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21 12 08 HORIZONTES El gurú del pop norteamericano, Andy Warhol, brinda con Salvador Dalí ABC Florida surrealista Dalí en Estados Unidos El pintor de Cadaqués se convirtió en una estrella en EE. UU. donde deslumbró con su genio estrafalario. Allí, un surrealista museo de Florida guarda la más importante colección del artista fuera de España POR MIQUEL SILVESTRE e imagina en The Wall Street Journal este anuncio: Se busca sede permanente para la mayor colección privada de un genio del surrealismo Pues, más o menos, así fue el origen del museo sobre Salvador Dalí más importante fuera de España. Veinte millas al sur de Tampa está el Dali s Museum: 2140 piezas y 200.000 visitantes al año. El origen de su éxito en EE. UU. lo contó Dalí en una entrevista a Joaquín Soler Serrano. Con Europa en guerra, Picasso le prestó el dinero para marcharse a América. Dalí siempre se lo agradecería a pesar de que el malagueño hiciera público desprecio por su arte. El ampurdanés nunca se lo tomó a mal. Es famosa su broma: Picasso es un genio, yo también; Picasso es un gran pintor, yo también; Pi 1943, Eleanor compraría el primer cuadro y así comenzó una fértil y relación que se cimentó, adquisición a adquisición, sobre las más de dos mil piezas que Gala supo colocar a sus mecenas americanos. La colección Morse, que en un inicio se enseñaba a los amigos bajo petición expresa, se acabó abriendo al público en 1972. Es comprensible que en la fría y gris Ohio de los setenta tal muestra de desparrame surrealista causara conmoción, y posiblemente también algún intento de suicidio. Cuando los Morse envejecieron, el hijo y único heredero no sabía muy bien qué hacer con una colección cuya herencia lo iba a fundir fiscalmente. Planteó entonces la posibilidad de vender parte de los cuadros para pagar los tributos sucesorios, pero los Morse se negaron a que se desmembrara la colección. El hijo resolvió el embrollo. Donaría los cuadros. El problema era encontrar quién se hiciera cargo de más de las más 2000 obras. Surge entonces la idea del anuncio. Un abogado de St Petersburg lo lee y consigue que se entiendan los líderes de la ciudad y los Mors. La colección se trasladó a Florida en 1980 y el museo abrió sus puertas en 1982. Desde enton- ¿S casso es comunista, yo tampoco Al llegar a Nueva York, unos grandes almacenes de la Quinta Avenida le encargaron diseñar sus escaparates. Dalí estuvo trabajando toda la noche. Llenó el escaparate de locura y excentricidades. Por la mañana visitó su obra. Se la habían cambiado por completo. El encargado quiso domesticar aquel espanto según el gusto ovejuno del consumidor medio. Dalí montó en cólera y destruyó la exposición lanzándola contra las lunas. Fue detenido de inmediato. Cuando contó sus razones, el juez, lejos de condenarlo, valoró aquella actuación en defensa de la creación artística y lo absolvió. Alguien contó la historia en los periódicos: y así nació una estrella. Poco después, Gala y Dalí conocerían a Eleanor Morse, señora de A. Reynolds Morse, riquísimo industrial de Cleveland, Ohio. En