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26 4 09 ACTUALIDAD Barcina POR ALBERTO LARDIÉS nce de febrero de 2008. En el pleno del Ayuntamiento de Pamplona se sortean las mesas electorales de las elecciones generales del 9 de marzo. Los dos concejales de ANV interrumpen la sesión, carteles en mano, para intentar leer un comunicado en el que censuran la reciente suspensión de actividades de la máscara electoral de ETA. A la alcaldesa, Yolanda Barcina, no le tiembla el pulso: Ni ahora ni en adelante les voy a consentir este tipo de actuaciones espeta mientras lanza hasta tres avisos de expulsión a los proetarras. Como no deponen su actitud, los echa y suspende el pleno. Cuatro días después se celebra otro pleno en el que una moción de UPN sirve para expulsar a los ediles de ANV de todos los organismos del Ayuntamiento. Los proetarras intentan montar otro circo al presentarse ataviados con dos camisetas de protesta. Barcina no se arredra y les da dos avisos hasta que ellos mismos deciden marcharse. Ya en junio, la Junta de Gobierno Local, presidida por la alcaldesa, ordena la clausura del despacho de los proetarras. Y es que hablar de Yolanda Barcina, la nueva presidenta de UPN, es hablar de valentía y firmeza frente a ETA. La Barcina como la llaman en Navarra, ataca sin reparos a los miembros de la izquierda abertzale por sus lazos insoslayables con los terroristas. No les da respiro cuando, por ejemplo, intentan politizar los Sanfermines. En los dos últimos años, cuando los mencionados ediles proetarras intentaron sacar al balcón del Ayuntamiento la ikurriña, Barcina no dudó en ordenar el desalojo del Consistorio. Tampoco se amilana cuando cada año, durante la procesión del Santo por la calles del casco viejo, los amigos de ETA se reúnen para abuchearla. Ella aguanta el ataque hasta que los aplausos de miles de pamploneses acuden para silenciar a los violentos. La líder de UPN está en la diana de ETA desde La firmeza de seda Fuerte y valiente contra ETA, la nueva presidenta de Unión del Pueblo Navarro es catedrática de Farmacia, mujer de principios, seria, carismática... y una máquina de ganar elecciones O hace años y varios terroristas detenidos tenían información para intentar asesinarla. Pero ella no cambia su discurso firme, basado en principios como la libertad y la defensa de la identidad de Navarra frente a la ensoñación nacionalista. Casada y con un hijo de ocho años, Barcina es una mujer de contrastes. No es una política profesional, sino que procede del ámbito universitario, pero fue consejera en el primer Gobierno de Miguel Sanz, entre 1996 y 1999, y es alcaldesa de Pamplona desde hace 10 años. No nació en Navarra, pero es pasional su amor a la Comunidad foral. No tiene reparo en censurar actitudes y políticas de los rivales políticos, pero es capaz de llegar a acuerdos con ellos. Y no es una mujer de partido -se afilió a UPN en 2000- pero ya ha logrado auparse al liderazgo de la formación. Nació en Burgos hace 49 años. Sus padres vivían en el valle de la Tobalina y al poco de nacer ella se trasladaron a Portugalete, la tierra de mi madre afirma a ABC. Con 18 años vino a Pamplona para estudiar Farmacia. Se doctoró con una tesis que obtuvo Premio Extraordinario. Tras ejercer como profesora en Barcelona y el País Vasco, se asentó definitivamente cuando obtuvo la Cátedra de Nutrición y Bromatología en la Universidad Pública de Navarra. Tres años después, Sanz la fichó como independiente para dirigir la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Vivienda. Entró así en la cosa pública de forma inesperada, y desde entonces su an- Dicen que es una mujer muy seria, pero una noche de Sanfermines cargada de tensión por la ilegalizacion de Batasuna salió disfrazada con unas amigas a pasárselo en grande Es una política serena, demasiado fría según sus críticos, pero no carece de esa ironía abrasadora que saca a relucir con cuentagotas. Tranquila, pero firme dadura discurre a velocidad de crucero, imparable. Es una máquina de ganar elecciones. Ha cosechado incontestables y continuas victorias en las urnas, en cada ocasión con más votos que en la anterior. Ha sido su tirón electoral lo que la ha llevado a la presidencia del partido en sólo nueve años de militancia, como reconocen sus compañeros de filas. Amable en el trato y firme en sus convicciones, es muy difícil escapar de su mirada envolvente y sus ojos saltones. Triunfa en política porque cautiva. Por muchos argumentos, prejuicios y críticas razonadas que aporte quien se enfrente con ella en una conversación, acaba convencido. La Barcina es un ejemplo de mujer que llega lejos, con una celeridad fuera de lo común y sin hacer gala del tópico feminista. Sin discursos rancios ni cuotas. Fue la primera mujer en formar parte del Gobierno de Navarra y la primera alcaldesa de Pamplona. Ahora es la primera mujer que dirige los de-