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19 4 09 FIRMAS menzó con llovizna, mientras en la esquina un acordeonista checo toca tangos. Desde el semáforo en rojo, el taxista otea esos rótulos de la implosión inmobiliaria. Se usa un 45 por ciento menos de cemento que a finales de año. Grúas con el pico humillado. Pisos vacíos en los que resuenan los pasos perdidos de varias generaciones, balcones que tuvieron su jilguero y sus cactus. Lugares con memoria sagrada de algo que fue hogar. Sombras de Mao E Cuando hay que centrar la política económica, a Zapatero no le quedan más aliados que los situados a su izquierda CHEMA BARROSO LA SEMANA EN UN BLOC Séquito marianista A Gentes de Harvard VALENTÍ PUIG nda uno por la calle, da una patada a cualquier árbol y caen racimos de marianistas. Desde que Núñez Feijóo dio el do de pecho, la cola de aspirantes a carné marianista da varias vueltas a la sede de Génova. Mejor que eso induzca al escepticismo que a la autocomplacencia. Hay columnista que no tuvo tiempo de cambiarse la chaqueta y lleva la de marianista puesta sobre la otra, mientras va dando la vuelta al ruedo, como antes de una novillada benéfica o una actuación de El empastre Era lícito pensar que la estrategia parlamentaria de Rajoy, torpedeada a veces desde sus propios escaños, iba a dar frutos a pesar del estruendo ambiental y así se demuestra. Los movimientos de las piezas estaban bien pensados: llega la oportunidad de sacarle su buena rentabilidad ahora que el Gobierno socialista ha perdido el apoyo del PNV. A Duran Lleida hay que perseguirle por los pasillos del Congreso. En un momento decisivo para centrar la política económica, a Zapatero no le quedan otros aliados parlamentarios que los situados a su izquierda. Para más inri, tiene que ceder ante las reclamaciones de Montilla. También en los escaños del PP relucen más rostros con halo filomarianista que hace unos meses. Quedan los flecos usuales, empeñados en que uno puede hacerse con estados de opinión hegemónica solo recurriendo a la desmesura. P asa por Madrid Alan Dershovitz, penalista de altura, docente en Havard, figura del Establishment demócrata pro- israelí. Alaba el elevado cociente intelectual de Barack Obama pero añade que ni en Harvard ni después nunca le ha oído pronunciar un sí o un no Ese puede ser un problema. Uno piensa que quizás podríamos clasificar las presidencias por su número de síes o de noes. Bush jr gana en noes y Carter en síes. Con perspectiva, Reagan fue hombre de grandes noes pero con algunos síes muy juiciosos. Nixon dio un sí geoestratégico a China para restar peso a la Unión Soviética. Clinton dio el sí a Monica Lewinsky y un claro no a Arafat. Obama flexibiliza los márgenes de negociación con Irán y su programa de enriquecimiento de uranio. El nuevo proceso pasa por una efectiva inspección internacional de las instalaciones nucleares. Hay una ironía muy especial en la coincidencia de esta situación, las elecciones iraníes y los síntomas de insatisfacción social en las ciudades de la antigua Persia. s llamativo que algunos nuevos activistas de la derecha conserven de su paso por el maoísmo una nostalgia de educación sentimental casi juguetona. A la vez están empeñados en una intensiva purificación de Franco. Será lo que Revel llama el oportunismo exterminador de los intelectuales. Así va y rebrota la guerrilla de Sendero Luminoso en Perú, con el asesinato de 14 militares. La conexión con el narcotráfico es flagrante. También en la India los maoístas intentan turbar el proceso electoral, con muerte y destrucción. ¡Qué tiempos aquellos en que el tout París intelectual admiraba tanto la caligrafía de Mao! Había quien desde Barcelona se acercaba a Perpiñán solo para comprar El libro rojo mientras a Den Xiao Ping- -padre del renacer económico chino- -le colocaban un capirote y le cubrían de salivazos los jóvenes guardias rojos de la revolución cultural. Aquí, tan tempranas vocaciones totalitarias han acabado en tardías reconversiones, pero con una alegría un tanto irreflexiva y ligera si se considera el rastro mortífero del totalitarismo, comenzando por Mao. Mientras los herederos del Gran Timonel todavía practican el terror en Perú y la India, en España los exmaoístas aspiran a un nuevo extremismo, a condición de que lo pague la derecha. Gobierno por articular Paseos urbanos l caer la tarde el paseante de la Villa y Corte ya no se para tanto a mirar escaparates. Presta más atención a los rótulos de se alquila o se vende que van moteando la ciudad como una novedosa lluvia atmosférica. Mira, aquí se alquilan el ático y un tercero dice ella y él asiente con melancolía, bajo la tarde que co- D A emasiadas discordancias en las declaraciones de los ministros, cuando se requería de un gobierno compacto y articulado ante la recesión. De seguir así, la reciente remodelación incidirá negativamente en la percepción pública de Zapatero. Tras el primer año de la segunda legislatura, nada peor que se vea a Zapatero como el problema y las elecciones anticipadas como solución. vpuig abc. es