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10 5 09 LA ENTREVISTA Rafa Muñoz NADADOR, RECORDMAN DEL MUNDO DE 50 MARIPOSA El agua es mi hábitat, fuera de ella me siento más débil POR: ENRIQUE YUNTA stá ya bastante cansadito de que le hablen de Michael Phelps. Yo soy Rafa Muñoz, nada del Phelps cordobés reivindica con cierto tono molesto. O en su defecto soy el Chacho que es como siempre me han llamado mis amigos- -de muchacho- Resulta inevitable, sin embargo, que se le compare con el deportista olímpico más laureado de la historia porque, resultados en mano, nada más rápido que él en los 50 metros mariposa. Bueno, de hecho es el hombre más rápido del mundo en esa disciplina (22 segundos y 43 centésimas) después del récord que estableció el pasado 5 de abril en Málaga. Ha pasado a ser un personaje más o menos público de la noche a la mañana, aunque ya amenazaba con aparecer de vez en cuando en las secciones de deportes dada su rapidísima evolución. Ahora, con 21 años, el Chacho quiere quedarse en la elite y se deja el alma cada día en el Cercle des Nageurs de Marsella, ciudad a la que se trasladó después de una actuación algo decepcionante en los Juegos de Pekín. Necesitaba un cambio urgente admite aliviado L Espagnol que es como se le llama en su centro de trabajo. Queda claro que ha sido para bien. E que me instalé en Marsella, todo ha ido muy rápido, hasta yo voy más rápido. Pero mi vida en sí no ha cambiado demasiado, sólo que estoy en el extranjero y tengo otro idioma y otra comida. -Su nombre ya queda para toda la vida. ¿Cómo quiere que se recuerde a Rafa Muñoz? -Soy un cordobés que ha hecho un récord del mundo en natación, pero quiero que se me reconozca por la persona que fui. Soy humilde, alegre, extrovertido, amigable, familiar... Es más importante el Rafa Muñoz persona que el nadador. ¿Y cómo un cordobés puede nadar tan rápido? -Importa poco el sitio, también tenemos otros récords del mundo y son catalanes (Mireia Belmonte y Aschwin Wildeboer) -Me encanta, es mi hábitat natural. Desde siempre me ha gustado. Ahí soy yo mismo y me siento seguro. No puedo pasar mucho tiempo fuera de ella, la necesito. -En el agua me libero de todo, de tensiones, de problemas. Me siento mejor dentro que fuera, es una distracción necesaria. No sé, cuando no estoy en el agua me siento como más débil, menos fuerte. ¿Por qué el agua? ¿Qué le tiene tan enganchado? Así se presenta Me llamo Rafael Muñoz Pérez y nací en Córdoba el 3 de marzo de 1988. Mis amigos me llaman Chacho o Balilla Admiro a Michael Phelps, pero no me gusta nada que me llamen el Phelps cordobés. Actualmente vivo en Marsella, pero antes estuve en Madrid y en Barcelona. Me entreno en el Cercle des Nageurs con Romain Barnier. Mido 1,90 y calzo un 48 de pie. El 5 de abril de 2009 logré el récord del mundo de 50 mariposa con 22 segundos y 43 centésimas. Me entreno seis o siete horas al día, aunque en Marsella trabajo mucho más fuera del agua. Antes nadaba unos 16 kilómetros al día y ahora 12. Desde que estoy en Francia he ganado siete kilos de masa muscular. Mi ídolo era Alexander Popov, me gustaba su técnica y su potencia a la hora de nadar. ¿Y no le cansa nunca? ¿Cómo se lleva el ser mediático de golpe y porrazo? ¿Cuánta gente le ha llamado estos días? -Pues estoy bastante atareado, pero entiendo la repercusión que tiene para ustedes. Es un récord del mundo, ¿eh? -Nunca, jamás. Hay veces que acabo asfixiado después de un entrenamiento o una competición, pero siempre tengo ganas de volver. ¿Cómo empieza en esto? -Es imposible que lo sepa, imposible. El día que logré el récord, sólo por la tarde recibí 123 llamadas, una locura. -Ninguna, no contesté a nadie ese día. Prefería estar tranquilo y asimilar lo que había logrado, no me lo creía. -A ver, cuando era un niño yo acababa de entrenarme y estaba rendido, no podía abrir la boca, ni siquiera tenía fuerzas para comer. Mi madre vio que me cansaba y que no daba la lata en casa y ahí que me apuntó. ¿Cuántas contestó? ¿Era un niño incordio? ¿Y ya lo ha asimilado? -Bufff... Cuesta darse cuenta, la verdad que no me lo esperaba, no pensaba que llegaría hasta aquí. -Casi hiperactivo, todavía lo soy ahora. Soy muy nervioso, no me puedo estar quieto ni un segundo. Voy de un lado para otro, no paro. Era un buen niño, que nadie piense mal, aunque también muy travieso. -Pues eso todavía porque me gusta el cine y ver películas, pero estar sentado es imposible, no puedo. No -Su vida habrá cambiado por completo, claro... -Le será imposible ver una película de más de hora y media en el cine... -La verdad que un poco sí. Desde