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19 4 09 ACTUALIDAD Retrato íntimo Cuando la ministra Jiménez era sólo Trini Si su piso del Paseo del Rey hablara, acaso sabríamos cómo Zapatero preparó su asalto al poder. Trinidad Jiménez abre para ABC su álbum de fotos y su carrera al calor de los dos presidentes socialistas de España TEXTO MAYTE ALCARAZ FOTOS JULIÁN DE DOMINGO ARCHIVO PERSONAL DE TRINIDAD JIMÉNEZ -Trini, soy José Luis. -Hola presidente, ¿qué tal el G- 20? ¿Y lo de Obama? -Muy bien. Y vosotros en Exteriores ¿cómo estáis? ¿Hay rumores de cambios? -No. Aquí el ambiente es bueno. -Vale, pues mañana quédate en Madrid pendiente del teléfono. -Bueno, pero... ¿no me puedes decir de qué se trata? -Se trata de que vas a ser ministra. ...Vale, vale, presidente. ólo una hora después de esta llamada telefónica, la interlocutora de Zapatero, Trinidad Jiménez, repara en que, por culpa de los nervios, sus muestras de agradecimiento al presidente han sido escuálidas y que, por no preguntar, no ha preguntado ni de qué le hace ministra. Para arreglarlo, envía un SMS afectuoso a quien acaba de distinguirla con el cargo más importante de su carrera. Luego, una conversación con su pareja para compartir la confidencia. Para los demás, guarda el secreto 24 horas. Justo hasta diez minutos antes de que el Martes Santo se haga público todo. Es sólo entonces cuando les comunica a sus padres- -magistrado y trabajadora social- -la alegría de su vida: Vuestra tercera hija es ministra La conversación relatada por la protagonista se registra a las siete de la tarde del Lunes Santo. El presidente está en Moncloa. La ministra in pectore de Sanidad y Políticas Sociales, en su casa, adonde acaba de llegar cansada y cargada de carpetas. La llamada no levanta sospechas en Trini, puesto que Zapatero está recién aterrizado de una mediática gira internacional y no es raro que quiera comentarla con la secretaria de Estado para Iberoamérica. Además, aunque Trinidad Jiménez (TJ) tiene noticias ya de una remodelación del Gobierno- -ABC la destripó 24 horas antes- lo cierto es que la cree S eve hermanos la tercera de nu ano pequeño. Es con su herm Trinidad Jiménez limitada a la salida de Solbes y a la inclusión de Chaves, Salgado y Blanco. Pero no. El presidente tiene todavía algunas cartas en la manga y una de ellas lleva el nombre de su vieja amiga Trini, aquella que, en abril de 2000- -un Jueves Santo también- -les reúne a él y a Felipe González (FG) en un piso en el que el ex presidente, tras salir de Moncloa, guarda los bonsáis antes de donarlos al Botánico. Por entonces, Zapatero deshoja la margarita de si debe o no liderar el PSOE y quiere tener una charla personal con FG. Trini no se lo piensa dos veces: pospone las vacaciones a su Málaga natal- tuve que cambiar el billete de tren a la tarde comenta- -y reúne por primera vez a los que hoy son los dos únicos presidentes socialistas de la democracia. Pero no es la primera vez; TJ tiene ya cierta experiencia en eso de ejercer de anfitriona para sus compañeros de filas. Poco antes, Almunia pierde las elecciones generales y es consciente de Juan Carlos Sánchez Director general de Política Exterior para Iberoamérica Manuel Cobo Vicealcalde de Madrid Su día más triste fue cuando tuvo que ir a Ecuador con Palate, asesinado en la T- 4 El 11- M me unió mucho a ella; siempre fue correcta aunque tuviéramos ideas tan diferentes Inés Sabanés Portavoz de IU en Madrid En su casa del Paseo del Rey Lo de la chupa de Trini fue una estupidez supina para hablar de una prenda y no de sus méritos que un grupo de jóvenes socialistas conforman una corriente cuyo nombre- -Nueva Vía- -ya es indiciario de su objetivo: encontrar una persona que pueda devolver el poder al PSOE. Y ahí está Trini del brazo de José Blanco, Jesús Caldera, Juan Fernando López Aguilar, Jordi Sevilla y otros. Hoy, ella saca a pasear sus recuerdos: Pocos saben que fue Joaquín (Almunia) el que me aconseja que cuente con el joven leonés apellidado Zapatero, al que yo ya había visto en el Congreso Y dicho y hecho: el diputado es invitado a una reunión que se celebra en el piso bajo que enton-