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18 1 09 EN PORTADA Planta segunda Primera planta Planta baja Joe Biden, Vicepresidente Ascensor Oficinas Ala Oeste (planta primera) Entrada Servicios Lobby Jefe de prensa Entrada LA CASA BLANCA POR DENTRO Planta segunda Sala Monroe Suite Habitaciones de residencia Lincoln de la familia presidencial Oficinas Área de recepción Sala Roosevelt Estudio del presidente Sala del Gabinete Balcón Truman Entrada Cocina Despacho Oval Primera planta Sala Roja Sala Azul Sala Verde Sala Este Escalera Biblioteca Rahm Emanuel, Jefe de Gabinete Barack Obama, Presidente electo Comedor oficial Oficinas Guardia Clínica Sala del Mapa 1 2 3 4 5 Vicepresidente Secretario de Estado Despacho Oval Sala Roosevelt Oficina de prensa Centro de operaciones de emergencia del presidente (Refugio antinuclear) Oficina de la Primera Dama Mansión ABC Fernando Rubio 5 1 2 4 Planta baja Sala de recepción diplomática 3 Sala de Porcelana Sala Dorada Ala Oeste Ala Este Los Obama Nueva vida en la Casa Burbuja (Viene de la página anterior) bre corrupción gubernamental en Nuevo México. Y es que en la búsqueda de perro no faltan encuestas populares, interferencias de grupos de presión, lobbystas y debates repletos tanto de simbolismo como de inefable preocupación nacional. Se sabe que el intenso proceso de selección de mascota ha quedado por el momento limitado a dos opciones posibles: un cruce de labrador labradoodle o un perro de aguas portugués, estirpe lusa popularizada en Washington por los tres ejemplares de Porties que acompañan al senador Ted Kennedy. En cualquier caso, este tipo de apreciados animales de compañía no suelen normalmente encontrarse abandonados en perreras para su adopción por el público. Esta semana también ha quedado confirmado que Barack Obama contará en la Casa Blanca con la compañía de su suegra, Marian Robinson. Durante la campaña electoral, esta viuda de 71 años se ha venido encargando de aportar regularidad cotidiana a las hijas de los Obama. Y todo indica que esta matriarca nada tímida y que se lleva bastante bien con Barack seguirá cumpliendo con ese relevante papel doméstico para ayudar a que el nuevo presidente y La suegra en casa primera dama hagan frente a sus nuevas obligaciones y previsibles ausencias. Para convertir el ala este de la Casa Blanca en un hogar, Michelle Obama ha seleccionado al decorador californiano Michael Smith. Con base en la californiana Santa Mónica, este reconocido diseñador de interiores cuenta con una extensa clientela de celebridades como Cindy Crawford, Steven Spielberg, Rupert Murdoch, Dustin Hoffman y Michelle Pfeiffer. A los que supuestamente ofrece un look cosmopolita que mezcla buenas telas, antigüedades, diferentes periodos, culturas diversas y piezas de diversos precios. Es decir, confortable y sofisticado, clásico pero moderno. En un toque de continuidad, la futura primera dama también ha decido retener los servicios de Cristeta Comerford, la chef de la Casa Blanca contratada por Laura Bush. Según Michelle Obama, la primera mujer que ocupa ese puesto al frente de la cocina presidencial comparte con ella la importancia de una dieta saludable. En la residencia privada, los Obama también utilizarán una vajilla de porcelana menos formal se- leccionada por Laura Bush y subvencionada por la Asociación Histórica de la Casa Blanca. Un poco más problemático va a ser satisfacer la pasión de Barack Obama por el baloncesto. La mansión presidencial dispone de una cancha al aire libre, pero no llega ni a la mitad del tamaño reglamentario. El presidente electo ya ha presumido de haber seleccionado al mejor gobierno jugador de baloncesto en la historia de Estados Unidos Y durante la campaña indicó que le gustaría sustituir la bolera de la Casa Blanca- -instalada por Richard Nixon en 1969- -con un espacio para practicar basket Y de hecho, la NBA ya ha ofrecido su asistencia aunque el lobby de la industria de los bolos también ha expresado su disposición a renovar la sala de juegos de Nixon. 132 habitaciones En un toque de continuidad, la futura primera dama ha decido retener los servicios de Cristeta Comerford, la chef de la Casa Blanca contratada por Laura Bush Dentro de todo este maremágnum de expectativas públicas y privadas, no hace mucho, Barack Obama hablaba de cómo los pequeños detalles- -como su mujer pidiéndole que comprase algo antes de llegar a casa- -le ayudaban a mantener la vida en perspectiva. Pero a partir de este martes, entre las 132 habitaciones de la Casa Blanca, el nuevo presidente de Estados Unidos tendrá que esforzarse mucho para que la burbuja no termine por dominarle como a sus antecesores.