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15 2 09 ACTUALIDAD Ketama Reino y cloaca del hachís (Viene de la página anterior) explican que ahora todos se quieren aprovechar del dahir de Mohamed V para cultivar en todas las regiones de Marruecos, pero sólo aquí llevamos seis siglos haciéndolo y no lograrán eliminarlo Khalid, entrando en la veintena, se ríe ante la pregunta de qué hace un joven en Ketama. Nací en el kif y vivo en el Kif responde con el español que ha aprendido tratando de vender bellotas de hachís a los turistas al pie de la carretera. A diferencia de países como Colombia, la droga no ha degenerado en Marruecos en conflicto ar- mado, pero el equilibrio es delicado. Rechazamos la criminalización de los pequeños productores La sustitución de los cultivos sólo puede realizarse como consecuencia de los resultados obtenidos en materia de desarrollo rural y previa consulta con los productores afirma en su declaración política el primer Foro Mundial de Productores de Cultivos Declarados Ilícitos que se celebró en Barcelona en enero. La alternativa debe venir acompañada del acceso a la salud, la educación, el transporte, las comunicaciones y la seguridad alimentaria En Ketama esas exigencias son para muchos un sueño a principios del siglo XXI. Afirman que el turismo florecía, aunque parece que tras la oleada de hippis de los sesenta y setenta todo se paró y ahora los extranjeros acuden a Chauen, con más infraestructuras y más accesible desde Europa. Quizás por eso su entorno fue elegido para poner en marcha en 2006 el proyecto de la asociación Chauen Rural, que cuenta con financiación española. Funcionan una decena de cooperativas que comercializan productos autóctonos y artesanía y varias casas de productores de hachís se han reconvertido en modestos hoteles rurales. La idea es desarrollar el turismo como alternativa al cannabis, aunque estamos lejos de eliminarlo explica Fatima Habte, una de las responsables técnicas. El sombrío panorama no resta sin embargo optimismo al profesor Mohamed Hmamouchi, director del Instituto Nacional de Plantas Medicinales y Aromáticas con sede en la vecina provincia de Taunate y dependiente del Ministerio de Educación. Mi mensaje es claro: tenemos que sentarnos en la misma mesa y desplegar una estrategia global todos, incluidos como principales consumidores los europeos, especialmente los españoles Su apuesta son las 800 especies de plantas usadas tradicionalmente en Marruecos, pero de todas las que muestra no hay rastro del cannabis. Es una planta ilegal y no podemos experimentar con ella Es, además, perjudicial para la salud y destruye muchas familias Su propuesta es enseñar a los cultivadores a sacar provecho de especies de crecimiento rápido con valor añadido Cita el azafrán, la hierbaluisa, la lavanda o las rosas para elaborar jabones, aceites u otros productos cosméticos que pueden llegar a costar miles de dirhams Eso es posible en Ketama apostilla Hmamouchi. Pero ese plan desplegado en el amplio y luminoso despacho con vistas al Rif parece utópico sobre el terreno. La ONUDC ha llegado a reconocer que los beneficios del hachís superan hasta en 16 veces los de los cereales. Las autoridades saben lo que hay aquí. Y saben que no hay otra cosa Si los gendarmes pasan por la carretera no dicen nada. Pero tenemos el problema de la corrupción pues los agentes a veces piden dinero a los cultivadores y los detienen si no les pagan afirma Hasán, el experimentado cultivador que nos abre su casa. Su argumento coincide con el de El Azzouzi, el joven vicepresidente de la municipalidad de Ketama. Esto es una enorme cárcel donde todos vivimos en libertan condicional asegura Hasán sin apartarse el porro de la boca. Azafrán, hierbaluisa... Listo para su consumo. Una vez obtenido el hachís, es calentado y prensado en tabletas (foto 6) o bellotas para ser comercializado. Se suele consumir mezclado con tabaco en lo que popularmente se conocen como porros o canutos (foto 7)