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20- 21 D 7 LOS DOMINGOS DE DE MI BITÁCORA Zapatero descifra el enigma POR EDUARDO SAN MARTÍN l extraordinario arrebato emocional que provoca el mesíaspara- todo Barack Obama en otros líderes mundiales está invirtiendo los términos por los que fluye normalmente una corriente de admiración. De modo que ya no dicen nosotros quisiéramos ser como él, sino que algunos, los más osados, lo que aseguran es que, en, realidad, él es como ellos. Fijaros si es bueno que se parece a nosotros Y claro, el arrobo se traduce entonces en presuntuosidad. Con ese mecanismo especular, nuestro presidente acaba de descifrar lo que para muchos analistas y más de un dirigente internacional, más prudentes, sigue siendo un enigma. Obama es un socialdemócrata puro descubre ahora Rodríguez Zapatero. Como si el endeudamiento, la inversión en gasto público y la apuesta por las nuevas energías constituyesen por sí mismas patentes de socialdemocracia; como si las políticas más o menos keynessianas fuesen una exclusiva de partidos intervencionistas; como si gobiernos conservadores E no estuvieran adoptando esas mismas políticas en el resto del mundo como remedio obligado frente a la recesión económica. En el discurso inaugural del presidente Obama, y en algunas de sus intervenciones posteriores, pudieron detectarse algunos acentos kennedianos (qué podéis hacer vosotros por vuestro país) y ciertos aires churchillianos (salir de esto nos va a costar sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas) pero pocos rastros de algo que pudiera calificarse de ideario socialdemócrata, salvo alguna alusión a un nacionalismo económico tipo Miguel Sebastián, lo que, por otra parte, tampoco es un rasgo distintivo de gobiernos no liberales. ¿Cuáles son, pues, las raíces ideológicas de Obama, si es que tiene alguna nítidamente definida? El acreditado profesor y politólogo británico Timothy Garton Ash le daba la réplica a Zapatero unos días después: Gobierno y mercados tienen su lugar en una sociedad decente, como sugirió el presidente Obama en su discurso inaugural. Pero, sin restricciones, pueden convertirse en una fuerza per- versa. En el discurso de Obama sólo faltó el nombre adecuado de la filosofía política, codificada en el ADN constitucional de Estados Unidos, que propone ese y otros equilibrios: liberalismo. Como en otras muchas alocuciones de Obama, su discurso inaugural presentó, en sustancia, una mezcla de liberalismo constitucional clásico y de liberalismo igualitario moderno Obama es, pues, un liberal aunque no lo diga. Y por qué no lo dice. Porque, recuerda Garton Ash, se trata de un término polisémico que, en Estados Unidos, como consecuencia del discurso conservador hegemónico de las últimas décadas, se ha convertido en un concepto peyorativo, algo así como una unión sagrada de mucho gobierno y fornicación Pero quizá, en su segundo mandato, Obama pueda atreverse a rescatar ese término aventura Garton Ash. tradiciones bipartidistas. 3. Estamos rotos: el descomunal agujero fiscal que producirán tantos paquetes de estímulo económico. 4. Palabras, palabras, palabras: en algún momento Obama tendrá que tomar decisiones, en lugar de educar e inspirar 5. Casi nunca lleva la contraria al equipo propio. 6. Todo el mundo divaga: las posibilidades de que la improvisación resuelva los problemas son muy escasas. 7. Los vigilantes dormitan: los medios, sobre todo, hace tiempo que bajaron la guardia. Recuérdese, por ejemplo, el inicio de la guerra de Irak. Recetas para la cordura. Gotas de escepticismo o todos han perdido la chaveta. El blog Politico, que tanta influencia tuvo en la campaña, echaba unas gotas de agua al vino eufórico de la obamanía inaugural con Siete razones para un escepticismo saludable 1. La falacia del genio: la historia reciente nos ha enseñado a ser cautelosos con las figuras que pasan a través del escenario de la historia. 2. El instinto gregario, por encima de las N esto de otro blog importante, el que firma en el Washington Post Chris Cillizza: Sarah Palin se prepara ya para el 1012. Sarahpac es la plataforma que la gobernadora de Alaska ha levantado para recolectar dinero destinado a una hipotética campaña presidencial dentro de tres años. Mientras otros dirigentes republicanos continúan papando moscas, Palin da un paso al frente. Sigue siendo muy popular entre muchos votantes de la derecha, pero tendrá que vérselas con la clase política de su propio partido, que aún busca la puerta de salida del bunker en que los encerró George W. Bush. Y Palin se prepara www. abc. es blogs san- martin