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D 7 1 2 09 LA CARTA DEL CORRESPONSAL 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Villa Fontana TEXTO Y FOTO: JUAN PEDRO QUIÑONERO pia, a caballo entre el ligur italiano y el occitano- provenzal, y es la única tierra de Francia donde crecen los limoneros, gracias a un micro clima, favorable a la más bella flora tropical. Escritor riquísimo y universal, Vicente Blasco Ibáñez decidió retirarse en Menton. Y allí construyó Villa Fontana, que tanto tiene que ver con la Rosebud de Ciudadano Kane Orson Wells, doble legendario del San Simeón (California) de William Randolph Hearst (que llamó Rosebud a una de sus más íntimas propiedades, en homenaje al clítoris de una mujer amada) Hearst compró un monasterio cisterciense de Segovia y lo trasladó piedra a piedra a California. Si el Rosebud de Blasco Ibáñez El autor de La Barraca hizo levantar en Menton un terrenal castillo de hadas para su retiro y en homenaje a Cervantes y a la cultura española unque en España no se sepa, en el rincón más bello y recóndito de la Costa Azul hay una casa encantada y unos jardines de leyenda consagrados a Cervantes, Don Quijote y Sancho, la gran cultura española, las fuentes, los jardines valencianos y andaluces de origen moro y persa, el legado de un escritor español que allí deseó echar los cimientos de un muy terrenal castillo de cuento de hadas. Elisée Reclus decía que Menton es la perla de Francia entre Ventimiglia, ya en Italia, y Mónaco, en el corazón del País Mentonasco, que es un país que fue independiente durante siglos, tiene una lengua- dialecto pro- A En el encantado Jardín de los Novelistas que diseñó Blasco- Ibáñez, Cervantes aparece escoltado por Balzac y Dickens Ciudadano Kane construye en Rosebud el más hondo de los misterios de la historia del cine, en Villa Fontana, Blasco Ibáñez acometió un proyecto muy semejante: una fabulosa mansión muy Belle Epoque, consagrada a Cervantes y otros íntimos homenajes: jardines copiados de los de Sevilla, estanques de agua cristalina y rarísimos peces mediterráneos, fuentes decoradas con cerámicas de su Valencia natal, pérgolas mediterráneas, buganvilias, cipreses, rosales trepadores, glicinas, higueras, creciendo entre esculturas de piedra y bronce, columnatas y escaleras de mármol y azulejos de vivos colores y figuras florales... Blasco Ibáñez consagró los últimos años de su vida, entre 1921, año de la compra de Villa Fontana, y 1928, el de su muerte en Menton, donde fue enterrado con una pompa excepcional, a imaginar, construir y habitar aquel sueño suyo, acompañado de Elena, su segunda esposa. En 1932, sus restos mortales fueron trasladados a su tierra (cosa que no ocurriría con los de Antonio Machado, enterrado en Collioure) Durante la Segunda Guerra Mundial, Menton fue ocupado por las tropas italianas; y Villa Fontana, saqueada. Pasaron años de abandono, hasta que el hijo de Blasco Ibáñez cedió a Menton los restos saqueados de la Villa. Años más tarde, Menton consiguió que el Estado francés la declarase monumento nacional. Y a partir de 1993 se inicia la lenta reconstrucción del lugar, que comienza a ser un lugar de misteriosa peregrinación. Blasco Ibáñez imaginó una villa encantada, con un cine propio (en curso de reconstrucción) cerámicas valencianas y mentonesas, un acuario, unos jardines consagrados a la lengua española: Jardín de los novelistas donde Cervantes continúa en pie, al borde de un estanque encantado, escoltado por los bustos de Balzac, Flaubert, Dickens, Dostoievski, acompañados de centenarios de pequeños y muy bellos azulejos con motivos de Don Quijote y las maravillas florales y frutales del Mediterráneo. PRESIDENTE DE HONOR Guillermo Luca de Tena PRESIDENTA- EDITORA Catalina Luca de Tena CONSEJERO DELEGADO José Manuel Vargas DIRECTOR GENERAL José Luis Romero DIRECTOR Ángel Expósito Mora DIRECTOR ADJUNTO José Antonio Navas SUBDIRECTOR Alberto Aguirre de Cárcer REDACTOR JEFE Alberto Sotillo D 7