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19 4 09 FIRMAS Austeridad y reactivación económica son las prioridades de Núñez Feijóo. Y la lengua, pero sin discriminaciones MIGUEL MUÑIZ PUNTO Y SEGUIDO Va de gallegos POR PILAR CERNUDA usteridad es eliminar los delegados de todas y cada una de las consellerías en todas y cada una de las provincias, y a cambio designar un superdelegado de la Xunta en esas provincias más Vigo, ciudad con población y entidad que obliga a ello. No solo se reducen gastos de forma drástica, sino que se permite a los gallegos eliminar trámites burocráticos y desplazamientos absurdos. Luego vendrá lo del impuesto de sucesiones, que hay familias obligadas a pedir créditos para pagar los derechos por heredar el piso de los padres- -muchas veces el piso en el que todavía residen- -y después se aprobarán medidas fiscales para los menores de treinta A años que quieran comprar una vivienda. Núñez Feijóo sabía perfectamente cómo iba a ser el arranque: la austeridad y la reactivación económica eran prioritarias. Como la lengua, con obligación de aprender el gallego pero sin discriminación del castellano, que es lo que pasaba últimamente en Galicia y es lo que había puesto en pie de guerra a un sector de la población contra el gobierno Touriño- Quintana. En el Palacio de Raxoy se abre una nueva época. El ministro Blanco fue de los primeros en felicitar a Feijóo. También Zapatero, pero Blanco lo hizo sobre todo por la cosa de la galleguidad. Mientras hablaban por teléfono, otro gallego ilustre montaba el gran follón en Madrid: Conde Pumpido arremetía contra la policía y a nadie con dos dedos de frente se le escapaba que el toque iba dirigido a Garzón. Lo dijo de forma clara: la policía hace lo que le manda el juez instructor. Al fiscal general solo le faltó señalar con el dedo, harto de que no le llegara información que demostrara las conexiones de ETA con los grupos políticos a los que había que impedir que se presentaran a las elecciones vascas, porque los policías que debían trabajar en esas investigaciones andaban con el caso Gürtel. Caso importantísimo, por supuesto. Si hay corrupción en el partido de la oposición hay que sacarla a la luz y aportar las pruebas a la fiscalía; pero cuando se trabaja contra reloj para impedir que los filoterroristas vuelvan a sentarse en el parlamento autonómico vasco, parece evidente que ese asunto es prioritario. Garzón no lo entiende así. Tiene empantanados asuntos que claman al cielo- ¿para cuando el Faisán -y abre investigaciones- -memoria histórica, presuntos genocidios y torturas en otros países- -que llenan de estupor. Pero va de gallegos. La secretaria de Rajoy, Rosa, tiene apuntados cien nombres de personas que han pedido cita con el presidente del PP para hablar de la lista a las europeas. No dará tiempo a hablar con todas ni retrasando hasta el último minuto la presentación pública de esa lista. La incógnita es si se incluirá en ella a Gerardo Galeote. En el PP insisten en que ni él ni Bárcenas están imputados y se remiten a la Fiscalía, que de momento no ve indicios de corrupción porque- -señalan- -quedan muchos papeles por analizar. Ojo con ese asunto, no vaya a ser que la fiscalía les dé un susto después de que se haya hecho pública la lista. Que estamos en política, señores, y esas cosas pasan. ¿O es que alguien piensa que fue casual que el caso Gürtel estallara en plena campaña para las gallegas y vascas? Este fin de semana UPN inicia nueva andadura con Yolanda Barcina en la presidencia. Se admiten apuestas: a partir de ya se iniciarán pasos de acercamiento entre PP y UPN. Cada vez son más los miembros del PP que admiten que la ruptura fue un error, y encima el PP de Palacio no pita ni de broma. Ha habido intentos de acercamiento a Barcina pero ella, con buen criterio, respondía que mientras Miguel Sanz sea presidente no hablará con el PP. Pero ya es presidenta aunque ciertos personajes dijeran a Rajoy tiempo atrás que Sanz nunca lo iba a consentir. Se equivocaban. O a lo mejor le apuntaban eso a Rajoy para que acelerara la ruptura. Pues bien, aparte del cambio en Galicia, en Andalucía y el que veremos esta semana en el País Vasco, hay cambio en Navarra. Lo dicho: se admiten apuestas. A esta periodista no le caben dudas de que antes de fin de año habrá boda. Porque UPN y PP se necesitan.