Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8 2 09 EN PORTADA aún me emociono al escuchar las canciones revolucionarias de aquellos días de mi infancia. Treinta años después las autoridades han conseguido consolidar la legislación islámica, es su gran éxito, y yo trabajo como periodista. No es fácil. Es cierto que se cierran periódicos por discrepancias con las autoridades, pero la vocación es la vocación y la gente va recolocándose donde puede. Se cierran unos y se van abriendo otros. Respecto a mi papel como mujer, también creo que estamos mejor que en los años del Sha, cuando el sistema era absolutamente feudal y era impensable ver el número de mujeres que hay actualmente en las universidades, que supera al de hombres. Se trata más de un asunto cultural- -que el país ha ido superando- -que de otra cosa Behrouz Afkhami Director de cine Behrouz Afkhami, director de cine: Amé y aún amo al Imán Luché con mi cámara al hombro Adora a Jomeini. Dice que formó parte del antiguo Parlamento reformista. Pero defiende a capa y espada el modelo islámico del régimen que considera un modelo para todo el mundo musulmán en contraposición al difundido por Al Qaida: Había terminado hacía muy poco mis estudios en la Facultad de Imagen y Sonido y estaba de viaje con unos amigos en Shiraz, al sur del país, cuando empezó la revolución. Una semana después regresamos y encontramos una ciudad sumida en el caos, sin ley y con bandas de delincuentes operando a sus anchas por todos lados. La anarquía se apoderó de Teherán. Yo me presenté en la Televisión y pronto me dieron trabajo, luché con mi cámara al hombro cubriendo los eventos que llevaron al país hasta la República Islámica. Pude ver al imán en tres ocasiones, una de ellas muy de cerca, y desde ese momento me propuse hacer una película sobre su vida. Comencé a amarlo, y hoy sigo amándolo. Ya he filmado dos, ambas a punto de estrenarse. Creo que gracias a esta revolución Irán ha dado el salto a la era moderna. No he tenido problemas con las autoridades para la filmación y el segundo de los proyectos hubiera contado incluso con una banda sonora de Ennio Morricone si no hubiera sido por la presión estadounidense. Nos hemos convertido en modelo para el mundo islámico como oposición al islam difundido por grupos como Al Qaida, creados para ofrecer una imagen negativa mundial de los musulmanes. He combinado el arte con la política y durante cuatro años formé parte de último Parlamento reformista, pero me di cuenta de que lo mío son las películas, no la política Irán Vidas arrolladas por la revolución (Viene de la página anterior) acudir en auxilio de nuestros hermanos de Hamás en Gaza. Desde Occidente, e incluso una parte de la sociedad iraní, nos ven como terroristas, nos tienen miedo, pero es porque no nos conocen de verdad, no saben todo el trabajo que realizamos y sólo se fijan en los aspectos militares del basij. Permaneceremos siempre fieles al Líder Supremo. Sus decisiones son órdenes para nosotros y sólo respondemos ante él Faranak Atif Miembro del Sindicato Internacional de Periodistas Aún me emociono al escuchar las canciones revolucionarias Faranak es periodista y crítica con las numerosas cortapisas que el régimen impone a su profesión. Pero asume plenamente los valores islámicos de la revolución que aún recuerda como un gran acontecimiento, arraigado en su más profunda memoria sentimental: Tenía siete años y estaba en mi primer año en el colegio. Un día, camino de clase, vi a un hombre leyendo un periódico y pude leer El Sha se marchó Tengo esas letras impresas en mi cabeza. Mi familia estaba con la revolución; mi padre, que había sido detenido por las fuerzas del orden del Sha, formaba parte de los puestos de control improvisados que se montaron aquellos días por los diferentes comités. Otra de las imágenes que tengo marcadas es la del primer día en que Jomeini apareció en televi- Faranak Atif: No es fácil trabajar de periodista sión, y mi madre lloraba y gritaba no es una foto, ya está aquí, es de carne y hueso Era una emoción difícil de explicar, algo irracional que les hizo volcarse a mis padres, como a millones de iraníes, en el proyecto revolucionario. Para mí no supuso un cambio la llegada de la administración islámica porque esos valores ya estaban bien asentados en mi casa. Con los años el fervor del inicio fue decayendo, como es lógico, pero