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10- 11 D 7 LOS DOMINGOS DE Vuelvo a casa a las tres de la mañana del 14. Me desnudo en la terraza porque la ropa huele a todo. Doy un beso a mi mujer. ¿Estás cansado? Duermo cuatro horas y voy a votar Corrales fue recibido en el Comité de Grandes Catástrofes con una ovación ADN se identifica lo que se puede y se coloca junto al cadáver correspondiente; lo que queda irá a parar a una fosa común. 191 muertos, el sargento Torronteras será el 192. Un equipo se traslada al DNI para proporcionar datos vía e- mail. Si tienes nombre y documento se contrasta con la ficha ante mortem (cómo iba vestido, rasgos físicos, detalles que aportan los familiares) y se identifican rápido. Carmen, identificado se firma el certificado de defunción y de ahí a la funeraria, que se equivoca en un cuerpo y ese error dolorosísimo nos lleva a colocar a un funcionario policial que en un último trámite abre la tapa del ataúd y comprueba. Surge la duda sobre el feto de una mujer embarazada, pero según el código civil sólo cuenta a las 24 horas de haber nacido. Aquello es la casa del terror A las tres de la madrugada del día 12, las necropsias han concluido. Carmen Baladía y yo, en dos sillas, nos miramos: ¿Y ahora qué hacemos? Pues esperar a que nos bajen todo el volumen de fichas y los datos de los laboratorios y empezar a cruzar información. Ella había acabado prácticamente su trabajo y nos correspondía a la Policía el peso de la prueba, pero Carmen como médico ha de firmar los certificados de defunción junto con la identificación. La sala se vacía. Sobre las siete de la mañana, a uno de los conductores, compañero y amigo, le digo ¿por qué no me compras un bocadillo? Eran las siete de la mañana y habían pasado 24 horas desde el café cortado con dos dedos de leche. Las investigaciones corren paralelas a las filiaciones. Desde la Científica hay que atender registros, acompañar a los policías de Información, hacer pericias, análisis de las inspecciones oculares, ver si hay huellas, tratar de hacer identificaciones, se va facilitando información y cuantos más datos se dan, más registros y vuelta a empezar. Análisis de explosivos, de ADN... Estoy con el juez del Olmo en la calle Téllez, serían las primeras horas de la tarde del 11, y me llaman para decirme que en Alcalá de Henares han localizado una furgoneta de la que testigos han visto salir por la mañana a dos o tres tíos medio encapuchados portando bolsas cerca de la estación. Me dicen que Alcalá de Henares hace la inspección ocular y que la mandan a Moratalaz y digo que no, que a nuestro Departamento de Canillas por si sí o por si no y cumpliendo el protocolo Es la famosa Kangoo. Se hace la primera inspección ocular y, sin tocar nada, viene un compañero de Policía científica acompañando a la furgoneta en una grúa y con el informe previo, sin romper la cadena de custodia. Se deja en el garaje de los tedax y ante veintitantas personas (policías de información, de inteligencia, de fotografía, de biología por si hay que recoger algún resto y los mismos tedax) se inspecciona y se detalla todo lo que se encuentra. Están los detonadores, la cinta con versos coránicos, que unos colegas argelinos que nos visitan nos ayudan a traducir, y la famosa cinta de la orquesta Mondragón. Hay lo que hay y así se lo dijimos al juez. Luego apareció junto a la mezquita la reivindicación. La Policía Científica no está para investigar, sino para probar hechos certeros, sin dudas. Allí no se para la Kangoo por el camino y se meten o se sacan cosas como algunos han inventado porque si un secreto entre dos es un secreto a voces, ¿qué es entre veintitantos? Las cosas son más sencillas de lo que algunos han pretendido. Esas falsedades me hacen sentir rabia e impotencia por mi gente, porque, al fin y al cabo, yo ya sabía lo que había y nunca hasta entonces se había cuestionado su labor. La sentencia reconoce nuestro trabajo y eso nos llena de satisfacción, de orgullo y de descanso Con el 80 de las identificaciones, Corrales volvió a casa a las tres de la madrugada del día 14. Mi mujer, que desde que éramos novios aceptó que se casaba con un policía, ni me llamó ni me preguntó en ese tiempo porque ella bien sabe que, si me ocurre algo malo, la primera en saberlo será ella y que mientras no haya noticias, son buenas noticias. Hola, ¿cómo estás? me preguntó. Me voy a quitar la ropa en la terraza porque huele a todo ¿Estás muy cansado? Sí, me voy a dar una ducha y a dormir un poco. Mañana hay que seguir Duermo cuatro horas. A las nueve y cinco voto con Pili en el colegio enfrente de casa. Le doy un beso a mi mujer y salgo para la oficina Se trabajó 24 horas sobre 24. Durante tres meses, la Comisaria General de Policía Científica sacó adelante la tarea de dos años. El comisario, cinco años después, logra conciliar el sueño poco menos de seis horas. En el dique seco, hoy a Carlos Corrales, policía sin tacha, sus ojos de acero se le vuelven agua. Por el dolor que no se pasa, por las imágenes que no se borran nunca, por la gratitud hacia su gente dejándose el pellejo sin pedir nada y soportando todo, por la solidaridad de los madrileños, volcados, ejemplares, todos a una. Por Madrid- -repite- ¡qué orgullo! Voto con Pili una cabeza que ha salido disparada, no recuerdo si en el Pozo o en Santa Eugenia. La Comisaría General de Policía Científica es miembro permanente, junto con otros cinco países, del Comité de Grandes Catástrofes donde el flujo de información es continuo. Sabíamos por este medio de los estragos de atentados en Bali, Israel... Entonces doy instrucciones a mi gente que está en las mesas de autopsias de que puede haber terroristas suicidas y que estén pendientes por si ven algo raro para que se analice. Alguien filtra esa orden de forma interesada. Mi obligación es cumplir el protocolo y advertir a los míos que no se les pase nada por alto. ¿Y si no lo tienen en cuenta y luego hay terroristas suicidas? Nos crucifican La presión es total. Arriba de la nave, en el h abitácu lo para oficinas, las familias dan los datos para las fichas ante mortem que habrán de cotejar con las fichas post mortem. No se pueden permitir un fallo en las identificaciones. La luz del pabellón 6 no es suficiente para analizar las huellas dactilares- -se tenían del 80 -y se produce un error que rápidamente se subsana. Se pide más iluminación. El protocolo, hay que seguir el protocolo de la comisaría general según el manual de normas de procedimiento: lo que ve uno, lo ratifica otro y otro. No vale sólo la opinión primera. Hay prisa, hay muchos cuerpos, hay que enterrarlos y las familias están fuera. Los cuerpos se suceden por las mesas. Me horroriza pensar que salga alguna imagen de esa escena. Además hay trece bolsas con restos, pero ningún cuerpo entero. Con pruebas de