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15 3 09 FIRMAS raciones merecerían al menos que el Consejo aclarara si se pueden consentir en boca de un juez de la Audiencia Nacional. Leire Pajín, de lo más listo que hay en el PSOE, tampoco ha acertado al implicar a Ana Mato en los presuntos chanchullos de Jesús Sepúlveda cuando aún no era su ex. Pajín, que da mil vueltas en todo a Bibiana Aído en las cuestiones relacionadas con la igualdad, entre otras razones porque tiene sentido común aunque a veces se equivoque, ha caído en un argumento habitual entre los machistas que tanto detesta: las esposas están a lo que diga al marido, haga el marido, decida el marido o traiga a casa el marido. Demasiados errores los vividos estos días como para pasar de puntillas sobre todos ellos. El de Pajín ha sido uno, pero también ha sido un error de Esperanza Aguirre y de sus asesores dar cerrojazo a la comisión parlamentaria de investigación. De ese tipo de comisiones no suele salir nada, pero una vez iniciada hay que respetar el calendario y las comparecencias. Sobre todo porque algunas de las personas sobre las que estaban puestos los focos se han quedado sin hablar, y sin embargo habría sido interesante escuchar su versión. Aunque ese error provocó otro aún mayor, el de Tomás Gómez y la dirección de los socialistas madrileños, que han decidido boicotear los actos del gobierno madrileño y se estrenaron no asistiendo a la conmemoración del quinto aniversario de la matanza del 11- M. Una barbaridad con todas las letras. No sólo la corrupción, las corruptelas, las presuntas corrupciones y las presuntas corruptelas de dirigentes políticos nos llenan de consternación: también la falta de sentido común. Por no hablar de que, en este último caso, el del 11- M, además de sentido común ha faltado sensibilidad. Ahí estuvo bien Leire Pajín pidiendo perdón a las víctimas que se podían haberse sentido dolidas por la ausencia de calor socialista. ¿Y el País Vasco? Pues la cosa aparentemente va bien, gracias. Bien para los que quieren que se acabe con el régimen peneuvista, que se ha prolongado durante casi treinta años. Socialistas y populares están absolutamente seguros de que habrá acuerdo, aunque en la primera reunión formal se concretó poco, nada. Los socialistas se movieron en la más absoluta ambigüedad. Pero habrá acuerdo, al tiempo, lo que había que decidir ya lo han decidido Zapatero y Rajoy en la conversación que mantuvieron después de las elecciones gallegas y vascas, y que pretendían mantener en secreto sin darse cuenta de que ese tipo de conversaciones siempre, pero siempre, salen a la luz. Demasiados errores La persona que está filtrando la mayoría de los datos del sumario de Garzón es una mujer ABC PUNTO Y SEGUIDO Cherchez la femme POR PILAR CERNUDA l topo es topa Es una mujer la que está ofreciendo la mayoría de los datos que ha manejado Garzón antes de pasar la pelota al Supremo, como es también esa misma mujer la que ha filtrado determinadas informaciones, documentadas unas, no documentadas otras, a algunos de los periódicos que publican datos relevantes e irrelevantes de la presunta corrupción de personas del PP. Esa mujer, cuyo nombre ha aparecido en algunos medios pero sin darle la importancia que merece, tiene un rival en el afán de sacar supuestos trapos sucios. En este caso se trata un hombre, que ha cometido irregularidades en el pasado y que ahora pretende presentar- E se como adalid del buen comportamiento. Nos movemos en el ámbito de las presunciones aunque la mayoría de los españoles tengamos certezas, porque algunos datos claman al cielo y las supuestas justificaciones no se tienen en pie. Sin embargo, a pesar de las certezas, hay que esperar al diagnóstico de los jueces, pero cuesta creer en la Justicia con mayúsculas cuando un magistrado suelta en una rueda de rueda de prensa: Cuando hable, a lo mejor me piden que me calle Eso se llama amenaza con todas las letras. ¿No tiene nada que decir el Consejo General del Poder Judicial ante semejante provocación? Bien está que Garzón se sienta rabioso por la publicación de sus cuentas, pero ese tipo de decla-