Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12- 13 D 7 LOS DOMINGOS DE Orson Welles y Rita Hayworth intercambian la silla durante el rodaje de La dama de Shanghai contrarla. ¡Estuve obsesionado por ella durante años Décadas después, cuando ya se había extinguido la relación, Welles gustaba de que sus nuevas conquistas llevaran también ropa interior de Juel Parks de Beverly Hills. Dolores era nueve años mayor que Orson. Estaba casada con Cedric Gibbson- -director artístico de la Metro Goldwyn Mayer- -del que pediría el divorcio con enorme escándalo en la meca del cine, para iniciar en 1941 su apasionado romance con Orson. Ella estaba loca por él, e impresionada por su genialidad Dolores y Orson recurrieron muchas veces a la Dietrich, gran amiga del actor. Marlene venía a ser como nuestra carabina. Yendo con ambas, ¿quién habría imaginado la verdadera situación? Sin embargo, ya tenía otros planes. Dolores esperaba el divorcio para casarse, pero el olvido de un documento hizo que el divorcio se retrasase, lo que Welles, que se encontraba en pleno vértigo profesional tras el estreno de Ciudadano Kane, aprovechó para romper la relación. En su mente ya estaba otro mito del cine: Rita Hayworth, con la que se casaría a los cuatro años de su separación de Virginia Nicholson. Cuando conoce a Rita, en 1943, ésta era ya una diosa en un mundo de mujeres hermosas. En la intimidad- -escribe Charles Higman- -era sencilla, poco cultivada, hablaba en tono tan suave que a veces resultaba inaudible, sensitiva y dotada con un gran sentido del humor. No representaba amenaza alguna para el colosal ego de Welles, quien tenía la sensación de que era perfecta para él. Se casaron en septiembre de 1943 y el matrimonio duró cinco años. Tuvieron una hija, Rebecca, pero el matrimonio se resintió enseguida del exhaustivo trabajo que tenía cada uno y que les mantenía alejados. En 1946 Rita obtuvo uno de los mayores éxitos de su carrera con Gilda. Al año siguiente, ambos hicieron un intento de salvar el matrimonio con La dama de Shanghai, pero a una gran mayoría de los espectadores no le agradó que la actriz, una diosa del sexo, que había tenido su apoteosis en la película de Charles Vidor, hiciera el papel de asesina. En noviembre de 1948 se firmaba la sentencia de divorcio. Durante aquellos años, Welles había tenido numerosas aventuras extramatrimoniales, la más sonada, aunque breve, con Judy Garland. Sé lo que pasa en los estudios le reprochaba, llorosa y celosa, Rita, a su marido. Welles y Judy Garland siguieron siendo amigos tras el final de su aventura, y la actriz le llamó en dos ocasiones en que se planteó suicidarse. Welles habría de casarse otra vez, y de su tercera esposa, Paola Mori, tendría su tercera hija, Beatrice. Tres hijas, como el Rey Lear, uno de los más grandes personajes de su adorado Shakespeare. Beatrice, la menor, como Cordelia, fué la más amada de su padre y la que más apoyo le prestó. En mayo de 1955 contrajo matrimonio con Paola Mori, una bella italiana, condesa de Girfalco, loca por el cine, a la que había contratado para que hiciera el principal papel femenino en Mr. Arkadin. Rodada en España, la pareja vivía en el hotel Palace. Conozco lo que la gente dice de él- -afirmó Paola Mori- un carácter inestable, errático, difícil. Sin embargo voy a casarme con ese ABC Judy Garland, amantes y amigos hombre. Sé como entendérmelas con él. No es que Orson sea anormal, es supernormal. El secreto reside en descubrir hasta qué punto es normal por debajo del súper Paola vivió mucho tiempo en España por los trabajos del genio y por su pasión taurina, y soportó infidelidades clamorosas, sobre todo con Oja Kodar, escultora y actriz yugoslava de la que se enamoró en 1961 y con la que mantuvo relaciones hasta el fin de su vida. La presencia de Oja- -escribe su biógrafa- -no quería decir que el matrimonio de Orson y Paola fuera a deshacerse. Necesitaba a las dos. Incluso cuando estaba con Oja, su domicilio seguía siendo la casa de Paola y Beatrice Ambas, madre e hija, le acompañaron cuando, en 1975, el American Film Institute le homenajeó por sus creaciones de Ciudadano Kane, Falstaff, La dama de Shangai, Sed de mal... Por entonces, Emiliano Piedra, productor de Campanas de media noche, rodada en España en 1965, recordaba a Orson Welles en la sala de montaje, horas y horas, con una botella de ginebra sujeta entre las piernas, ultimando una de las tres grandes adaptaciones que el genio hizo de la obra de Shakespeare. Oja, un fiel ménage à trois Paola Mori, condesa y cinéfila Rita Hayworth, diosa y sencilla Dolores del Río y Orson Welles recurrieron muchas veces a Marlene Dietrich como su carabina. Yendo con ambas, ¿quién habría imaginado lo que de verdad ocurría?