Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24- 25 D 7 LOS DOMINGOS DE Las Vegas Bakersfield Santa Bárbara Los Ángeles Santa Ana OC. PACÍFICO San Diego Tijuana Pistas Dónde dormir. Motel La Brea, céntrico y barato. Parking gratuito. 7110 Hollywood Boulevard. Dónde comer. Restaurante Bossa Nova. Precios medios, ambiente desenfadado y juvenil. Actores en busca de oportunidad. 7181 Sunset Boulevard. Para visitar. Cementerio Hollywood Forever. Con las tumbas de estrellas como Rodolfo Valentino o Johnny Ramone. 6000 Santa Monica Boul. Y Mullholland Drive, carretera de montaña con vistas al océano y al famoso cartel de Hollywood AFP Otra visión de LA, más ajustada a la de Bukowski: una nube de contaminación envuelve a la ciudad vos. Casi le piso; no le había visto. En la habitación siento el fantasma de Bukowski rondando. Salvo unos pocos años de vagabundeo juvenil, fue un vecino más del barrio, regular cumplidor con su trabajo en Correos y nocturno bebedor solitario. Su antihéroe, Chinaski, es una idealización exagerada; el verdadero ser humano mantuvo toda su vida una modesta cuenta corriente en el banco. Nacido en Alemania, su familia emigró para subsistir en un EE. UU. deprimido. La historia de su adolescencia la contaría en Ham on Rye (jamón sobre centeno) El título original es un escupitajo sobre la novela The Catcher in the Rye (El Guardián en el centeno) y sobre el pedante protagonista Holden Caulfield. Al otro lado de la ventana, los neones anuncian mujeres desnudas. Desprecio la idea de visitar el local. No quiero deprimirme más. Desde la cama oigo el eructo de las cañerías, el tam tam de la música de los bares, la rabia de los coches circulando a toda velocidad, las discusiones de los borrachos. No hay amigos en Hollywood. Siento de un golpe seco la soledad de treinta noches de moteles. Es una tristeza especial. Tristeza de motel. Melancolía típicamente americana. Después de 7.000 millas en motocicleta, esto es todo lo que hay. Has llegado a la última factoría de sueños. Si aquí no encuentras el tuyo, es que quizá nunca haya existido. Al día siguiente, llueve sobre Hollywood. Busco comida en un supermercado. En un estante están los productos a punto de caducar. A mitad de precio. No hay nadie en la caja. Yo soy el cajero. Es la perfección de la soledad americana. Voy pasando los ítems por el escaner y pago con tarjeta. No tengo que tratar con nadie, nadie me desea buen día. Pronto yo también seré sustituido por una máquina. Un holograma más guapo que yo querrá a mi novia y odiará a mis adversarios. Incluso es posible que escriba mejor y que sea más feliz. En Normadie Avenue tuerzo hasta Longpre Avenue. Aquí residió Charles Bukowski de 1963 a 1972. Los años de escritor profesional gracias a John Martin, dueño de la editorial Black Sparrow Press. Aquí escribió Post Office AFP (Cartero) su novela sobre sus veinte años en correos. Los propietarios querían derribar el conjunto de viejos bungalows de 1922 para levantar un edificio de apartamentos. Una joven, Laurent Everett, se enteró por un anuncio y trató de impedirlo. La dueña, una tal Victoria Gureyeva, alegó asombrada por el revuelo que Bukowski era un nazi y que no se debía proteger el edificio. El concejal Garcetti reconoció que el escritor no era un santo, ni siquiera alguien que uno quisiera como amigo, pero que había hecho mucho para publicitar la ciudad. Si el infierno existe, las carcajadas de Bukowski deben resonar allí después de que el ayuntamiento declaró Marca Histórica Cultural todo el complejo. Sin embargo, a pesar de tan importante reconocimiento, el lugar está cerrado. No será un museo. Las ventanas son nuevas, están renovando las cañerías. Hoy ninguno de los vecinos sabe quién fue el escritor, pero muy pronto se ofertarán en alquiler coquetos bungalows Bukowski Tal vez entonces acudan al reclamo letraheridos de todo el mundo buscando la energía visceral con la que matar su bloqueo ante el folio en blanco y escribir otra gran obra maestra del realismo sucio. El negocio está a punto de comenzar. Chinaski acabará dando pingües beneficios a la ciudad de Los Ángeles. Dios bendiga América.