Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 4 09 ACTUALIDAD Cajas, política... Fusiones y confusiones puerta de las Cajas, hacen saltar el dinero por la ventana POR MARÍA CUESTA a intervención de Caja Castilla La Mancha, los renovados aires de fusión en Castilla y León, el patio de vecinas en que se ha convertido Caja Madrid y la tromba de rumores que rodea desde hace más de un año a las cajas de ahorros ha reabierto la brecha de un debate que lleva años incubándose: políticos y cajas de ahorro, ¿un equilibrio a punto de romperse? ¿Un anacronismo en extinción? Dicen que cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana. Hoy, a la vista de los hechos y tras haber constatado que la crisis financiera ha llegado a España con la intención de quedarse, podría decirse, más bien, que son los políticos quienes, al entrar por la puerta de las cajas de ahorro, hacen saltar el dinero por la ventana. Dicen que cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana. Tras la intervención de Caja Castilla La Mancha, más bien parece que son los políticos quienes, al entrar por la L El por qué de la presencia política en los máximos órganos de gobierno de estas entidades tiene un trasfondo histórico. Y no es otro que el de responder a un fin social, hoy algo corrompido y desgastado tras las numerosas trifulcas que ha habido a su alrededor. Fueron montes de piedad en su día y ahora son entidades de naturaleza privada que siguen ejerciendo una intensa obra social. Y es precisamente esa circunstancia histórica la que justifica la presencia política en sus cúpulas administrativas, pues la coordinación entre ambos bandos- -el político y el financiero- -se concibió como la mejor fórmula a seguir. Pero, además, las cajas tienen unas fuertes raíces locales, que a la larga han resultado ser un arma de doble filo: aunque en su lado positivo mantienen a la en- tidad especialmente vinculada a su región, la misma función hace con sus políticos. Y esta es su faceta más perversa. Juan Pedro Hernández Moltó, presidente hasta hace un par de semanas de Caja Castilla La Mancha (CCM) es hoy el reflejo más fiel de lo que una gestión política puede suponer para una entidad financie ra. El ex portavoz socialista de Economía en el Congreso y ex alcalde de Toledo se ha rodeado de un peligroso- -y tupido- -entramado de amistades que, a la vista está, ha cosechado muy malos resultados. CCM no ha conseguido esquivar ninguna de las grandes crisis inmobiliarias que se han sucedido en nuestro país durante el último año. Martinsa, Colonial, Lábaro y Dico han ido comiéndose poco a poco los recursos de la entidad castellano- manchega. Pero no sólo han sido las quiebras de envergadura nacional. Los empresarios regionales también han hecho sus aportaciones. Quien era amigo de la Junta- -capitaneada primero por José Bono y después por José María Barreda- -también lo era de Moltó. El trato privilegiado estaba asegurado y decenas de ladrilleros de la Comunidad se acercaron a las oficinas para beneficiarse de ellas. Así se concedieron miles de millones y, hoy, el cobro de muchos de ellos se antoja más que difícil, pues varios de aquellos empresarios locales ya no son tal. Román Sanahuja, Ignacio Barco, Aurelio González Villarejo, Antonio Méndez Pozo y Domingo Díaz de Mera son sólo un ejemplo de los habituales. Ignacio Barco es un importante bodeguero de Ciudad Real y tiene una deuda con CCM que supera los 300 millones. La situación financiera del empresario no es la ideal: a saber, se ha visto salpicado por el crack de Lábaro. Díaz de Mera es socio de Barco en la prensa local castellanomanchega y, gracias al amable grifo de la caja, su sociedad patrimonial Indoma se ha unido a las grandes opera- Malas amistades Narcís Serra, ex ministro de González y presidente de Caixa Catalunya JAIME GARCÍA