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21 12 08 ACTUALIDAD En La letra con sangre entra un niño a culo pajarero espera el azote del latiguillo por su maestro. Es la crítica de Goya a la educación de su época Maleducados La tiranía de los sin límites (Viene de la página anterior) maestro queda en segundo plano y eso no sólo sucede ante los padres, ocurre con la dirección del centro, que no quiere conflictos y prefiere mirar para otra parte, y con la administración educativa. Como anécdota le contaré que cuando un profesor llama la atención a un alumno, es éste el que amenaza al maestro con llevarle a la dirección del centro o echarle. El profesor, despojado de autoridad, está en tal indefensión que es incapaz de llevar a cabo la labor educativa. Y es verdad que todos los padres no son iguales, pero sí hay una generalización de pensamiento de que a mi hijo no le toca nadie, de que yo pongo los límites, que no ponen, y disculpan su falta de dedicación dándoles todo Salvajes con tres años Y vuelve a salir a colación la condena a la madre de Jaén por dar un tortazo a su hijo de diez años que le había arrojado una zapatilla. Y también Suárez Valdés se lleva las manos a la cabeza. Pero, ¿qué está ocurriendo para que se tomen esas decisiones? Los niños son niños, pero no tontos, y se dan cuenta de que sus actos no llevan implícita ninguna consecuencia. Pero esto no se produce de la noche a la mañana: el niño aprende desde que con tres años una patada a su madre queda sin respuesta. Por eso también se ven problemas en Educación Infantil. Si de pequeños no se les ponen límites, cuando llegan a adolescentes las situaciones negativas no tienen consecuencias, entonces cuando lleguen a adultos serán unos inadaptados: lo quiero y lo tengo que tener ya, y si tengo que robar, robo, y si tengo que agredir, agredo. Por eso, o se ponen normas y se cumplen, y se deja de pensar que el concepto de autoridad es algo trasnochado y fruto de la dic- tadura, o el futuro es muy negro Dice Javier Elzo, catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto- -acaba de publicar La voz de los adolescentes (Edit. PPC) -que nos espera un tiempo duro, aunque ve la escuela, por ejemplo, menos mal que hace diez años. El problema más grave está en los padres que tienen ahora adolescentes. No se puede generalizar, pero sí decir que es una proporción muy grande, de entre el 40 y el 50 Se necesita un cambio de actitud, de educación, y eso durará toda una generación porque este desaguisado que se arrastra desde la Transición, cuando recién salidos de un periodo dictatorial se aplicó en España el prohibido prohibir, no se arregla de la noche a la mañana. En los centros hay profesores desbordados, que no pueden impartir conocimientos, porque su tarea principal es que se haga el silencio y reine la paz en el aula. Estamos ante chicos que no están acostumbrados al silencio, que le tienen miedo, porque nadie les ha educado en ello, a estar tranquilos leyendo o viendo lo que sea en un clima de serenidad. A eso añadimos el cambio brutal en las familias españolas. donde la mujer ha salido del hogar sin que el hombre haya entrado y que no hemos resuelto pagando debidamente el trabajo en casa. Todo eso hace que las nuevas generaciones crezcan sin unos hábitos de respeto a unos límites, a unas normas de comportamiento, a saber aguantarse, y que los padres cuando llegan a casa por la noche muy cansados no quieran follón y acepten lo que sea. Hemos creado un sistema en el que El prohibido prohibir no se arregla de hoy para mañana. Viene un tiempo duro. El futuro está en juego. ¿Cómo dejarlo en manos de alguien que es incapacaz de asumir su responsabilidad? el rey es el dinero. Y de repente ocurre que el maestro exasperado comete un acto irreflexivo como es darle un cachete a uno o es una madre, como la de Jaén, y una jueza que aplica la ley que se ha aprobado con el beneplácito de la mayoría y a la que nos opusimos unos pocos que hemos quedado como carcamales. Ahora, esa madre es castigada con no ver a su hijo. ¿Y qué hace usted con todo eso? ¿Van a volver a cambiar las normas, a endurecerlas, a crear más? La preocupación es cada vez mayor, y la mala conciencia de la deseducación llega a cotas hace tiempo inauditas. Félix Elbaile, pedagogo, y autor de un blog de referencia en el mundo de la pedagogía- -elblogdel pedagog. blogspot. com- -confirma esta inquietud en la Red. No es un pesimismo cenizo, porque si comparamos esta generación con la anterior veremos cosas en las que hemos mejorado y otras empeorado. Creo que el péndulo que había llegado al extremo del todo vale está volviendo y lo ideal es que se quedara en el centro; pero no somos un país de mesura. O decimos que todo es un desastre o que todo es maravilloso. Lo hemos visto en la economía. Y nos enfrentamos al futuro con ciertas dudas: cuando hay gente que no asume su responsabilidad, que no sabe que las cosas se consiguen con esfuerzo y seriedad, que la asistencia y puntualidad al puesto de trabajo no es importante, que cualquier cosa justifica una falta de asistencia, la productividad y el progreso se verán afectados. Hay que retomar el castigo reparador, que es bueno y forma parte de la vida, una herramienta importante para corregir. ¿Una receta de urgencia? Disciplina, coherencia, que lo que digamos lo hagamos incluidos los políticos, y poner límites. No estará todo arreglado, pero será bastante. Eso sí, hagámoslo ya