencia en actos oficiales, no hay fotos de Begoña Gil en Ajuria Enea. Se sabe que visitó su residencia oficial con su marido después de que Patxi López tomara posesión de su cargo en Guernica y que el lendakari estuvo allí sólo al día siguiente de ser investido por el Parlamento vasco. En aquel momento, Juan José Ibarretxe, quien había recogido hasta su cepillo de dientes el día anterior, hizo de anfitrión. Le enseñó la casa, que recorrieron juntos en un ambiente cordial, y en teoría le entregó las llaves, aunque en realidad los lendakaris nunca han tenido ninguna llave de Ajuria Enea. Desde entonces, Patxi López no ha tenido mucho tiempo para pensar en la que será su residencia oficial en los próximos cuatro años. Han sido diez días intensos, con el nombramiento de los consejeros, la toma de posesión, las primeras No habrá niños en Ajuria Enea El lendakari Patxi López y su esposa, Begoña Gil, ante el Árbol de Guernica EFE (Pasa a la página siguiente)