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11 1 09 ACTUALIDAD El crimen de Fago Historia de una obsesión POR PABLO MUÑOZ FOTO FABIÁN SIMÓN asadas las 21: 30 del 12 de enero de 2007 Miguel Grima encontró la muerte en una curva cerrada a menos de dos kilómetros de Majones, una localidad oscense de apenas siete vecinos que debía pasar de camino a Fago, el pequeño pueblo de una treintena de habitantes del que era alcalde. Unas piedras en la carretera le obligaron a bajar de su Mercedes y fue ese el momento elegido por su asesino para arrancarle la vida de un disparo de escopeta que le destrozó el pecho. Tres semanas más tarde, el 2 de febrero, después de una rigurosa investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la Comandancia de Huesca y el equipo de Policía Judicial de Jaca, era detenido el sospechoso del asesinato, el guarda forestal Santiago Mainar, principal enemigo de Grima. Las investigaciones sacaron a la luz los odios y las tensiones de un pueblo encerrado en sí mismo, en el que había dos grupos de vecinos enfrentados. El primero, el liderado por el alcalde, quien ganó las elecciones presentándose con las listas del PP; el segundo, alentado por el guarda forestal, su antiguo amigo y ahora enemigo irreconciliable, quien encabezó la candidatura del PSOE. Pero no eran las ideas políticas las que les separaban, e incluso no hubiese sido extraño que si Grima se hubiese presentado en las filas socialistas Mainar lo hubiese hecho en las populares. Algún ejemplo ilustra esta afirmación: el guarda admite que abrió su explotación ganadera y su casa rural sólo para molestar al mandatario municipal. Por eso, cuando los encargados de la investigación llegaron a Fago pocas horas después de descubrirse el crimen- -el cadáver de Grima fue hallado al día siguiente de su desaparición, en el fondo de un terraplén junto a la curva maldita- tuvieron claro que el autor del crimen era vecino de la víctima o estaba muy relacionado con el pueblo. La investigación se centró en Mañana se cumplen dos años del asesinato de Miguel Grima, alcalde de Fago, crimen por el que está encarcelado su enemigo íntimo Santiago Mainar. Este hombre primero confesó ante la Guardia Civil y luego se retractó ante el juez. En prisión, ante otros reclusos, volvió a reconocer su autoría Santiago Mainar, en los juzgados de Jaca donde el pasado jueves se le comunicó la prórroga de su prisión hasta el juicio P EFE