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26- 27 D 7 LOS DOMINGOS DE Pistas Dónde dormir. The Table Bay Hotel Quay 6 Victoria and Alfred Waterfront Tel. 0027 21 406 5000 E- mail: natsales za. Dónde comer. Restaurante Atlantic, con gastronomía internacional y una amplia bodega de vinos surafricanos. Se puede disfrutar del típico Té Inglés acompañado por música de cámara. Cómo llegar. Iberia tiene vuelo directo a Johannesburgo. www. iberia. com British Airways también vuela continuamente de Johannesburgo a Ciudad del Cabo. N NAMIBIA BOTSUANA Gaborone Johannesburgo Kimberley Pietersburgo Pretoria SWAZ. SURÁFRICA LESOTO ABC Ciudad del Cabo OCÉANO ÍNDICO Durban ÁFRICA 0 Km 400 Funicular de subida a Table Bay. La ciudad al fondo y Sri Lanka por la Compañía Holandesa de las Indias Orientales para trabajar en la construcción. Entre las casas del barrio, las más coloristas de la ciudad entre chillones tonos naranja, violeta y verde esmeralda, encontramos algunos restaurantes en los que aún se come con las manos y se degusta una gastronomía excelente que ha sido muy influyente en la cocina de Ciudad del Cabo. En la céntrica plaza del Mercado Verde, se extiende el mercadillo étnico y se alza el antiguo ayuntamiento bóer. El edificio se codea con otros de estilo art decó entre tiendas de oro y diamantes y puestos de artesanía africana en los que se exhiben huevos de codorniz pintados, tallas de ébano, abalorios multicolores hechos con cuentas y alambre y vestidos de alegres diseños. Un mercado que bulle de vida y abiertas sonrisas que raramente se apagan. Las calles son limpias y cuidadas. En los parques, a la sombra de las acacias o de ébanos africanos, las familias se sientan a hacer un picnic. Sobre el respaldo de los bancos del parque aún reza la siniestra advertencia de sólo para blancos o sólo para negros de los tiempos del apartheid Para contemplar la espectacular puesta de sol de Ciudad del Cabo, uno de los mejores enclaves es la Playa de Camps Bay, lugar de marcha a tope de bares y restaurantes. El sol que se esconde tras las gélidas aguas del Atlántico, pero a los surferos- -blancos y negros por igual- -no parece importarles esa gelidez a la hora de deslizarse sobre las olas. Hasta hace unas décadas el surf sólo estaba permitido a los blancos. Para quienes tuvieran cualquier otro tono de piel, la mayoría de las playas de Ciudad del Cabo, Camps Bay entre ellas, era zona prohibida según decretaba la Ley de Servicios Segregados, que impedía que los negros pudiesen disfrutar de las mejores playas y parques o viajar en los mismos compartimentos de transporte que los blancos. En aquella vieja Suráfrica todo se compartimentaba en cuatro categorías: blanco, mestizo, indio y negro. Un tiempo que la nueva Suráfrica intenta dejar atrás. Un alegre sudafricano en la plaza del Mercado Verde