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28 12 08 HORIZONTES Orfeo en La Habana El sesenta aniversario de la fundación del Ballet Nacional de Cuba se celebra con una recuperación de La bella durmiente y una vuelta a los orígenes con la que elevarse sobre la dura vida cotidiana en la isla POR RAFAEL FUENTES Ballet de Cuba truyó su costosísima escenografía impidió desde hace más de veinte años al Ballet Nacional de Cuba ofrecer una de sus creaciones fundamentales. Reymena se entusiasma explicando su reinvención escenográfica de este título clave. Los dos elementos esenciales serán el diseño del bosque y los efectos de luz: Pretendo hacer funcionar la escenografía como si fuera el marco del cuento de Perrault, como si se fueran pasando las páginas de un libro infantil. Al final del Primer Acto, cuando la Corte se duerme, debe bajar una enredadera a contraluz, donde unos elementos de brillo se iluminarán como estrellas cuando el Príncipe esté allí. Tras ese efecto mágico, la enredadera desaparece. E La danza eterna Este año también se conmemoran los diez años de la apertura del Museo de la Danza en La Habana y los cinco años de emisión de La Danza Eterna, en el Canal Educativo de la televisión cubana. Desde las alturas de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña conversamos con su conductor, Ahmed Piñeiro, joven especialista próximo a Alicia Alonso. Ahmed suele entrevistar a grandes personalidades de la danza como prolegómeno a la presentación de documentales exquisitamente producidos y comentados con sencillez y concisión. Se asombra de la popularidad alcanzada dentro y fuera de Cuba. Hace poco descubrió que sus programas se graban para clases de danza en varios países y se discuten en foros de internet, ejemplo de viabilidad de una pedagogía televisiva. Erudito, elocuente, ameno, explica la pasión despertada glosando una sentencia de su admirado Carpentier: El espíritu de la danza es inseparable de la condición humana. l gran novelista cubano Alejo Carpentier sólo podía explicar los prodigiosos movimientos y elevaciones de la danzarina Alicia Alonso comparándola con la mítica música de Orfeo, capaz con sus acordes de elevar murallas de ciudades. Vera, la bailarina que protagoniza su novela La consagración de la primavera- -inspirada en la propia Alicia Alonso- -siente así su enérgico combate de elevación sobre el suelo: Tranco, salto, levitación, anhelada ingravidez sobre el suelo. La danza. La danza siempre, oficio de alción. Justamente este año se conmemoran los sesenta y cinco años del debut de Alicia Alonso como protagonista en el Metropolitan Opera de Nueva York, y más trascendental aún, los sesenta años desde que Alicia Alonso fundase en 1948 el Ballet Nacional de Cuba, cimentando las bases de la Escuela cubana de ballet, dotada de un temperamento artístico propio cuyo poder expresivo ha situado al ballet cubano en la primera línea del ballet mundial. Por ello el XXI Festival Internacional de Ballet de La Habana ha alcanzado una resonancia excepcional, congregando a representantes de diecinueve países, y ha desbordado los teatros de la capital para ocupar plazas públicas, museos y cines, así como teatros en Matanzas o Las Tunas. Cuando visitamos este verano la isla, la actividad era frenética, especialmente en el bellísimo edificio del Teatro Auditorio, cuyas dependencias, salas, pasillos, incluso patios y jardines, eran un hervidero de clases, entrenamientos, ejercicios coreográficos y conversaciones apasionadas sobre danza bajo un calor sofocante que no mermaba su agitada vitalidad. De vuelta de los talleres, conseguimos que el escenógrafo Ricardo Reymena haga un alto y nos comente su diseño para un acontecimiento cumbre del Festival: el rescate de La bella durmiente del bosque. Estrenada en París en 1974 con coreografía de Alicia Alonso, se incorporó de inmediato al repertorio del Ballet de la Ópera de París y al de la Scala de Milán, pero un incendio que des- Paso del tiempo El paso del tiempo lo fía al vestuario de Philippe Binot y se centra en algo fundamental: El bosque de las ninfas se transfigurará en el bosque del hada mala a la vista del público. El primero, pintado sobre telones trasparentes, se ocultará con unos árboles, lo que permitirá plegarlo y transfigurarlo en el siguiente bosque. En agosto, ya diseñado todo, su obsesión eran los problemas materiales de realización: Ahora estoy en un proceso muy angustioso, más que el de la creación, porque ahora no depende de mí. Todo depende de los demás y eso me corroe. En el estreno en octubre sus telones fantásti- Ensayo del Ballet Nacional de Cuba, que en esta onomástica mira al futuro desde el rescate del pasado ERNESTO AGUDO