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26 4 09 EL ZOO DE PAPEL REUTERS Reboda en Venecia. La amiga de Penélope Cruz y el millonario François- Henri Pinault se conocieron en 2006 en un palacio cerca de los canales. Luego, ay, la pasión, el lujo, la boda en París el pasado 14 de febrero y, mañana, la confirmación de su amor en una segunda ceremonia en Venecia Manhattan, de Robert de Niro. Creó el Festival de Tribeca para dar vida al Bajo Manhattan tras los atentados de 2001. Y ahí sigue, en la ciudad de Taxi Driver o de Woody Allen, que presenta su nueva película, Whatever works Sara Montiel Sara Montiel vuelve, y no por la puerta del papel cuché o los platós, como solía últimamente. La próxima semana estrena como directora una obra de teatro en Madrid POR BEATRIZ CORTÁZAR tre medias contesta sin perder los nervios que él sólo quiere saber a cuánto ascendía la fortuna de su padre pero que el problema está en su madre que sólo le da largas y no aclara nada. Zeus se lamenta mientras su madre dice que son tonterías y malas influencias. Mira, en eso coincide con Junior. No para: ahora es directora quien defiende a sus hijas asegurando que están dirigidas por su hermano Antonio sin querer admitir que son los tres los que buscan su parte de la herencia materna, sobre todo el pedazo que aseguran no figura en el patrimonio que ha presentado su padre. El asunto arde, la historia se enreda con empresas y casas fuera de España y el interés aumenta y más ahora que se sabe que padre e hijos se verán las caras en el juzgado el próximo 19 de mayo. De no ser así, entonces sí que habrá una demanda, y aquí los tres hermanos están unidos, para denunciarle ante la D ejé de contar los años que cumplía Sara Montiel cuando murió su marido Pepe Tous y se acabaron las grandes fiestas de cumpleaños. Por entonces recuerdo una en concreto, en Nueva York, donde Sara estuvo espectacular paseándose por la Quinta Avenida con su abrigo de piel blanco y ese maquillaje que sólo ella sabe interpretar en su rostro. Era la Montiel de letras mayúsculas, la que representaba una pica de España en Hollywood y la que se fumaba un puro mientras abría los regalos. Con Tous a su lado todo fue más fácil, más redondo, más cuidado. Mucho ha llovido en la vida de la actriz desde que enviudó y arrojó las cenizas de su marido al Mediterráneo. Vino otra boda, con un cubano de muchos años menos, que era más fan que amante y más viajero que Willy Fock. Del cubano ya no guarda ni el recuerdo y del eterno novio italiano que hasta le hizo un castillo de fuegos artificiales para pedirle en matrimonio, ni los restos de su pasión. Lo último que salió en grandes titulares se refería a las quejas de su hijo Zeus por no querer darle lo que le corresponde de su herencia paterna. El chico anda buscando quien la crea como cantante y en- Sara Montiel dice que ya dirigió secuencias importantes de algunas de sus películas EFE