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19 4 09 EN PORTADA Plan Bolonia En las trincheras (Viene de la página anterior) universidad y empresa. Por último, decir que obtener el grado es como no tener nada, es algo tan absurdo como decir que ser diplomado o ingeniero también es nada. Se trata de otro de los mensajes apocalípticos que lanzan algunos: un graduado en enfermería será un enfermero y un graduado en física, físico. Al proceso de Bolonia, no lo olvide, se le ha hecho causante de multitud de problemas sociales que nada tienen que ver con el ámbito universitario También la fractura en el bando del alumnado esta servida. Alumnos que den la talla Y no sé si será mensaje apocalíptico o una verdad como un puño, pero desde la Universidad de Granada, los profesores de Derecho Penal Inmaculada Ramos Tapia y José Miguel Zugaldía, defensores del proceso de europeización de la enseñanza superior en España, advierten a unos (alumnos anti) y a otros (alumnos pro) que si la reforma de Bolonia se hace en serio esa masa de alumnos pasivos e inactivos que sólo aparecen el día del examen y que están ocupando una plaza en la universidad, no va a hacer falta expulsarla porque desde el primer día, cuando ellos vean que es imposible aprobar si no se va a clase, si no se participa, si no se hacen los seminarios y las prácticas, tendrán que elegir entre estudiar y dejar la universidad y hacer otra cosa. Porque Bolonia trae consigo un cambio del método docente tal que el centro es el alumno y no el profesor, la organización de los estudios ya no se hace en función de las horas de clase que da un profesor, sino en las horas de trabajo que tiene que realizar un alumno para adquirir una serie de competencias y habilidades. Todo esto implicará un cambio de mentalidad, que va a ser lo más difícil, y un cambio de la organización docente interna: ya no consiste en que cada uno coja los grupos que le tocan, sino que un profesor se encargue de las clases magistrales, otro de seminarios, prácticas... En algunas facultades será más fácil y en otras más difícil, como en la mía, en donde no estamos a costumbrados a trabajar en equipo. Si estamos convencidos y hay incentivos, se hará; hace falta que la docencia se valore porque va a ser mucho esfuerzo Asegura Ramos Tapia que se ha acusado al Plan Bolonia de objetivos e intenciones que no tiene y ha sido una pena porque se ha hurtado un debate racional sobre cómo debería llevarse a cabo. El Gobierno no ha hecho nada en absoluto en todo este tiempo, sólo confundir, y ahora quiere, deprisa y corriendo, que todo ruede cuando ha sido incapaz hasta de hacer unas titulaciones homogéneas, dejando que cada Universidad haga lo que quiera- -unas pensando en la mejor educación de los alumnos y otras en cómo nos repartimos mejor las asignaturas- -y que luego ya las aprobará o no la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) No se podía haber hecho peor: se busca una uniformidad con Europa y se fomenta que no la haya en España. ¿Quién lo entiende? Blanca Muñoz, profesora de Sociología en la Universidad Carlos III Caos español contra orden europeo de Madrid con sentimiento antibolonia no obvia por ello y desde su visión, bajo el paraguas de la Escuela de Frankfurt, que la Universidad necesita una reforma en profundidad. Por ejemplo- -subraya- -es necesario que las oposiciones sean auténticamente libres y en función del mérito y la capacidad, y no por pertenencia a un determinado partido como ocurre en nuestros días, pero no es el plan Bolonia la solución al de- Nunca se ha pensado tanto en los estudiantes El ingeniero Federico Gutiérrez- Solana, presidente de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) y rector de la de Cantabria, insistió esta semana a ABC que la implantación del Plan Bolonia será la principal de sus bazas al frente de su nueva responsabilidad, vacante desde el nombramiento de Gabilondo como ministro de Educación. Es un compromiso para potenciar la movilidad del conocimiento y, por tanto, de alumnos, profesores y profesionales, un reconocimiento mutuo de todos los centros de saber. Desde luego, nunca se ha pensado en los estudiantes tanto como con Bolonia, haciendo el proceso educativo mucho más próximo a ellos y ampliando la oferta. Hay que superar las tasas de fracaso actuales según las cuales un alumno tarda de media el 50 más del tiempo previsto en acabar una titulación. Por eso tenemos delante una oportunidad de mejorar los aspectos metodológicos por parte del profesorado y se ha hecho un esfuerzo enorme en ese sentido. También de mejorar la eficacia del sistema desde el punto de vista del servicio público, porque las universidades públicas están financiadas sustancialmente con dinero publico y hay que dar la mejor de las respuestas de su uso y apoyar al desarrollo. Pero como todo en la vida y todo cambio, no podemos pretender pasar de cero al infinito de golpe, sino sabiendo que el Espacio Europeo de Educación Superior empieza en 2010, pero no acaba ahí, y que habrá que dialogar para hacerlo lo mejor posible y convencer a los que no lo ven así de las bondades del proyecto, algo que no se ha hecho bien. Porque todo tiene cabida. Ni la universidad se mercantiliza ni nos alejamos del ámbito público con Bolonia. Somos depositarios de los valores públicos y tenemos que ponerlos en valor porque si no lo hacemos el sistema privado nos va a arrasar Federico Gutiérrez- Solana, presidente de la Conferencia de Rectores (CRUE) CELEDONIO