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22 3 09 LA ENTREVISTA Paul Roberts PERIODISTA Y ESCRITOR ESTADOUNIDENSE, AUTOR DE EL HAMBRE QUE VIENE El sistema falla: hay tantos obesos como malnutridos TEXTO: ALFONSO ARMADA FOTO: FRANCISCO SECO o quiere sonar apocalíptico, porque si la alarma es demasiado grande la gente puede llegar a la conclusión de que no hay nada que hacer. Pero al mismo tiempo, si no haces bastante ruido nadie te prestará atención Al periodista Paul Roberts le gusta meterse en el río hasta la cintura. Las más de 600 páginas de El hambre que viene. La crisis alimentaria y sus consecuencias (Ediciones B) es su última investigación, donde habla de los riesgos de la producción y distribución de alimentos, parte de un sistema económico pensado para los países ricos, no para los millones de agricultores pobres de los países del tercer mundo. Que haya casi tantos malnutridos como sobrealimentados es una prueba del fracaso de un sistema que, a pesar de haber logrado producir más comida a precios más bajos, se crean nuevas enfermedades y desabasteciendo los océanos, lo que puede conducir a un colapso del sistema alimentario N rie de aportaciones: agua, energía, fertilizantes... y estos recursos son limitados. De alguna manera hemos podido ampliar este volumen de alimentos de forma artificial, pero hemos estado endeudándonos contra el futuro, como ha ocurrido con las hipotecas basura que ha acabado contagiando a todo el sistema. Por eso se puede establecer una analogía entre ambos sistemas que han seguido adelante hipotecando el porvenir. tra el muro del mercado y el de la naturaleza y ambos han dicho basta ¿Estamos a tiempo de atajar el cambio climático y el posible desastre en el sistema de producción de alimentos o ya es demasiado tarde? -No lo sabemos. Aprendemos más del clima a medida que los aconte- ¿Volverá a experimentar Europa hambrunas africanas? Un hombre curioso A la pregunta de quién es Paul Roberts, el periodista estadounidense responde: Soy una persona que tiene mucha curiosidad por saber cómo funcionan todos los sistemas: energéticos, alimentarios, financieros... Son interesantes porque te permiten entender que el mundo es una serie de sistemas y que nada sucede por sí mismo, que un problema es el resultado de una cadena de efectos. Del mismo modo, me gusta la comida: a veces es el mejor camino para saber algo de un lugar, de un país Colaborador de The Washington Post Los Angeles Times o Harper s Magazine Roberts está epecializado en la compleja relación entre negocios y medio ambiente. Además de El hambre que viene. La crisis alimentaria y sus consecuencias que acaba salir a la venta en España, en Ediciones B también ha publicado El fin del petróleo -Es difícil de prever. Puede que se produzca un bloqueo del flujo petrolífero a causa de una gran recesión económica. Pero mi intuición me dice que el próspero Occidente podrá siempre alimentarse a sí mismo, y si nos vemos obligados a reducir la dieta cárnica acabaremos comiendo más cereales y vegetales. Es en otras regiones, como en el África subsahariana, donde el régimen alimentario está al límite, es donde seguramente sufrirán nuevas hambrunas. -Turistas e inmigrantes, viajeros y refugiados, obesos y malnutridos. ¿Vivimos en un mundo tan obsceno como paradójico? -La comida es una parte esencial de nuestra vida, pero estamos perdiendo el contacto con el mundo real. La comida es una gran paradoja. Es una especie de simetría muy perversa y esas cosas sólo están ocurriendo ahora con casi tanta gente sobrealimentada como malnutrida. Es la forma más sencilla de demostrar que el sistema no funciona. -Creo que el hecho de que tengamos más comida que nunca, y que sea barata y, en general, fácil de obtener, se debe a la industrialización de la producción de alimentos, ya que hemos aprendido a fabricar comida como si fuera cualquier mercancía industrial. Pero ese éxito ha venido acompañado de otros factores, ya que sólo es posible mantenerlo aplicando una se- -Dice en El hambre que viene que ahora que hay más gente mejor alimentada que nunca el sistema alimentario está al borde del colapso y el hambre acecha. ¿Por qué? -Creo que la palabra nocivos es excesiva. Al hacer la comida más asimilable para el procesamiento industrial la hemos hecho menos idónea para los humanos: hemos hecho frutas y vegetales más resistentes y más duros para que puedan ser cosechados por máquinas, para que puedan aguantar más tiempo en los almacenes y sean más fácilmente transportados... Es bueno para el negocio, pero no tan bueno para la calidad última de los alimentos. Hay indicios que nos permiten asegurar que los procedimientos que empleamos para el crecimiento rápido de híbridos hace que tengan menos valores nutritivos. Esto es bueno para el procesador de comida, que imita el modelo industrial, pero no para el objetivo final de la comida, que es satisfacer nuestras necesidades. Productos a medida- ¿Por qué la producción a gran escala, la uniformidad, el bajo precio o el largo procesamiento pueden ser nocivos para quienes comemos estos productos? -El analista Thomas Friedman cree que quizá hayamos chocado ya con-