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22 2 09 HORIZONTES Venecia El Baile del Dux Esta semana, Colombina, Arlequín y Casanova andan sueltos otra vez por calles y canales. Son máscaras, trajes, sueños, magia, que se repiten cada año. ¿El lugar? Único en el mundo; y su carnaval, sin duda el más bello. ¿La cita? Como siempre: febrero y en Venecia POR PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS I nquietante y misterioso, un año tras otro se repite el mismo ritual; sombras y máscaras blancas o doradas se dejan ver en góndolas engalanadas o por las calles. El Carnaval de Venecia se ha distinguido siempre por su lujo, su riqueza y por las conspiraciones que en él se fraguaron. Su momento fue el siglo XVIII, cuando la nobleza se enmascara para mezclarse con el pueblo llano y poder cometer algún pecadillo. De todos modos, esta gran fiesta ha burlado prohibiciones, bandos y multas y las máscaras han salido siempre a pasear de forma clandestina o con todo el brillo y el esplendor de los más clasistas y sofisticados bailes, como el que organizó en el año 1951 el excéntrico millonario de origen vasco Carlos de Beistegui en su palacio Labia y que todavía hoy se recuerda. Cuentan que para epatar a sus enemigos no reparó en gastos, y cubrió los salo- nes de esmaltes, plumas, telas, tapices, candelabros y arañas de Murano mientras que los invitados eran recibidos por un desfile de pelucas, sastres y bailarines con zancos y disfraces surrealistas diseñados por Dalí y realizados por Christian Dior. Dicen también que el anfitrión se cambió seis veces de traje y al atardecer del segundo día desapareció en un helicóptero al son de dos orquestas, mientras se servía a los supervivientes ostras frescas y kilos de colas de langostas y bebidas exóticas. Hoy día el Carnaval es más normal, los turistas invaden las calles y cuando llega la noche se abren los salones de algunos palacios. Pero la verdadera reina se llama Antonia Sautter, una diseñadora de moda y estilista veneciana, personaje clave en la ciudad por ser la organizadora del baile mas glamuroso: Il Ballo del Doge (o del Dux) al que acuden los nombres mas im- Famosos de la nobleza, el cine y las finanzas se citan en este baile, transformados en personajes del s. XVIII portantes entre la nobleza, el mundo del cine, las finanzas y la política mundial. En su taller, el Atelier Venetia, entras- -como Cenicienta- -en vaqueros, y sales con máscara y listo para bailar toda la noche. La ciudad se transforma en una enorme fiesta- -dice Antonia- -y me gusta ver cómo acoge a todo el mundo Estos días prácticamente vive en su taller, situado tras la Plaza de San Marcos. La cita es el sábado noche en el Palacio Pissano, en el Gran Canal; su fachada se ilumina con miles de velas y dentro el tiempo se detiene. Cuatrocientas máscaras ocultan a los invitados, que llegan envueltos en sus capotes. Lentamente van descubriendo los salones en los que se escucha música de Puccini; más tarde bailarán minuettos dirigidos por expertos maestros y serán sorprendidos por un joven Casanova que va buscando nuevas conquistas. Al final, todo el palacio se transforma en una gran escuela de baile, polcas, mazurcas, tarantelas o los sonidos de los mejores DJs. Antonia Sautter cuenta que invita a sus amigos a que traigan su propio vestido, pero si no lo encuentran pueden pasar por su taller, donde les consiguen lo necesario para compartir con ella este