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28- 29 D 7 LOS DOMINGOS DE AP AFP AP Bush premia a Gary Sinise. El galardón que sostiene el actor es la Presidential Citizens Medal, un alto honor para los civiles en Estados Unidos. Bush se la entregó por su papel de doble amputado en Forrest Gump Un mensaje para Angelina Jolie. Jennifer Aniston, la ex de Brad Pitt, posa ligera de ropa (y estupenda, a sus 39 años) en el último número de GQ. Como queriendo decir... con los nombres de Leonor, Sofía y Carla que se compró en Tous y que casi nunca se quita. Muy enfadado con la prensa pero muy enamorado de su novia Mar García Vaquero. Así es como se encuentra Felipe González que esta semana ha podido vivir en primera persona lo que supone convertirse en titular de todos los medios a raíz de su nueva situación sentimental. Felipe entiende que la noticia tenía su alcance, que el interés por saber quién era la elegida también y que la sorpresa tuviera como respuesta la cantidad de información que se ha dado. Pero hasta ahí. Lo que no soporta ni tolera es cómo han entrado en detalles, la mayoría falsos, sobre su mujer, sus hijos e incluso sus nietos. Mientras cuentan que sus hijos están en su contra y le niegan ver a los nietos, la realidad es que hace apenas tres días se pasó toda la tarde jugando con los niños en compañía de su hija. Al igual que con otros matrimonios que se separan, el momento que está viviendo no es fácil ni agradable pero le compensa por el amor y la ilusión que tiene con Mar. Para él lo peor no es la ruptura como tal- -el matrimonio lo tenía claro desde hace tiempo- -sino el acoso de los medios. Y es que los González nunca llevaron bien estar en el punto de mira. Desde los tiempos en los que era presidente sus hijos y su mujer siempre se mostraron reacios a tener ni siquiera un detalle con los medios. Era tal el rechazo que hasta los dos varones, Pablo y David, sacaron dientes y uñas a los fotógrafos cuando salían por la noche. Por supuesto ahora ni quieren saber nada ni piensan aparecer en algún medio. David vive con su familia, Pablo se recupera de su separación y María disfruta de sus niñas. Que sus padres se hayan separado no es plato de gusto para ningún hijo pero lo que peor llevan es verle en las fotos a todas horas. Un malestar que González comparte y de ahí que cuando le pregunten por su novia conteste con tengan un poco de dignidad AL HABLA CON LOS 91 KILOS DE OPRAH La culpa ha sido del pollo frito Oprah Winfrey está gorda y, como si no nos hubiéramos percatado (ni que trabajara en la radio) va y lo cuenta POR ROSA BELMONTE Aunque ya había empezado a trabajar en la televisión, fue su papel de Sofía en El color púrpura (1985) y su nominación al Oscar lo que la catapultó (la estatuilla la ganó, justamente, Anjelica Huston por El honor de los Prizzi 1986 fue el año en que sindicó su famoso programa de televisión y en el que creó su productora (Harpo, el nombre de su hijo en la película de Spielberg y Oprah dicho al revés) Si consiguió su papel de Sofía fue por lo inmensa que estaba. Ahora, tras dietas yo- yo, vuelve a las andadas. Ha hecho públicos sus 91 kilos y la vergüenza que le dan. Quiere ponerles freno con todo el país de testigo. Para el próximo cinco de enero anuncia que su programa se dedicará a tan importantísimo asunto. -Eso digo yo (o nosotros) Donde hay carne hay alegría. Pero sin que salga de aquí le diré que esto no es nuevo. Sus problemas de peso, como su pasado pobre o su adolescencia de delincuente, son parte de The Oprah Winfrey Show y cada pocos años saca el tema. -Tampoco está tan gorda. Y, además, nunca ha sido delgada. ¿A qué viene esta obsesión de quinceañera insegura? -Una diosa. Le confieso que me encantaría ser los muchos más kilos de Aretha. Verá que en su disco de Navidad This Christmas se ha cortado a la hora de enseñar ese par de gigantescos melones. Será por lo de la Navidad... ¿Sabe? Yo creo que, en el fondo, Oprah teme acabar con las dimensiones de Aretha Franklin. No le importa el peso actual sino el posible. -Esa es la opción Jessey Norman. Pero también está la opción Aretha Franklin. Es decir, la de Estoy como una ballena y no me importa parecer un saco de patatas con tetas Pero, claro, Aretha es una diosa y Oprah sólo una reina. ción del presidente Obama lo que parecía más viable era liarse la túnica de la Estatua de la Libertad. ¿Y no se ha parado a pensar en que así está más guapa que con los 72 kilos de 2005? ¿En que por mucho que adelgace va a seguir teniendo la amojamada cara de alguien con un pasado gordo? -Ya verá si importan en la audiencia del programa del próximo cinco de enero. -Es verdad, su carrera en televisión se ha construido como una especie de terapia pública. Por un lado, están los famosos que van a contar cosas en su programa (o a saltar en los sofás) Por otro, la gente anónima que comparte sus problemas y, finalmente, ella y los suyos. ¿Pero a quién le importan unos kilos de más? -En el artículo que Oprah ha escrito en su revista O! (ese artículo que Diane Sawyer ha calificado en Good Morning America de inspirador) dice que mira a su parte delgada y se pregunta cómo ha llegado a estos extremos. ¿Pero exactamente donde está esa parte delgada? -No tengo ni idea. Supongo que es una expresión similar a lo de mirar al niño que uno lleva dentro. -También cuenta que cuando le dijeron que tenía problemas de tiroides y que por eso engordaba se sintió muy frustrada y empezó a comerse todo lo que pillaba. -Sí, la culpa fue del pollo frito. También de los donuts, las hamburguesas con patatas y los batidos de tocino. -Lo que no termino de entender es que se sienta poco atractiva con un aspecto tan lustroso. El asesino de El silencio de los corderos no habría tenido ni que engordarla. Oprah Winfrey, con unos cuantos kilos de más REUTERS -Sí, pero es que cuando ha ido a probarse vestidos para inaugura- -No le haga caso. Ella sabe muy bien que las multimillonarias siempre son atractivas.