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1 2 09 ACTUALIDAD Cayetana En sus momentos más difíciles La duquesa de Alba se ha refugiado en Sevilla para hacer frente a sus días más duros. En Sevilla tiene a sus amigos, a sus más íntimos. En Sevilla guarda algunos de sus más entrañables recuerdos. Y aquí tiene el cariño de un pueblo para superar su actual delicado estado de salud POR BEATRIZ CORTÁZAR L a operación para implantar a la duquesa de Alba una válvula en el cerebro ha tenido que volver a posponerse. El pasado viernes, cuando la duquesa era sometida a un chequeo preoperatorio, una ecografía del abdomen descubrió unas pequeñas piedras en el conducto biliar que deberán ser extraídas mañana o pasado. Esto obligará a retrasar otra semana la intervención del neurocirujano Francisco Trujillo, en la que pretende implantarle una válvula para suavizar la hidrocefalia que padece y que dio la cara apenas dos meses después de operarle de la espalda. Con esa válvula se quiere derivar el líquido cefalorraquídeo y aliviar así la presión en los ventrículos cerebrales con el fin de mejorar la calidad de vida de la aristócrata. El penúltimo retraso en la fecha de la intervención (hubo que aplazar todo después de que el médico se enterase de que la duquesa seguía tomando su pastillita diaria de Adiro que años atrás le recetó su médico de Madrid y que es incompatible para entrar en quirófano) impidió que los planes siguieran como estaban previstos, aunque es verdad que a la duquesa el propio Francisco Trujillo le recomendó hacerse esta intervención hace ya casi un año y no ha sido hasta este mes de enero cuando al fin se ha decidido, tras sufrir un nuevo atragantamiento durante los días que pasó en Madrid después de la Navidad y por el que fue trasladada a las urgencias del hospital Ruber Internacional donde pasó toda la noche. Al menos dos episodios como ése fueron los que ya vivió antes en Sevilla con la diferencia de que entonces los médicos eran los que iban a su palacio de Dueñas logrando en esas dos ocasiones controlar la crisis y evitar otras complicaciones. Pero estos días están siendo muy difíciles y duros para Cayetana Fitz James Stuart, veinte veces Grande de España. Los últimos meses han corrido en su contra y no haber hecho caso del consejo médico le ha traído consecuencias nefastas para su salud. El deterioro se ha vivido casi en directo y a diario. La presencia de la duquesa en los medios de comunicación por asuntos siempre relacionados con su familia la han trasladado hasta el hogar de todos los televidentes que son testigos mudos de cómo de aquellos andares de la aristócrata y de sus arranques por sevillanas en la Feria en tiempos pasados ha acabado hoy obligada a usar una silla de ruedas para todos sus desplazamientos, cada vez más escasos y breves puesto que, salvo hace una semana para acudir a las fincas de sus hijos Cayetano y Eugenia en Sevilla donde comió con ellos y los nietos hace unos días, no se ha movido del interior de los muros de su palacio a excepción del viernes que ingresó durante unas horas en el hospital con el fin de que el doctor Trujillo le realizara un estudio preoperatorio y buscara también el origen de unas dolencias abdominales que le han preocupado en los últimos días. Nostalgias Lo cierto es que ni siquiera ha podido hacer lo que más le gusta: salir a comer con sus incondicionales amigas, que son como las hermanas que nunca tuvo. Quedar con Carmen Tello, con Marta Talegón, Ana María Abascal o la marquesa de Saltillo para ir a algunos de los restaurantes que suelen frecuentar, como Salvador o Puerta Grande, para luego acabar en el cine en la primera sesión de tarde o incluso ir de compras, actividades todas aquellas con las que tanto disfruta. Recorrer las calles de su queri- da Sevilla, la ciudad donde siempre es feliz, visitar sus iglesias y plazas, acudir a todos aquellos actos culturales que la requieren, y participar en las reuniones que estos días se están organizando para la celebración del próximo Rastrillo de Nuevo Futuro que abrirá sus puertas el 11 de febrero, es algo que en condiciones habituales no se perdona. Sólo la salud ha impedido que no esté ahora mismo pendiente de cómo se desarrolla esa cita anual que preside desde hace más de veinte años y por la que tanto ha luchado en beneficio de los niños sin hogar. El último chequeo ha vuelto a impedir que la duquesa pase por quirófano para que se le implante la válvula. Cuando se le eliminen las piedras habrá que ver si realmente se puede intervenir. En cualquier caso, a un año casi de que surgiera la hidrocefalia, lo que es innegable es que las probabilidades de que pueda aliviarse su dolencia se reducen de forma casi drástica. Cuentan cercanos a la aristócrata que su estado de ánimo es muy bajo y su miedo muy alto. Acompañada por su fiel enfermera y los empleados domésticos